El ácido fólico es un nutriente crítico durante el embarazo, en realidad es muy importante durante toda la vida, pero cuando se planifica un bebé el aporte de este, entre otros nutrientes, debe ser prioritario pues su carencia puede afectar directamente la salud de ese futuro ser humano.

¿Qué es el ácido fólico?

Es una vitamina del complejo B, se le conoce también como vitamina B9, participa en la correcta formación y multiplicación de las células en general y de la sangre en particular.

La deficiencia de ácido fólico en los adultos puede inducir a la aparición de anemia, enfermedades del corazón, aumentar el riesgo de accidentes cerebrovasculares y de ciertos tipos de cáncer.

¿Por qué es importante el ácido fólico durante el embarazo?

El ácido fólico participa en el desarrollo del bebé, después de la concepción (quedar embarazada) ocurre un proceso de formación y multiplicación de las células necesarias para formar todos los órganos del feto, entre estos el cerebro y la columna, que se desarrollan desde una parte del feto llamada tubo neural.

Cuando la mujer tiene deficiencia de ácido fólico y queda embarazada, hay posibilidades de que el futuro bebé presente alteraciones en el desarrollo del tubo neural, y por lo tanto del cerebro, la columna e incluso de la cara. 

Estos defectos del tubo neural son graves y pueden producir importante discapacidad en los niños y niñas.

¿Cuáles son las alteraciones más frecuentes debido a la deficiencia de ácido fólico durante el embarazo?

La deficienciade ácido fólico se ha asociado a un mayor riesgo de preeclampsia, prematuridad, bajo peso al nacer y malformaciones del  nacimiento (congénitas). Dentro de las malformaciones que pueden presentar los hijos de madres deficientes en ácido fólico están los defectos del tubo neural, que son los más temidos.

El tubo neural es una estructura que da origen al cerebro y la columna vertebral en una etapa muy temprana del embarazo, aproximadamente 3 a 4 semanas después de quedar embarazada, cuando la mujer no lo sabe aun. Las alteraciones en esta  parte del feto puede ocasionar malformaciones como la espina bífida y la anencefalia.

Espina bífida: En este problema de salud, la columna vertebral del bebé en gestación no se cierra adecuadamente, por lo cual algunos vasos sanguíneos y nervios se encuentran fuera del cuerpo, en lugar de estar protegidos por la piel. El daño producido en los nervios puede provocar debilidad en las piernas y hasta imposibilidad para caminar. También presentan un elevado riesgo de sufrir meningitis. Los bebes que nacen con espina bífida pueden tener discapacidades durante toda la vida.

Anencefalia: Anencefalia quiere decir sin cerebro, esta es la forma más grave y poco común de los defectos del tubo neural. Se produce cuando el cerebro y la parte superior del cráneo no se desarrollan normalmente, o pueden desarrollarse fuera del cuerpo, lo cual es incompatible con la vida. Los bebés con anencefalia no pueden sobrevivir después del nacimiento.

Otra alteración asociada a la deficiencia de ácido fólico es el labio leporino con o sin paladar hendido, esta se debe a dificultades para que las células cierren espacios en la línea media del cuerpo.

Más recientemente se ha descubierto que el ácido fólico es indispensable no solo para el desarrollo, sino para el funcionamiento correcto de las esctructuras cerebrales y su deficiencia puede estar involucrada en desórdenes como el déficit de atención y diferentes formas de autismo. También en el desarrollo de cataratas juvenil y algunos defectos en el funcionamiento de los riñones.

¿Cuánto ácido fólico hace falta para reducir el riesgo de estas anomalías?

Durante el embarazo, los requerimientos de ácido fólico aumentan desde 400 a 600 microgramos al día (0,4 a 0,6 mg). Aunque el ácido fólico está presente de manera natural en los vegetales de hoja verde, varios estudios han demostrado que se degrada rápidamente con la cocción y la manera de preparar los alimentos, debido a esto muchos países en el mundo han impulsado políticas de fortificación de alimentos, como por ejemplo agregar ácido fólico a la harina y al arroz.

Sin embargo, durante la pre-concepción y el embarazo se recomienda no tomar riesgos, hay que asegurarse de que se recibe el suministro adecuado de ácido fólico al día, 400 microgramos, los diferentes organismos de salud aconsejan el uso de suplementos que lo contengan solo o en combinación con otros nutrientes importantes para el desarrollo fetal.

Se debe tener presente que el feto comienza a desarrollarse desde que ocurre el embarazo, pero muchas mujeres se percaten del mismo casi a las 4 o 6 semanas, por lo cual suelen iniciar el ácido fólico de manera tardía. Es recomendable que toda mujer que este considerando tener un bebé inicie ácido fólico, por lo menos desde 3 meses antes de dejar sus métodos anticonceptivos.