Los riñones son órganos que desempeñan una serie de funciones vitales, entre ellas mantener el equilibrio del organismo. Cuidar de ellos es esencial para prevenir enfermedades renales y asegurar un funcionamiento óptimo del cuerpo. En este artículo, abordaremos las funciones de los riñones, su importancia y algunas recomendaciones prácticas para mantenerlos saludables.

¿Por qué los riñones son tan importantes?

Los riñones son dos órganos ubicados a ambos lados de la columna vertebral, justo debajo de la caja torácica. Tienen forma de frijol y el tamaño de un puño. Cada riñón contiene aproximadamente un millón de nefronas, que son las unidades funcionales responsables de filtrar la sangre.  Cuando los riñones fallan, también lo hace este sistema de filtrado, lo que puede ocasionar graves problemas pues ellos limpian la sangre de sustancias de desecho, contribuyen a la regulación del equilibrio hídrico y mineral, son indispensables en el control de la presión arterial y producen la hormona necesaria para mantener la entrega de oxígeno a los tejidos, entre otras funciones. Cuando la enfermedad renal se mantiene en el tiempo se le conoce como enfermedad renal crónica (1).

Las principales funciones de los riñones las podemos describir así:

1. Filtración de sangre

Los riñones filtran alrededor de media taza de sangre por minuto, eliminando desechos y exceso de líquidos a través de la orina. Este proceso es fundamental para mantener el equilibrio de electrolitos y la eliminación de toxinas del cuerpo, pero también para regular la cantidad de agua corporal. Los riñones eliminan el agua en exceso o la conservan en estados de deshidratación (2).

2. Regulación de la presión arterial

Los riñones regulan la presión arterial mediante la producción de renina, una enzima que ayuda a controlar el equilibrio de sal y agua en el cuerpo. Un mal funcionamiento renal puede llevar a problemas de hipertensión.

3. Producción de hormonas

Los riñones producen hormonas como la eritropoyetina, que estimula la producción de glóbulos rojos en la médula ósea, y calcitriol, la forma activa de vitamina D que ayuda a mantener la salud ósea (3).

4. Regulación del pH

Los riñones ayudan a mantener el pH del cuerpo equilibrado mediante la excreción de ácidos y la reabsorción de bicarbonato. Esto es crucial para el funcionamiento adecuado de las células y tejidos.


¿Cómo mantener los riñones sanos?

Existen formas muy sencillas de cuidar la salud de los riñones y prevenir el desarrollo de enfermedades renales. La alimentación, el control de enfermedades preexistentes y la eliminación del alcohol o el tabaco son algunas de ellas (4).

1. Alimentación equilibrada

Una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros y grasas saturadas puede ayudar a mantener la salud renal. También ayuda limitar el consumo de alimentos procesados y el exceso de proteínas, especialmente de origen animal, que pueden sobrecargar los riñones. El consumo de sal debe ser inferior a los 23 gramos diarios.

Es preferible optar por hornear los alimentos, en vez de freírlos, así como sustituir los postres procesados o excesivamente azucarados o salados por alternativas saludables. En ese sentido, planificar las comidas ayuda a controlar el consumo de alimentos poco saludables.

2. Hidratación adecuada

Beber suficiente agua es esencial para el correcto funcionamiento de los riñones. La hidratación adecuada ayuda a diluir la orina y prevenir la formación de cálculos renales.

3. Control del azúcar en sangre

Las personas con diabetes deben controlar sus niveles de glucosa en sangre, ya que la diabetes es una de las principales causas de enfermedad renal. Mantener el azúcar en sangre bajo control puede prevenir el daño renal.

4. Monitoreo de la presión arterial

La hipertensión puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones. Es importante mantener la presión arterial en un rango saludable mediante el control del estrés, la dieta y, si es necesario, medicamentos.

5. Cumplir con los tratamientos médicos

Es importante tomar los medicamentos recomendados para las enfermedades preexistentes, en caso de haberlas. Por otra parte, hay que evitar el uso excesivo de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), como el ibuprofeno y otros fármacos, ya que su uso indiscriminado puede causar daño renal.

6. No fumar

Fumar reduce el flujo sanguíneo a los riñones y deteriora su función a largo plazo. Quienes son fumadores activos, pueden comenzar por reducir el consumo diario.

7. Controlar el peso

El sobrepeso puede causar hipertensión y diabetes, dos enfermedades que ocasionan daño renal. Mantener un peso saludable es clave para cuidar los riñones.

8. Hacer ejercicio

La actividad física regular ayuda a mantener un peso saludable, controlar la presión arterial y mejorar la salud cardiovascular, lo que beneficia a los riñones.




Referencias

  1. Prevención de la enfermedad renal [Internet]. News In Health. National Institute of Health.  [citado 20 mayo 2024]. Disponible en: https://newsinhealth.nih.gov/2021/03/preventing-kidney-disease  
  2. Your Kidneys & How They Work [Internet]. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. [citado 20 mayo 2024]. Disponible en: https://www.niddk.nih.gov/health-information/kidney-disease/kidneys-how-they-work
  3. Fisiología renal [Internet]. National Institute of Health.  [citado 20 mayo 2024]. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK538339/
  4. Preventing chronic kidney disease [Internet]. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. [citado 20 mayo 2024]. Disponible en: https://www.niddk.nih.gov/health-information/kidney-disease/chronic-kidney-disease-ckd/prevention