La fibromialgia es una enfermedad neurológica y crónica que causa dolor y sensibilidad generalizados (sensibilidad al tacto). Tanto el dolor como la sensibilidad se presentan de manera recurrente, alternando periodos de calma con molestias intensas que afectan considerablemente la calidad de vida. El dolor afecta diferentes partes del cuerpo y se les ha llamado puntos sensibles. Las mujeres desarrollan más la enfermedad que los hombres.

La mayoría de las veces existe algún factor desencadenante que genera la fibromialgia. Pueden ser problemas de columna, artritis, lesiones u otro tipo de estrés físico. El estrés emocional, también, puede desencadenar esta enfermedad.

Aunque las causas de la fibromialgia no están claras, estas recomendaciones pueden ayudar a prevenirla:

  • Tener un tiempo para relajarse todos los días

Los ejercicios de respiración profunda y la meditación ayudarán a reducir el estrés que puede provocar síntomas. Cuide su salud mental. Puede realizar sus actividades favoritas y que le sean placenteras: leer, hacer alguna manualidad, escuchar música.

  • Tener un patrón de sueño regular

Acuéstese y levántese a la misma hora todos los días. Dormir lo suficiente permite que su cuerpo se repare, física y mentalmente. Además, evite las siestas durante el día y limite la ingesta de café, que puede interrumpir el sueño.

  • Hacer ejercicio con frecuencia.

El ejercicio regular ayuda a mantenerse activo y evitar el sedentarismo. Agregue lentamente el ejercicio diario a su rutina. Por ejemplo, use las escaleras en lugar del ascensor o estacione más lejos del automercado. Puede hacer un poco de caminata, natación, ejercicios aeróbicos o de estiramiento.

¿Qué es la fibromialgia por estrés?

La fibromialgia es una afección de por vida que afecta a muchas personas. Quienes la padecen tienen músculos adoloridos y rígidos, problemas para dormir, fatiga y, a menudo, sensación de angustia.

En algunos casos, los síntomas comienzan después de un evento como una cirugía, un estrés físico intenso o una infección. El estrés psicológico severo también puede provocar síntomas y empeorarlos.

Las personas con fibromialgia son más sensibles al dolor que las personas sin esta enfermedad. Los médicos diagnostican la afección según la frecuencia e intensidad de los síntomas.

Si bien la fibromialgia no daña las articulaciones ni los músculos, los dolores y la fatiga constantes pueden afectar la vida diaria. El magnesio ayuda a disminuir la frecuencia e intensidad de los síntomas.

La fibromialgia es una afección multidimensional con algunos factores de riesgo conocidos, incluidos el género, la edad, el nivel de estrés y factores genéticos.

¿Cómo afecta el estrés a la fibromialgia?

El estrés emocional puede afectar la percepción del dolor, por lo que las personas con fibromialgia bajo situaciones de tensión emocional o física son susceptibles a presentar exacerbaciones de dolor o trastornos del sueño.

En pocas palabras, el estrés es un disparador de los síntomas de fibromialgia. Bajo una situación de estrés el organismo libera hormonas y sustancias que lo hacen más vulnerable a los síntomas de la fibromialgia como dolor crónico, fatiga y depresión. Si se eliminan ciertos factores estresantes, se podrá experimentar una reducción de los síntomas de la fibromialgia.

Pero controlar el estrés diario no es tan simple como parece. A menudo, las personas con fibromialgia se sobrecargan con las situaciones familiares, económicas o de trabajo, trasladando la prioridad desde su salud.

Cualquiera que sea la situación, muchas personas con fibromialgia dejan de lado su binenestar. Pero ciertos cambios en el estilo de vida como tomarse un tiempo para relajarse y hacer de la salud una prioridad son una parte esencial para hacer frente a la fibromialgia.

¿Cómo se siente una persona con fibromialgia? (Síntomas)

El mayor indicador de la fibromialgia es el dolor muscular en todo el cuerpo. Normalmente, también presentará los siguientes síntomas:

  • Mayor sensibilidad al dolor.
  • Cansancio extremo (fatiga), que no mejora con el reposo.
  • Rigidez muscular.
  • Dificultad para dormir.
  • Problemas con los procesos mentales como la memoria y la concentración.
  • Dolores de cabeza.

Otros síntomas pueden incluir:

  • Hormigueo o entumecimiento en manos y pies.
  • Dolor en la cara o en la mandíbula, incluidos los trastornos de la mandíbula conocidos como síndrome de la articulación temporomandibular.
  • Problemas digestivos como dolor y distensión abdominal, estreñimiento e incluso síndrome del colon o intestino irritable.

¿De qué manera se puede presentar la fibromialgia?

Las personas que padecen de fibromialgia pueden presentar algunos síntomas que son predominantes, lo cual no descarta que en determinadas circunstancias los síntomas cambien. Las diferentes formas de presentación incluyen:

Fibromialgia sin manifestaciones psiquiátricas

Los pacientes de este grupo tienen una alta sensibilidad al dolor, presentan fatiga y problemas para dormir, pero no tienen síntomas como depresión y/o ansiedad.

Sin embargo, es importante hacerle seguimiento al paciente ya que se sienten incapaces de funcionar en la vida cotidiana y corren el riesgo de presentar dichos síntomas.

Fibromialgia con depresión relacionada con el dolor

Muchas personas con fibromialgia presentan depresión como consecuencia de presentar dolor constante al cual no se le consigue una causa. La depresión en la fibromialgia no es un fenómeno aislado, puede ser simplemente una reacción al sufrimiento del dolor, agravada por las múltiples comorbilidades de la fibromialgia.

El paciente que padece este tipo de fibromialgia puede requerir de consultas con un psiquiatra y tratamientos con antidepresivos si lo requiere.

Fibromialgia en personas depresión establecida

En otro sentido, una persona clínicamente deprimida y con historia de tratamiento por depresión mayor, puede presentar fibromialgia, lo cual puede exacerbar los síntomas depresivos.

Este grupo de pacientes requiere consideraciones de tratamiento adicionales por su médico psiquiatra para optimizar los resultados. Es posible que necesiten tratamiento con antidepresivos. Las comorbilidades psiquiátricas afectan negativamente la gravedad y el curso de la fibromialgia.

Fibromialgia como manifestación somática a otras enfermedades subyacentes

Pacientes  en  los  que  la  fibromialgia  se  considera  una  manifestación somática  de  un  proceso  psicopatológico  subyacente,  tanto  de  tipo  afectivo,  como de  personalidad,  donde  el  dolor  sería  el  medio  a  través  del  cual  los  pacientes canalizarían  todo  su  malestar psicológico.

Los problemas psicológicos graves previos o aún existentes o también un afrontamiento insuficiente de los síntomas de la enfermedad deben considerarse como la razón del aumento de la intensidad del dolor.

Factores de riesgo de la fibromialgia

  • La edad

La fibromialgia puede afectar a personas de todas las edades, incluidos los niños. Sin embargo, a la mayoría de las personas se les diagnostica a partir de la cuarta década de la vida.

  • Lupus o enfermedades reumáticas

Las personas con lupus u otras enfermedades reumáticas como la artritis reumatoide, la osteoartritis y la espondiloartritis axial también tienen un mayor riesgo de padecer fibromialgia.

Hay una mayor probabilidad de padecer fibromialgia si algunos de los padres o hermanos, también, tienen la enfermedad.

¿Cómo prevenir la fibromialgia por estrés?

  • Terapia de biorretroalimentación

Esta terapia alternativa para la fibromialgia trabaja para reducir el estrés utilizando sensores eléctricos que miden la forma en que el cuerpo responde al estrés.

El objetivo de la biorretroalimentación es determinar cómo reacciona su cuerpo al estrés, y ese conocimiento le enseñará cómo controlarlo.

  • Ejercicio

Ya sea que se inscriba en una clase de aeróbicos o simplemente salga a caminar todas las noches después de la cena, el ejercicio promueve una buena salud mental al controlar el estrés y la ansiedad.

El dolor y la fatiga clásicos de la fibromialgia a menudo impiden que muchas personas realicen la actividad física que necesitan para reducir sus síntomas, pero el ejercicio aeróbico puede infundir una sensación de control e incluso puede tener un efecto analgésico y de mejora del estado de ánimo.

  • Haz del sueño una prioridad

Al igual que controlar el estrés, dormir bien por la noche cuando se tiene fibromialgia suele ser más complejo de lo que parece. Eso es porque la mayoría de los que padecen fibromialgia también tienen problemas para dormir.

Tanto la falta de sueño como el alto estrés empeoran los síntomas de la fibromialgia. Haga del sueño una prioridad y probablemente experimentará menos estrés.

  • Terapia de relajación

Esta terapia tiene como objetivo calmar el cuerpo y la mente haciendo un esfuerzo consciente por relajarse. Incluso si solo tiene unos minutos de sobra, esta técnica puede resultar eficaz para controlar la respuesta al estrés.

  • Tomar un baño tibio

El calor húmedo, al tomar una ducha o baño, disminuirá la secreción de hormonas del estrés y aumentará los niveles de endorfinas, que son los analgésicos naturales de su cuerpo.

Una ventaja adicional para quienes padecen fibromialgia: el calor húmedo también alivia los músculos tensos, mejorando así el movimiento.

¿Qué es el estrés postvacacional?

El estrés postvacacional es un malestar físico y emocional que ocurre cuando, tras un período de descanso más prolongado de lo habitual, cuesta volver a afrontar la rutina.

Esto implica un bajo rendimiento laboral y problemas en el entorno de los afectados, como el aumento de las discusiones con sus familiares.

El dolor asociado con la fibromialgia tiende a fluctuar y empeorar. Cuando los síntomas aumentan, temporalmente, en número o intensidad, se denomina brote o exacerbación.

Los brotes pueden ocurrir sin previo aviso y es más probable que ocurran si una persona con fibromialgia está estresada por regresar de un excelente viaje o bajo mucha presión ya que debe regresar a la cotidianidad.

¿Cuáles son los síntomas del estrés postvacacional?

  • Ansiedad.
  • Palpitaciones.
  • Sudoración.
  • Temblores.
  • Irritación.

Los síntomas afectan tanto al cuerpo como a la mente de quienes padecen este trastorno, y son muy similares a los de la ansiedad.

El signo más prominente es que la persona se siente deprimida y ni siquiera está motivada por actividades que antes le apasionaban. Si el caso se agrava debe buscar ayuda profesional.

¿Cómo superar el síndrome postvacacional?

Si el síndrome ya se ha producido, existen una serie de consejos para superarlo de la mejor forma posible. Estos son:

  • Aceptar la realidad:

Lo primero que se debe afrontar es ser capaz de aceptar la realidad. Las vacaciones han llegado a su fin y debemos volver a la rutina. Los sentimientos como la tristeza o la angustia son una respuesta funcional del cuerpo a los cambios.

  • Metas realistas

Luego del regreso de las vacaciones debemos fijarnos una meta que debe ser realista y alcanzable; a partir de ella podemos establecer dos o más objetivos secundarios. De esta forma tendremos una mayor sensación de control, evitando así el estrés y la ansiedad.

  • Organización:

Saber organizarse es fundamental, y cuando regresa de vacaciones más que nunca. A veces es imposible terminar las tareas pendientes del día; en este caso lo mejor que podemos hacer es apuntarlos en una lista y así llevarlos a cabo lo antes posible.

  • Disfrutar del tiempo libre

El hecho de volver a la rutina no significa que no podamos disfrutar de nuestro tiempo libre en compañía de quien más queremos. Estos momentos pueden ser de gran ayuda para que la incorporación al mundo laboral sea más llevadera.

Importancia de tener una vida sin estrés

Con tantos factores en nuestras vidas que pueden causar estrés, existen motivos para reducir esos elementos cuanto sea posible. Si usted es el tipo de persona que busca estar más saludable, entonces intentar eliminar el estrés de su vida es un gran comienzo.

A continuación, se muestran algunos de los beneficios para la salud de una vida sin estrés:

  • Reduce la presión arterial.
  • Crea bienestar mental.
  • Desacelera el envejecimiento.
  • Controla los niveles de colesterol y glucosa.
  • Disminuye las probabilidades de enfermedades relacionadas con el estrés como la enfermedad cardíaca y la enfermedad de Alzheimer.
  • Aumenta la liberación de endorfinas.

En última instancia, el estrés no causa la fibromialgia, pero la empeorará. Haga del cuidado de sí mismo parte de su rutina diaria. En algunos casos, un enfoque médico multidisciplinario es crucial. Los cambios simples disminuirán los síntomas de la fibromialgia y le brindarán una mejor calidad de vida en general.

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