El 12 de mayo de cada año se conmemora el Día Internacional de la Fibromialgia, por eso nos gustaría aclarar algunas dudas frecuentes con respecto a este padecimiento.

¿Qué es la fibromialgia?

Es una enfermedad crónica que se caracteriza por dolor musculoesquelético generalizado acompañado por fatiga y problemas de sueño, memoria y estado de ánimo.

¿Cuál es la causa de la fibromialgia?

No se conoce la causa, pero se piensa que hay muchos factores implicados. Hay personas que desarrollan la enfermedad espontáneamente y en otras comienza después de procesos identificables como puede ser una infección, un accidente de automóvil o estados de estrés postraumático.

Estos agentes desencadenantes no parecen causar la enfermedad, sino que lo que probablemente hacen es despertarla en una persona que ya tiene una anomalía oculta en la regulación de su capacidad de respuesta a determinados estímulos.

¿A quiénes les puede dar fibromialgia?

Cualquier persona puede presentar fibromialgia, afecta de 2 a 4% de la población mundial con predominio de mujeres sobre hombres, con una relación 9:1.

Casi 90% son mujeres con edades entre 30 y 50 años, aunque puede aparecer en niños.

¿Qué síntomas da la fibromialgia?

El síntoma cardinal es el dolor generalizado. Los investigadores creen que la fibromialgia amplifica las sensaciones de dolor porque afecta el modo en que el cerebro procesa las sensaciones. Se perciben como dolorosos estímulos que no lo son.

Además del dolor, el 90% de los pacientes tienen cansancio, el 70-80% trastornos del sueño y hasta un 25% ansiedad o depresión. También son muy frecuentes síntomas como sensación de rigidez generalizada (sobre todo al levantarse por las mañanas) y las dificultades cognitivas (un síntoma comúnmente llamado «fibroniebla»).

¿Cómo se puede saber si una persona tiene fibromialgia?

La presencia de dolor generalizado y persistente por lo menos por 3 meses, el cansancio que no mejora con el reposo, acompañado de trastornos del sueño, debe motivar a consultar al médico.

Antes, los médicos examinaban 18 puntos específicos del cuerpo para ver en cuántos de ellos sentían dolor al presionarlos firmemente. Las nuevas pautas del American College of Rheumatology (Colegio Estadounidense de Reumatología) no exigen un examen de los puntos sensibles.

El criterio más importante es el dolor persistente en al menos cuatro de estas cinco zonas:

  1. Región superior izquierda, incluidos el hombro, el brazo o la mandíbula
  2. Región superior derecha, incluidos el hombro, el brazo o la mandíbula
  3. Región inferior izquierda, incluidos la cadera, el glúteo o la pierna
  4. Región inferior derecha, incluidos la cadera, el glúteo o la pierna
  5. Región axial, que incluye el cuello, la espalda, el pecho o el abdomen

Siempre es el médico quien realiza el diagnóstico definitivo.

¿Qué pruebas hacen para saber si es fibromialgia?

No hay pruebas específicas para diagnosticar fibromialgia. El diagnóstico es clínico, es decir, se establece por el examen físico y al descartar otras enfermedades reumatológicas que dan síntomas similares como por ejemplo artritis, lupus, otras.

En general los médicos solicitan: Hemograma completo, velocidad de sedimentación globular, factor reumatoide, pruebas especiales del área inmunológicas, perfil tiroideo, serologías para descartar enfermedad celíaca y pruebas para descartar deficiencia de vitamina D, entre otras que, según los hallazgos en el examen físico, el médico considere pertinente.

¿Qué tan grave es la fibromialgia?

La fibromialgia afecta considerablemente la calidad de vida de la persona que la padece, pero no le pone en riesgo de agravarse o fallecer.

¿Qué daños causa la fibromialgia?

En general no hay afectación directa sobre órganos específicos como ocurre con la diabetes o la hipertensión.

Sin embargo, el dolor, la fatiga y la mala calidad del sueño pueden afectar la capacidad para desenvolverse en casa o en el trabajo. La frustración de lidiar con una enfermedad que muchas veces se malinterpreta también puede causar depresión y ansiedad.

Es frecuente que la fibromialgia acompañe a otras enfermedades como:

  • Síndrome de intestino irritable
  • Síndrome de fatiga crónica
  • Migraña y otros tipos de dolores de cabeza
  • Cistitis intersticial o síndrome de vejiga dolorosa
  • Trastornos de la articulación temporomandibular
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Síndrome de taquicardia postural

¿Cuál es el mejor medicamento para la fibromialgia?

Si bien no existe una cura para la fibromialgia, hay varios medicamentos que pueden ayudar a controlar los síntomas, especialmente si reducen el dolor y mejoran el sueño.

Es el médico, después de hacer una evaluación completa quien sugerirá las opciones más apropiadas, entre las que se disponen:

  • Analgésicos. Los analgésicos como el acetaminofén, el ibuprofeno solo o combinado y otros. No se recomiendan los medicamentos opioides porque pueden provocar efectos secundarios importantes y dependencia.
  • Medicamentos anticonvulsivos. A menudo, los medicamentos diseñados para tratar la epilepsia ayudan a reducir ciertos tipos de dolor. Entre ellos se encuentran los gabapentinoides: gabapentina y pregabalina.

Los medicamentos como la pregabalina, reducen la transmisión anormal y exagerada de las sensaciones a través de los nervios implicados en el dolor, este mecanismo explica su elevada eficacia y la razón por la que ha sido aprobado su uso, desde hace muchos años, por las autoridades sanitarias que regulan el uso seguro de medicamentos.

  • Antidepresivos. Pueden ayudar a aliviar el dolor y la fatiga asociados a la fibromialgia.

¿Hay remedios caseros para la fibromialgia?

Muchos sitios en la web recomiendan infusiones herbales con propiedades antiinflamatorias como son la cúrcuma, la hierba de San Juan o el Gingko biloba, sin embargo, no hay mucha evidencia que soporte el uso de estas.

Se recomienda mejorar el estado de salud general a través del ejercicio, técnicas de relajación y medidas para reducir el estrés como son:

  • Fisioterapia. Un fisioterapeuta puede enseñar ejercicios para mejorar la fuerza, flexibilidad y resistencia. Los ejercicios en el agua pueden ser particularmente útiles.
  • Terapia ocupacional. Puede ayudar a realizar ajustes en el entorno de trabajo o en la forma en la que se realizan ciertas tareas para reducir el estrés en el cuerpo.
  • Asesoramiento psicológico. Hablar con un asesor puede ayudar a fortalecer la confianza en muchas habilidades y enseñar estrategias para lidiar con las situaciones estresantes.

¿La dieta ayuda a mejorar el dolor en la fibromialgia?

No hay una dieta específica que haya demostrado beneficios absolutos en fibromialgia, se ha mencionado que reducir la ingesta de gluten podría ayudar a mejorar los síntomas.

Hay nutrientes que deben garantizarse según los especialistas en dicha enfermedad, algunos porque tienen propiedades antiinflamatorias como son las grasas omega-3, otros porque mejoran la condición o el funcionamiento de las fibras nerviosas como las vitaminas del complejo B y algunos como el magnesio porque ayudan a mejorar la conducción de los nervios y favorecen a neurotransmisores cerebrales que contribuyen al sueño.

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