Las enfermedades crónicas como la diabetes mellitus y la insuficiencia cardíaca congestiva requieren más que tratamiento farmacológico: también exigen un enfoque preventivo integral en el que los hábitos de higiene desempeñan un papel fundamental. Estos pacientes están expuestos a un mayor riesgo de infecciones, heridas que cicatrizan lentamente, úlceras cutáneas y complicaciones que pueden derivar en hospitalizaciones prolongadas o deterioro funcional.
La higiene corporal, bucal e íntima son prácticas básicas que deben formar parte de la rutina diaria de todo paciente con estas enfermedades crónicas. Por ello, en este artículo compartimos algunas buenas prácticas que pueden ayudar a preservar la salud.
Tabla de contenidos
- 1 Importancia de la higiene en pacientes crónicos
- 2 Cuidados básicos de la piel y prevención de lesiones
- 3 Higiene de los pies: pilar en la prevención del pie diabético
- 4 Higiene bucal: aliada de pacientes diabéticos y cardiovasculares
- 5 Higiene íntima: prevención de infecciones urogenitales
- 6 La importancia del cuidado integral
- 7 Autor
Importancia de la higiene en pacientes crónicos
Las personas con enfermedades crónicas, como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares, presentan una serie de alteraciones que influyen en su respuesta inmunitaria. Esto se traduce en un riesgo aumentado de infecciones de piel, infecciones urinarias, pie diabético, periodontitis, entre otros. Por esta razón, las medidas de prevención y tratamiento de este tipo de condiciones deben incluir el aspecto higiénico-sanitario como parte de una estrategia integral.
Cuidados básicos de la piel y prevención de lesiones
En personas que viven con diabetes la piel tiende a resecarse o debilitarse, lo que favorece la aparición de lesiones. Además, la circulación reducida puede retrasar la cicatrización y facilitar las infecciones por bacterias comunes o incluso por hongos. Algunas recomendaciones útiles:
Utilizar un limpiador suave
Se aconseja lavar el cuerpo con un limpiador delicado, preferentemente formulado para piel sensible. Evitar jabones, desodorantes o geles con pH alcalino, ya que pueden irritar la piel ya propensa a resecarse. El agua debe ser tibia, nunca caliente, para preservar la humedad natural de la piel (1).
Secar cuidadosamente las zonas de contacto
Luego del baño o la natación, es fundamental secar bien los pliegues de la piel, como entre los dedos de los pies, axilas o zonas donde la piel se roza, ya que la humedad residual puede facilitar infecciones (1).
Hidratar la piel con regularidad
Aplicar crema o pomada inmediatamente después de secarse ayuda a atrapar la humedad en la piel. Es ideal llevar el hidratante, especialmente para aplicar en las manos, ya que deben lavarse con frecuencia. En caso de pies agrietados, se recomienda usar cremas con urea (10–25 %) antes de dormir y cubrir con vaselina y medias de algodón para favorecer la cicatrización (1).
Buscar atención médica ante infecciones
La piel de una persona con diabetes puede infectarse con facilidad. Se debe acudir al profesional ante signos como dolor, inflamación, cambios de color, supuración, costras de tonalidad miel o uñas alteradas (1).
Higiene de los pies: pilar en la prevención del pie diabético
El pie diabético es una complicación frecuente y puede llegar a ser grave. Se estima que hasta el 25% de los pacientes que viven con diabétes desarrollarán una úlcera en el pie a lo largo de su vida (2), y muchas de ellas se asocian a infecciones que pueden terminar en amputación si no se tratan a tiempo. Por esta razón, es importante tomar medidas para prevenir el desarrollo de úlceras.
Una de ellas tiene que ver con el manejo de las callosidades, estas lesiones aumentan el riesgo de ulceración. Su eliminación puede reducir hasta en un 26 % la presión plantar, por lo que debe realizarse regularmente por personal capacitado. Además, el uso adecuado de calzado puede prevenir o minimizar la formación de callosidades. En un estudio, el tamaño de las callosidades disminuyó cuanto más tiempo los pacientes usaban calzado deportivo. Otro análisis reveló que quienes acudían con mayor frecuencia al podólogo (cada 3 o 4 semanas) presentaban menores niveles de presión plantar antes y después de la eliminación de los callos. (2)
Varios estudios han analizado el impacto de la atención podológica y de los equipos multidisciplinarios en la prevención de úlceras del pie diabético. En una investigación, 91 personas con úlceras cicatrizadas fueron asignadas a seguimiento podológico o al tratamiento habitual: el grupo con atención especializada tuvo una tasa significativamente menor de recurrencias, lo que prueba la necesidad de cuidados podológicos adecuados en pacientes diabéticos para evitar complicaciones (2). Otros cuidados fundamentales a tener en cuenta:
Lavado diario de los pies
Lavar los pies todos los días con agua tibia y jabón, evitando el uso de agua caliente. Es importante secarlos bien después del lavado y revisar si hay cortes, ampollas, enrojecimientos o callosidades. También se recomienda aplicar una crema hidratante suave, sin colocarla entre los dedos, ya que la humedad en esa zona puede favorecer infecciones (3).
Cortas las uñas regularmente
Mantener las uñas cortas ayuda a prevenir lesiones, ya que las uñas largas o engrosadas pueden dañar los dedos vecinos. Es preferible cortarlas en línea recta para evitar que se encarnen, y al finalizar, limar los bordes para que no queden irregulares ni filosos (3)
Elección adecuada del calzado
Se aconseja no caminar descalzo, ni siquiera dentro del hogar, para disminuir el riesgo de heridas. El uso de calzado cómodo, junto con medias limpias que absorban la humedad, ayuda a mantener los pies secos y protegidos. Antes de colocarse los zapatos, es recomendable revisar su interior para asegurarse de que no haya objetos como piedras pequeñas que puedan lastimar. En caso de molestias con el calzado habitual, se puede consultar al médico sobre la posibilidad de utilizar calzado terapéutico o plantillas especiales (3).
Higiene bucal: aliada de pacientes diabéticos y cardiovasculares
La boca es una vía frecuente de entrada de bacterias al organismo. Las personas con diabetes son más propensas a sufrir enfermedades en las encías, y estas tienden a ser más graves cuando los niveles de azúcar en sangre no están bien controlados. Aunque la diabetes tipo 1 y la tipo 2 tienen causas distintas y afectan al cuerpo de forma diferente, ambas generan complicaciones similares en la salud bucal (4).
La diabetes puede inducir a más inflamación en las encías, dificulta la formación de hueso nuevo y aumenta la actividad de ciertas sustancias que favorecen el daño óseo cuando hay bacterias presentes. (4)
En personas con insuficiencia cardíaca, una mala higiene bucal puede aumentar el riesgo de endocarditis infecciosa, especialmente si hay lesiones valvulares previas. La endocarditis infecciosa es una enfermedad causada comúnmente por bacterias que ingresan al torrente sanguíneo, muchas veces desde la boca. En el 2010 se realizó una investigación en 194 personas, divididas entre quienes se cepillaban los dientes y quienes se sometían a la extracción de una pieza dental. Evaluaron su higiene bucal, la presencia de gingivitis (inflamación de las encías) y periodontitis (una forma más grave de enfermedad en las encías). Luego analizaron muestras de sangre tomadas antes, durante y después de estas acciones para detectar bacterias relacionadas con la endocarditis (5).
Los resultados mostraron que una mala higiene bucal, como tener mucha placa o sarro, aumenta considerablemente el riesgo de que las bacterias entren en la sangre tras el cepillado. Además, quienes presentaban sangrado en las encías después de cepillarse tenían un riesgo mucho mayor de desarrollar bacteriemia (presencia de bacterias en la sangre) (5).
Estas son algunas recomendaciones de cuidado bucal que pueden ser útiles tanto para pacientes diabéticos como aquellos con enfermedades cardiovasculares:
Cepillarse los dientes al menos dos veces al día
Los especialistas recomiendan cepillar los dientes durante dos minutos, dos veces al día, utilizando una pasta dental con flúor. El cepillo debe colocarse en un ángulo de 45 grados con respecto a las encías y moverse con suavidad, cubriendo todas las superficies del diente: externas, internas y de masticación. No importa si se utiliza un cepillo manual o eléctrico, siempre que tenga un tamaño adecuado para acceder a todas las zonas de la boca. Además, es importante que tenga cerdas suaves, ya que las más duras pueden desgastar el esmalte dental con el tiempo (6)
Usar hilo dental o cepillos interdentales una vez al día
El uso diario del hilo dental permite eliminar la placa y los restos de alimentos que se acumulan entre los dientes y a lo largo de las encías, lo que ayuda a prevenir caries y enfermedades periodontales. La técnica adecuada consiste en enrollar unos 45 cm de hilo en los dedos, dejando unos pocos centímetros para maniobrar, y deslizarlo suavemente en forma de “C” por los lados de cada diente, llegando también por debajo de la línea de las encías. Para quienes tienen dificultad o no acostumbran a usar hilo dental, los cepillos interdentales son una alternativa eficaz y fácil de manejar (6).
Realizar visitas regulares al dentista
Se aconseja asistir al dentista al menos dos veces al año para realizar controles y limpiezas profesionales. En función del estado de las encías y la salud general de la boca, el profesional puede recomendar limpiezas más frecuentes, así como el uso de enjuagues antibacterianos o tratamientos específicos. Es importante informar al odontólogo sobre cualquier cambio en la salud general o en la medicación, ya que ciertos problemas médicos o fármacos pueden afectar la salud bucal, como sucede con la sequedad en la boca (6).
Higiene íntima: prevención de infecciones urogenitales
La higiene en la zona genital requiere especial atención, ya que tanto la diabetes como la insuficiencia cardíaca aumentan el riesgo de infecciones urinarias y fúngicas. En las personas que viven con diabetes, las infecciones por hongos suelen estar causadas por Candida albicans, un hongo similar a la levadura. Esta infección puede provocar erupciones rojas, húmedas y con picazón, rodeadas de pequeñas ampollas y descamación. Suelen aparecer en zonas cálidas y húmedas del cuerpo, como debajo de los senos, bajo el prepucio en hombres no circuncidados, así como en las axilas y la ingle. (7)
Algunas infecciones comunes por hongos son la tiña inguinal, el pie de atleta, la tiña corporal (una mancha en forma de anillo que pica) y las infecciones vaginales que causan comezón (7). Algunas pautas de higiene a tener en cuenta:
Lavado diario
Lavar la zona genital diariamente, con agua tibia y jabón neutro, evitando el uso de productos perfumados y secando muy bien con una toalla limpia.
Usar ropa adecuada
La ropa muy ajustada puede generar humedad y favorecer el crecimiento de bacterias. Para evitarlo, se recomienda usar prendas más sueltas y ropa interior de algodón, que permite que la piel respire y se mantenga seca (8).
Ir al baño antes y después de tener relaciones sexuales
Esto puede ayudar a limpiar cualquier bacteria que haya entrado durante el acto sexual. Si no se puede orinar después, es útil lavar la zona genital con agua tibia (8).
Buena higiene durante la menstruación
Durante el período menstrual, se recomienda cambiar regularmente las toallitas o tampones, y no aplicar desodorantes en la zona íntima. (8).
Limpiarse correctamente
Esto es especialmente importante en las mujeres, ya que su uretra es más corta y las bacterias pueden llegar más fácilmente desde el recto (8). Lo ideal es limpiarse desde adelante hacia atrás.
Evitar el uso de duchas vaginales
Las duchas vaginales pueden matar bacterias que ayudan a controlar la proliferación de hongos (9).
La importancia del cuidado integral
Los hábitos de higiene son una herramienta poderosa en el manejo de enfermedades crónicas como la diabetes y la insuficiencia cardíaca. Desde el baño diario hasta la revisión de los pies, cada detalle cuenta para evitar complicaciones que pueden ser graves. Incorporar estas rutinas no solo ayuda a prevenir infecciones, sino que mejora la calidad de vida y promueve la autonomía de quien padece estas condiciones. El acompañamiento profesional, la educación en salud y el apoyo familiar son claves para que el cuidado diario se transforme en una práctica constante y efectiva.
Referencias
- Ludmann, Paula.Dermatologist-recommended skin care for people with diabetes [Internet]. American Academy of Dermatology Association.2024.[Consultado el 11 de julio de 2025]. Disponible en:https://www.aad.org/public/diseases/a-z/diabetes-skin-care
- Singh N, et al. Preventing foot ulcers in patients with diabetes. [Internet]. JAMA. 2005. [Consultado el 11 de julio de 2025]. Disponible en: https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/200119
- Diabetes Foot Care Tips. American Diabetes Association. [Consultado el 11 de julio de 2025]. Disponible en: https://diabetes.org/health-wellness/diabetes-and-your-feet/foot-care-tips
- Graves DT, Ding Z, Yang Y. The impact of diabetes on periodontal diseases [Internet]. Periodontology 2000. 2020. [Consultado el 11 de julio de 2025]. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31850631/
- Lockhart, P. B., Brennan, M. T., Thornhill, M., Michalowicz, B. S., Noll, J., Bahrani-Mougeot, F. K., & Sasser, H. C. Poor oral hygiene as a risk factor for infective endocarditis-related bacteremia Internet]. Journal of the American Dental Association. 2009. [Consultado el 11 de julio de 2025]. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2770162/
- Oral Health [Internet] American Diabetes Association. American Diabetes Association. [Consultado el 11 de julio de 2025]. Disponible en: https://diabetes.org/health-wellness/keeping-your-mouth-healthy
- Diabetes and Skin Complications [Internet]. American Diabetes Association. [Consultado el 11 de julio de 2025]. Disponible en: https://diabetes.org/about-diabetes/complications/skin-complications
- Urinary Tract Infections [Internet]. Cleveland Clinic. 2023. [Consultado el 11 de julio de 2025]. Disponible en: https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/9135-urinary-tract-infections
- Vaginal Yeast Infection [Internet]. Cleveland Clinic. 2025. [Consultado el 11 de julio de 2025]. Disponible en: https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/5019-vaginal-yeast-infection



