La congestión nasal se genera cuando se inflaman las membranas que recubren la nariz, lo que causa que las vías respiratorias se obstruyan y provoquen dificultades para respirar.
A continuación, te mostraremos más detalles sobre lo que es la congestión nasal, cuáles son sus síntomas, qué debes tomar, causas y la diferencia entre congestión nasal y resfriado.
Tabla de contenidos
- 1 ¿Qué es la congestión nasal?
- 2 ¿Cuáles son los síntomas de la congestión nasal?
- 3 ¿Qué es lo que provoca la congestión nasal?
- 4 ¿Qué medidas podemos tomar para mejorar la congestión nasal?
- 5 Congestión nasal en el embarazo: ¿qué hacer y qué evitar?
- 6 ¿Cuándo la congestión nasal es parte de un resfriado y cuándo no?
- 7 ¿Por qué la congestión nasal empeora de noche?
- 8 5 consejos para aliviar la congestión nasal
- 9 ¿Cuándo consultar al médico?
- 10 Autor
¿Qué es la congestión nasal?
La congestión nasal es la sensación de tener la nariz tapada, y se produce por la inflamación de los vasos sanguíneos y de la mucosa que recubren las fosas nasales. No es una enfermedad en sí misma sino un síntoma, y puede deberse a resfriados, gripe, alergias, sinusitis, cambios de temperatura, irritantes ambientales o incluso ciertos medicamentos.
En la congestión nasal la nariz no se tapa por un exceso de moco sino porque el tejido inflamado reduce el espacio por el que circula el aire. Por eso sonarse repetidamente no resuelve una congestión inflamatoria y en ocasiones la empeora al irritar más la mucosa.
Cuando estamos congestionados, la mucosa nasal inflamada produce más moco de lo habitual, esta mucosidad contribuye a empeorar la obstrucción, pero no es la causa principal.
La congestión nasal provoca molestias como dificultad para respirar, sensación de presión en la cabeza, dolores faciales y, en algunos casos, dificultad para dormir o incluso para degustar alimentos debido a la disminución del sentido del olfato.
La incidencia de este padecimiento aumenta en los períodos de mayor circulación de virus respiratorios y durante la temporada de lluvias, cuando se pasa más tiempo en espacios cerrados y con poca ventilación.
Estructura y funciones de la nariz
La nariz cumple la función de humidificar, filtrar y calentar el aire antes de que ingrese a los pulmones. Para ello, condensa el agua actuando como primera barrera de filtración, además sirve como caja de resonancia al hablar.
Esta parte del cuerpo consta de dos fosas nasales que se separan por el tabique. Ambas son tubos rígidos que tienen la capacidad de aumentar o disminuir su espacio por medio de cartílagos laterales.
Estos cartílagos pueden limitar el flujo de aire hacia el cuerpo, en cada fosa nasal hay tejido blando que posee un núcleo óseo y tiene forma alargada, llamados cornetes.
En cada uno existen tres cornetes cuyo volumen varía porque su estroma está lleno de lagunas y vasos sanguíneos, los cuales cambian de tamaño según las condiciones del medio ambiente.
Las fosas nasales y los cornetes están revestidos por el epitelio mucoso y posee forma cilíndrica. Está conformado por células que generan mucus, responsables de mantener la humedad en el interior.
La mucosa cambia de tamaño según las condiciones ambientales, lo que modifica la resistencia al paso del aire en su interior. Los sinusoides se responsabilizan de que el flujo sanguíneo sea mayor según el contenido sanguíneo que poseen.
Cada vez que estos están llenos, la congestión nasal aparecerá, pero al estar vacíos, desaparece.
¿Cuáles son los síntomas de la congestión nasal?
1. Sensación de nariz tapada o bloqueada
2. Dificultad para respirar por la nariz
3. Moco o secreción nasal
4. Presión facial o dolor sinusal
5. Dolor de cabeza
6. Estornudos frecuentes
7. Tos, especialmente cuando el goteo nasal provoca irritación en la garganta
8. Pérdida del sentido del olfato
9. Ronquidos o dificultad para dormir
10. Sensación de fatiga o malestar general debido a la dificultad para respirar adecuadamente.
Es importante tener en cuenta que estos síntomas pueden estar presentes en una variedad de condiciones como el resfriado común, la gripe, las alergias, la sinusitis o la irritación nasal por factores ambientales, por lo que es fundamental identificar la causa subyacente para determinar el tratamiento adecuado.
Si los síntomas persisten o empeoran, es recomendable consultar a un médico para recibir un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento.
¿Qué es lo que provoca la congestión nasal?
La congestión nasal puede ser causada por una variedad de factores, que incluyen:
1. Resfriado común y gripe:
Los virus que causan resfriados y gripe son una de las causas más comunes de congestión nasal. La inflamación de las membranas mucosas en la nariz y los senos paranasales puede causar obstrucción nasal y secreción de moco.
Se reconoce porque la congestión aparece junto a estornudos, dolor de garganta y malestar general, y la secreción evoluciona de acuosa a más espesa a lo largo de los días. Se resuelve sola en el plazo del cuadro viral.
2. Alergias:
Las alergias a polen, ácaros del polvo, caspa de mascotas u otros alérgenos pueden desencadenar una respuesta inflamatoria en las membranas mucosas de la nariz, lo que resulta en congestión nasal, estornudos y secreción nasal.
Se distingue porque no hay fiebre, la secreción se mantiene acuosa y predomina el picor de nariz y de ojos. Aparece o empeora al exponerse a un desencadenante concreto y puede prolongarse semanas si la exposición continúa.
3. Sinusitis:
La sinusitis es la inflamación de los senos paranasales, puede ser aguda o crónica. Esto puede causar congestión nasal, dolor facial, presión en los senos paranasales y secreción nasal.
Suele instalarse después de un resfriado que no termina de resolverse. El dolor facial aumenta al inclinar la cabeza hacia adelante y puede haber secreción espesa persistente y disminución del olfato.
4. Cambios de temperatura y presión:
Los cambios en la temperatura, la humedad y la presión atmosférica pueden afectar las membranas mucosas de la nariz y causar congestión nasal. Los viajes en avión y el paso del calor exterior al aire acondicionado son situaciones frecuentes en las que aparece este tipo de congestión, que cede al normalizarse las condiciones.
5. Irritantes ambientales:
La exposición a irritantes como el humo del cigarrillo, los productos químicos fuertes, los olores fuertes y la contaminación del aire puede irritar las membranas mucosas nasales y provocar congestión.
6. Desviación del tabique nasal:
Esta dolencia puede dificultar el flujo de aire a través de la nariz, lo que puede causar congestión nasal crónica.
7. Pólipos nasales:
Los pólipos nasales son crecimientos benignos en el revestimiento nasal o en los senos paranasales que pueden obstruir las vías respiratorias nasales.
8. Medicamentos:
Algunos medicamentos, como los descongestionantes nasales que se usan de manera prolongada, pueden causar congestión nasal de rebote cuando se suspenden. Puedes revisar cómo prevenirlo en la guía sobre el nitrato de nafazolina.
Estas son solo algunas de las posibles causas de la congestión nasal. Es importante identificar la causa subyacente para determinar el tratamiento adecuado y aliviar los síntomas.
Si la congestión nasal persiste o se acompaña de otros síntomas graves, es recomendable consultar a un médico para recibir un diagnóstico.
¿Qué medidas podemos tomar para mejorar la congestión nasal?
El tratamiento adecuado para la congestión nasal comienza por reducir la exposición a las sustancias irritantes o congestionantes como alergenos conocidos, humo de tabaco, irritantes ambientales. Es importante mantenerse bien hidratado y lavarse las manos con frecuencia.
El tratamiento farmacológico se fundamenta en la aplicación de medicamentos que mejoran la sintomatología. En otras palabras, medicamentos que corrigen la congestión y la secreción nasal, esto podemos conseguirlo al aplicar vasoconstrictores y/o antialérgicos, ya sea por vía sistémica o tópica.
1. Lavados nasales con solución salina:
Puede ayudar a limpiar las fosas nasales y eliminar el exceso de moco, lo que proporciona alivio temporal de la congestión. Es la primera medida en cualquier caso.
2. Inhalación de vapor:
Puede ayudar a abrir las vías respiratorias y aliviar la congestión nasal. Se puede hacer inhalando vapor de agua caliente o utilizando un humidificador.
3. Descongestionantes nasales:
Estos medicamentos ayudan a reducir la inflamación de los tejidos nasales y a abrir las vías respiratorias. Están disponibles como aerosol nasal o gotas.
Es importante seguir las instrucciones del envase y no usarlos por más tiempo del indicado, ya que pueden causar efectos secundarios como rebote de congestión si se utilizan durante períodos prolongados.
Es importante tomar medidas preventivas para reducir el riesgo de congestión nasal, cómo evitar alérgenos conocidos, mantenerse hidratado, lavarse las manos con frecuencia, evitar el tabaquismo y otros irritantes ambientales.
4. Antihistamínicos:
Si la congestión nasal es causada por alergias, los antihistamínicos pueden ser útiles para reducir la respuesta alérgica y aliviar los síntomas, como la secreción nasal y el estornudo.
5. Fórmulas combinadas:
Cuando la congestión forma parte de un cuadro gripal con fiebre, dolor y malestar general, las fórmulas que asocian un analgésico con un antihistamínico y un descongestionante permiten cubrir varios síntomas en una sola toma. Conviene revisar la composición para no duplicar ningún principio activo.
Los antibióticos no tienen ningún papel en la congestión nasal de origen viral o alérgico, que son la inmensa mayoría de los casos.
Congestión nasal en el embarazo: ¿qué hacer y qué evitar?
Durante el embarazo, es común experimentar congestión nasal, una condición conocida como rinitis gestacional, que afecta a muchas mujeres especialmente a partir del segundo trimestre. Esta congestión no está causada por virus ni alergias, sino por los cambios hormonales que provocan una mayor irrigación y dilatación de los vasos sanguíneos en las vías respiratorias. Aunque molesta, suele ser temporal y desaparece después del parto.
Es importante evitar descongestionantes nasales que contienen nafazolina u oximetazolina, salvo indicación médica, ya que algunos medicamentos pueden afectar la presión arterial o el flujo placentario. Ante cualquier duda, lo mejor es consultar con el obstetra antes de tomar fármacos.
¿Cuándo la congestión nasal es parte de un resfriado y cuándo no?
La congestión nasal es un síntoma, no una enfermedad paralela al resfriado. Lo útil no es distinguir una de otro, sino identificar qué está provocando esa congestión, porque de ahí depende el tratamiento. Estas cuatro claves ayudan a orientarse.
1. Inicio del cuadro clínico
Durante las primeras horas los síntomas son difíciles de distinguir, ya que los estornudos, la nariz tapada, la irritación en los ojos, el cosquilleo en la nariz y la mucosidad están presentes en ambos casos. La diferencia aparece después: si se suman fiebre, dolor de cabeza, malestar general o dolor de garganta, estarás ante un resfriado. Si no aparecen, la congestión probablemente tenga otro origen.
2. Tiempo de duración de los síntomas
Comúnmente, un resfriado dura entre 4 a 5 días para mejorar. Mientras que, en una congestión nasal, los síntomas pueden extenderse hasta 7 días.
3. El resfriado puede causar congestión nasal, pero no al revés
Es posible tener una congestión nasal cuando aparecen los síntomas del resfriado, y estos serán más fuertes si el cuadro en la nariz es crónico.
Pero, si la persona no suele padecer de rinitis, es poco probable que los síntomas en las fosas nasales duren más de lo que tarda el cuadro del resfriado.
4. Las causas no son las mismas
El resfriado común se origina por un virus que provoca una respuesta del sistema inmunológico para eliminarlo.
Pero, la congestión nasal puede ser ocasionada no solamente por virus o bacterias, sino por una respuesta del cuerpo ante un agente no infeccioso (alergia a algún medicamento, polvo, entre otros).
¿Por qué la congestión nasal empeora de noche?
La congestión empeora de noche porque al acostarse cambia la distribución de la sangre y aumenta el llenado de los vasos de la mucosa nasal. A eso se suman el aire más seco del dormitorio y la ausencia del drenaje que favorece la posición erguida durante el día.
Las medidas que más suelen ayudar son elevar la cabecera de la cama, ventilar la habitación antes de dormir, mantener la humedad del ambiente y aplicar solución salina justo antes de acostarse. Si la congestión nocturna interrumpe el sueño de forma sostenida o se acompaña de ronquidos intensos, conviene consultarlo con el médico.
5 consejos para aliviar la congestión nasal
1. Conservar la viscosidad del moco baja
Es necesario consumir muchos líquidos y aplicar una toalla con agua tibia sobre el rostro. Además, puedes inhalar vapor tres veces por día o emplear un humidificador para aumentar la concentración de agua en el aire.
2. Sonarse la nariz de forma correcta
Una forma de controlar la obstrucción nasal es remover el contenido de moco de ambas fosas nasales. Para ello, debes presionar un lado de la nariz y soplar del otro usando la ayuda de un pañuelo.
Repite el proceso con el otro lado hasta lograr que ambas estén vacías.
3. Estar en una posición erguida
La congestión nasal suele empeorar dependiendo de la posición que tome el paciente, por ejemplo, al estar acostado los síntomas se hacen más evidentes. Por tal razón, es mejor elevar la cabeza al acostarse con la ayuda de cojines o almohadas.
4. Beber líquidos:
Mantenerse hidratado puede ayudar a mantener las membranas mucosas de la nariz húmedas y a diluir el moco, lo que facilita su expulsión.
5. Descanso y elevación de la cabeza:
Siempre es recomendable descansar y elevar la cabeza mientras se duerme puede ayudar a reducir la congestión nasal y mejorar la respiración.
¿Cuándo consultar al médico?
Consulta si la congestión dura más de diez días sin mejorar, si se acompaña de fiebre alta o de dolor facial intenso, si aparece secreción con sangre, si afecta siempre a la misma fosa nasal o si has perdido el olfato de forma persistente.
En lactantes, la congestión que dificulta la alimentación o el sueño siempre debe ser evaluada por el pediatra.
Es importante tener en cuenta que, si la congestión nasal persiste durante más de una semana, empeora o se acompaña de otros síntomas graves, es recomendable consultar a un médico para recibir un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
Además, es fundamental seguir las indicaciones del médico al tomar cualquier medicamento para la congestión nasal.
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Referencias bibliográficas
1. Congestión nasal. [Internet]. Estados Unidos. Mayo Clinic. 2023. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/symptoms/nasal-congestion/basics/definition/sym-20050644
2. Congestión nasal. Causas. [Internet]. Estados Unidos. Mayo Clinic. 2023. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/symptoms/nasal-congestion/basics/causes/sym-20050644
3. Rinorrea o congestión nasal en adultos. [Internet]. Estados Unidos. MedlinePlus. 2023. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003049.htm
4. Novedades. [Internet]. Venezuela. Laboratorios Farma. 2025. Disponible en: https://laboratoriosfarma.com/novedades/
Nota importante
Este refrescamiento unifica la acción que la Estrategia de P.A recogía por duplicado en dos marcas distintas. Se trabaja una sola pieza: el ángulo sistémico enlaza hacia las guías de analgésico y antihistamínico, y el ángulo de tratamiento local hacia las de descongestionante nasal y nitrato de nafazolina.
Cuatro correcciones que aplicamos sobre el texto publicado:
1. La definición de apertura decía que la congestión nasal es la obstrucción de las vías respiratorias a causa de un virus o bacteria. Es incorrecto y el propio artículo lo contradice más abajo, cuando enumera ocho causas entre las que figuran alergias, pólipos, tabique desviado y medicamentos. La reescribimos como inflamación de la mucosa, con las causas posibles enumeradas.
2. La sección «¿Congestión nasal o resfriado? 4 diferencias» planteaba la congestión como una enfermedad paralela al resfriado, y llegaba a decir que una persona con resfriado se vería igual que otra con congestión nasal. La congestión es un síntoma del resfriado, no una alternativa. Reformulamos la sección para que compare el origen de la congestión, que es lo que sí cambia el tratamiento, y conservamos íntegro el punto 3, que ya lo señalaba correctamente.
3. El enlace de la palabra gripe apuntaba a una pieza de remedios y el de resfriados a la pieza de frío y resfriado. Los redirigimos a las guías de gripe y resfriado común.
4. El texto situaba el aumento de casos a mediados de primavera e invierno, un marco estacional que no corresponde al lector venezolano. Lo reorientamos hacia los períodos de mayor circulación viral y la temporada de lluvias.
Una observación:
- El artículo advierte a las embarazadas que eviten los descongestionantes con nafazolina salvo indicación médica. Es clínicamente correcto y recomendamos conservarlo tal cual: protege al paciente y sostiene la credibilidad del sitio, aunque se trate del principio activo de un producto del portafolio.


