Es una de las afecciones más comunes, se presenta frecuentemente en niños y adolescentes, sin embargo, puede ocurrir a cualquier edad. La mayoría de las veces, se trata de una infección viral, pero en algunos casos puede ser causada por bacterias.
En el siguiente artículo, te enseñaremos todo lo que necesitas saber sobre el dolor de garganta y cuándo buscar ayuda profesional.
Tabla de contenidos
- 1 Descripción general del dolor de garganta o faringitis
- 2 ¿Por qué duele la garganta al tragar?
- 3 Signos y síntomas que pueden acompañar el dolor de garganta
- 4 Causas del dolor de garganta o faringitis
- 5 ¿Cómo prevenir el dolor de garganta?
- 6 ¿Cómo quitar el dolor de garganta rápido?
- 7 Dolor de garganta con fiebre: ¿viral o bacteriano?
- 8 ¿Cuál es el mejor antiinflamatorio para el dolor de garganta?
- 9 ¿Cuándo consultar a un profesional médico?
- 10 Autor
Descripción general del dolor de garganta o faringitis
El dolor de garganta es la inflamación de la mucosa que recubre la faringe, lo que en medicina se llama faringitis. En la gran mayoría de los casos la causa es viral y el cuadro se resuelve solo en pocos días. Solo una minoría es bacteriana y requiere tratamiento específico. Puede afectar solo la faringe, extenderse a las amígdalas (amigdalitis) o a la laringe (laringitis).
La incomodidad que se siente puede variar desde un leve escozor hasta un dolor punzante que te impide tragar con facilidad. A menudo, viene acompañado de otros síntomas que te indican que algo no anda bien en tus vías respiratorias.
¿Por qué duele la garganta al tragar?
La garganta duele al tragar porque el acto de deglutir moviliza los músculos y los tejidos ya inflamados de la faringe, y esa presión sobre una mucosa irritada intensifica el dolor. Cuanto mayor es la inflamación, más molesto resulta cada trago, incluso el de la propia saliva.
La intensidad del dolor al tragar es además una señal útil. Un dolor leve que permite comer con normalidad suele corresponder a un cuadro viral. Un dolor que impide tragar líquidos, acompañado de fiebre alta de inicio brusco y ganglios inflamados en el cuello, aumenta la sospecha de una faringitis bacteriana.
Si el dolor al tragar llega al punto de impedir tragar la propia saliva, si aparece babeo o si no logras abrir bien la boca, se trata de una urgencia y debes acudir de inmediato a un centro asistencial.
Signos y síntomas que pueden acompañar el dolor de garganta
1. Dificultad para tragar (disfagia): no solo duele, sino que sientes que los alimentos no descienden con facilidad.
2. Voz ronca o pérdida de la voz (afonía): la inflamación puede extenderse a las cuerdas vocales, afectando tu capacidad para hablar con normalidad.
3. Tos: especialmente una tos seca e irritante, que empeora el dolor de garganta.
4. Congestión nasal: inflamación de la mucosa nasal que dificulta la respiración o paso de aire por la nariz.
5. Estornudos: presente por irritación o infección en las vías respiratorias superiores.
6. Dolor de cabeza: generalmente es un dolor tipo sordo y constante.
7. Dolores musculares y corporales: esa sensación de malestar y fatiga en el cuerpo.
8. Fiebre: puede ser leve o moderada, y es una señal de que tu cuerpo está combatiendo una infección.
9. Amígdalas rojas e hinchadas: si te miras en el espejo y abres la boca, podrías ver tus amígdalas en la parte posterior de la garganta, inflamadas y de un color rojo intenso.
10. Manchas blancas o pus en las amígdalas: esta es una señal importante, ya que a menudo indica una infección bacteriana.
11. Ganglios linfáticos inflamados y sensibles en el cuello: si te palpas suavemente a los lados del cuello, podrías sentir pequeños bultos sensibles. Son tus ganglios, que están trabajando para combatir la infección.
Cuando el dolor de garganta se acompaña de tos seca y congestión nasal, el cuadro es casi siempre viral y forma parte de un resfriado o de una gripe.
Causas del dolor de garganta o faringitis
Infecciones virales (las más comunes)
Los virus son pequeños invasores que aprovechan cualquier oportunidad y son la causa principal del dolor de garganta. Entre las infecciones virales más comunes encontramos:
- Resfriado común: el rinovirus es el virus más frecuentemente involucrado. Tu dolor de garganta será parte de un cuadro más amplio acompañado de otros síntomas como secreción nasal, estornudos y tos.
- Gripe (influenza): los virus de la influenza pueden causar un dolor de garganta más intenso, acompañado de fiebre alta, dolores musculares y fatiga extrema.
- Mononucleosis (enfermedad del beso): causada por el virus de Epstein-Barr. Produce un dolor de garganta severo, fatiga extrema, fiebre y ganglios linfáticos muy inflamados. Es más común en adolescentes y adultos jóvenes.
- Sarampión: aunque menos común hoy en día gracias a las vacunas, puede causar dolor de garganta junto con el característico sarpullido acompañado de fiebre alta, rinorrea y enrojecimiento conjuntival.
- Varicela (lechina): suele comenzar con síntomas similares a los de la gripe, como fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta y malestar general, antes de la aparición del sarpullido.
- Paperas: el dolor de garganta es uno de los síntomas comunes de las paperas, junto con la inflamación de las glándulas parótidas (las glándulas salivales más grandes, ubicadas entre la oreja y la mandíbula). Este dolor puede ser causado por la inflamación en sí misma o por la dificultad para tragar debido a la inflamación.
Infecciones bacterianas (requieren atención)
- Faringitis estreptocócica: causada por la bacteria Streptococcus pyogenes. Es la causa bacteriana más común de dolor de garganta, especialmente en niños. Se caracteriza por un inicio repentino de dolor de garganta intenso, dificultad para tragar, fiebre, y a menudo, manchas blancas o pus en las amígdalas.
- Otras infecciones bacterianas: menos comunes, pero se incluyen infecciones por clamidia, gonorrea (enfermedades de transmisión sexual) o difteria.
Causas no infecciosas
No todo dolor de garganta responde a una infección. También pueden producirlo el aire seco o el aire acondicionado, el humo del tabaco y otros irritantes ambientales, el uso forzado o prolongado de la voz, el goteo posterior de origen alérgico y el reflujo gastroesofágico, que suele manifestarse sobre todo al despertar.
Reconocerlas importa porque en estos casos el alivio no llega con medicamentos sino corrigiendo el factor que lo produce.
¿Cómo prevenir el dolor de garganta?
1. Lávate las manos con frecuencia: esta es la regla de oro. Lávate las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos, especialmente después de toser, estornudar, ir al baño y antes de comer. Si no tienes agua y jabón, usa un desinfectante de manos a base de alcohol.
2. Evita tocarte la cara: tus manos son un vehículo para los gérmenes. Evita tocarte los ojos, la nariz y la boca.
3. Mantén la distancia: si alguien cerca de ti está tosiendo o estornudando, intenta mantener una distancia prudente.
4. Cubre tu boca y nariz al toser o estornudar: usa un pañuelo. Si no tienes uno, tose o estornuda en la parte interna de tu codo.
5. No compartas utensilios ni vasos: mantén tus bebidas y alimentos separados de los demás, especialmente si estás enfermo.
6. Limita la exposición a irritantes: evita fumar y la exposición al humo. Si trabajas con productos químicos irritantes, usa protección adecuada.
7. Hidratación adecuada: beber suficiente agua durante el día ayuda a mantener la garganta lubricada y a prevenir la sequedad.
8. Descansa lo suficiente: un sistema inmunitario fuerte es tu mejor defensa contra las infecciones. El sueño adecuado es fundamental para mantenerlo en óptimas condiciones.
9. Alimentación saludable: una dieta rica en frutas y verduras, que aportan vitaminas y antioxidantes, fortalece tu sistema inmunitario.
¿Cómo quitar el dolor de garganta rápido?
1. Bebe líquidos tibios: caldos, tés de hierbas (manzanilla, jengibre, menta), agua con miel y limón. Los líquidos tibios pueden ser muy reconfortantes, ayudan a calmar la garganta y mantienen la hidratación. La miel, en particular, es un supresor natural de la tos y tiene propiedades antimicrobianas.
2. Pastillas para la garganta o caramelos duros: estos estimulan la producción de saliva, lo que mantiene la garganta húmeda y alivia la sequedad y la irritación. Busca aquellos que contengan ingredientes como mentol, eucalipto o miel.
3. Humidificador: un humidificador de vapor frío en tu habitación puede añadir humedad al aire, lo que ayuda a aliviar la sequedad y el dolor de garganta, especialmente si respiras por la boca durante la noche.
A estas medidas conviene sumar dos más, sencillas y de efecto inmediato:
- Gárgaras con agua tibia y sal, varias veces al día. Basta con una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia.
- Descanso de la voz. Evita hablar en volumen alto y no fuerces las cuerdas vocales mientras dure la molestia.
La miel no debe administrarse a menores de un año por el riesgo de botulismo infantil. En ese grupo de edad cualquier medida debe consultarse con el pediatra.
Dolor de garganta con fiebre: ¿viral o bacteriano?
El dolor de garganta con fiebre no indica automáticamente una infección bacteriana, porque los virus también producen fiebre. Lo que orienta hacia el origen bacteriano es la combinación de fiebre alta de inicio brusco, dolor intenso al tragar, ganglios inflamados y ausencia de tos y congestión nasal.
Cuando hay tos, secreción nasal y estornudos junto al dolor de garganta, el cuadro es casi siempre viral. La distinción no puede hacerse con certeza sin evaluación médica, y en algunos casos requiere una prueba rápida de detección de estreptococo.
Los antibióticos solo tienen sentido si el médico confirma un origen bacteriano. Tomarlos por cuenta propia ante cualquier dolor de garganta no acorta el cuadro viral y contribuye a la resistencia antimicrobiana.
¿Cuál es el mejor antiinflamatorio para el dolor de garganta?
Para el dolor y la inflamación de garganta, los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) actúan reduciendo la inflamación y, por lo tanto, el dolor.
- Ibuprofeno: es uno de los más recomendados. Es efectivo para reducir el dolor y la fiebre.
- Naproxeno: otro AINE efectivo en proporcionar alivio.
- Diclofenac: es un AINE con alto poder antiinflamatorio.
- Paracetamol (acetaminofén): aunque no es un AINE, el paracetamol es un excelente analgésico y antipirético (reduce la fiebre). Es una buena opción si no puedes tomar AINEs debido a problemas estomacales, renales o alergias.
Existe además una consideración relevante en Venezuela: ante la sospecha de dengue no deben utilizarse antiinflamatorios no esteroideos ni aspirina, por el riesgo de sangrado. En esos casos el acetaminofén es la opción de elección, siempre bajo evaluación médica.
Siempre sigue las instrucciones de dosificación del empaque y consulta a un médico si tienes dudas, especialmente si ya estás tomando otros medicamentos o tienes condiciones de salud preexistentes.
¿Cuándo consultar a un profesional médico?
1. Dolor de garganta severo e inusual: si el dolor es tan intenso que te impide comer o beber, o si sientes que no puedes tragar tu propia saliva.
2. Dificultad para respirar: esto es una emergencia médica. Si sientes que te falta el aire o que tu garganta se cierra, busca ayuda de inmediato.
3. Dificultad para tragar líquidos o saliva: esto es una señal de que la inflamación es severa.
4. Fiebre alta persistente (más de 38.5 °C): especialmente si no mejora con medicamentos para la fiebre.
5. Ganglios linfáticos muy grandes y sensibles en el cuello: si están excesivamente inflamados y dolorosos al tacto.
6. Erupción cutánea: algunas enfermedades virales importantes pueden ir acompañadas de erupciones en la piel.
7. Manchas blancas o pus en las amígdalas: esto es un fuerte indicio de faringitis bacteriana estreptocócica.
8. Dolor de garganta que dura más de una semana: si los síntomas no mejoran después de unos días, o si empeoran.
9. Ronquera persistente (más de dos semanas): puede indicar un problema más allá de una simple infección.
10. Dolor de oído o dolor en la mandíbula: a veces el dolor de garganta se irradia a estas zonas, pero si el dolor de oído es el síntoma principal, podría ser una infección de oído.
11. Antecedentes de fiebre reumática o problemas cardíacos: si tienes un historial de estas condiciones, es aún más importante que te revise un médico para evitar complicaciones mayores.
12. Si estás inmunocomprometido: si tu sistema inmunitario está debilitado por alguna condición médica (como VIH/SIDA, diabetes) o medicamentos (quimioterapia, corticosteroides), cualquier infección requiere una evaluación médica.
El dolor de garganta es una afección común, generalmente benigna, pero que requiere tu atención. No dudes en buscar la opinión de un profesional de la salud cuando las señales de alarma se presenten.
Referencias bibliográficas
1. Dolor de garganta. [Internet]. Estados Unidos. Mayo Clinic. 2020. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/sore-throat/symptoms-causes/syc-20351635
2. Mononucleosis infecciosa. [Internet]. Estados Unidos. MedlinePlus. 2024. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/infectiousmononucleosis.html
3. Cómo aliviar el dolor de garganta. [Internet]. Estados Unidos. Recursos de salud. National Institutes of Health. 2013. Disponible en: https://salud.nih.gov/recursos-de-salud/nih-noticias-de-salud/como-aliviar-el-dolor-de-garganta
4. Ibuprofeno. [Internet]. Estados Unidos. MedlinePlus. 2023. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/druginfo/meds/a682159-es.html
Nota importante
Tres observaciones sobre lo que aplicamos:
1. Faltaban las gárgaras con agua tibia y sal en la sección de alivio rápido, siendo la medida más citada y de efecto más inmediato. También añadimos el descanso de la voz y la advertencia de no dar miel a menores de un año.
2. La sección de antiinflamatorios recomienda ibuprofeno, naproxeno y diclofenac, y sitúa el acetaminofén como alternativa para quien no tolera los AINE. Mantuvimos el orden clínico tal como está, sin alterarlo para favorecer ningún principio activo, y añadimos la precaución sobre dengue, que es la que sí cambia la elección en Venezuela y que ninguna guía internacional de esa SERP recoge.
3. Incorporamos un bloque de causas no infecciosas, que el artículo no contemplaba pese a explicar más adelante que la sequedad ambiental y los irritantes producen dolor de garganta.
Una nota positiva sobre las referencias: el enlace a MedlinePlus sobre mononucleosis está correctamente utilizado en esta pieza. Ese mismo enlace aparece mal empleado en el artículo de artritis, donde figura como fuente para la artritis, y ya quedó corregido en el documento correspondiente.


