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¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad causada por el aumento de glucosa en la sangre por encima de los niveles normales (hiperglucemia).

Puede causar sed extrema, visión borrosa, fatiga, problemas de peso, y de no ser tratada puede incluso llegar a causar infartos y derrames cerebrales.

Esta enfermedad autoinmune sucede cuando se genera una deficiencia en el nivel de insulina, la cual es la célula responsable de metabolizar a la glucosa y transformarla en energía.

¿Cuáles son los tipos de diabetes?

• Diabetes tipo 1

Ocurre cuando las células beta son destruídas por el sistema inmunológico. La OMS caracteriza este tipo por “una producción deficiente de insulina y requiere la administración diaria de esta hormona”.

También es denominada como diabetes insulinodependiente, juvenil o de inicio en la infancia. En la actualidad aún se desconoce la causa de este tipo de diabetes y cómo prevenirla. 

Sus síntomas incluyen hambre constante, pérdida de peso, cansancio, trastornos visuales, excreción excesiva de orina y sed. 

• Diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 ocurre específicamente cuando las células responsables por la producción de insulina (células beta) no logran producir suficiente insulina o el cuerpo se vuelve resistente a la insulina que producen.

Más de un 95% de personas con diabetes presentan este tipo. En la mayoría de los casos, se debe a la falta de actividad física y el exceso de peso en los pacientes. 

Este tipo de diabetes se presenta por una utilización ineficaz de la insulina por el organismo, por lo que llegó a denominarse como una enfermedad no insulinodependiente que ocurre en el inicio de la edad adulta. 

Los síntomas son menos intensos que los de la diabetes tipo 1, por lo que tiende a detectarse años después cuando ocurren las complicaciones de la enfermedad en el paciente. 

La diabetes tipo 2 permite la producción de insulina y de otros compuestos importantes como el péptido C, el cual sirve para medir la producción de insulina del organismo, lo cuál la hace más fácil de tratar.

Documento de La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN)

La diabetes tipo 2 (DM2) es una enfermedad compleja que se asocia a una alta tasa de complicaciones y riesgo de invalidez, así como a una  disminución en la expectativa de vida. Su impacto sobre la salud cardiovascular es tal que se le ha considerado como un equivalente isquémico. Esta última posición ha generado controversias. Sin embargo, cada vez más médicos han aceptado la carga que representa la diabetes para el riesgo de enfermedad coronaria.

El enfoque terapéutico del enfermo con DM2 ha venido evolucionando en los últimos años, desde un enfoque glucocéntrico enfocado en el control glicémico intensivo, estrategia que demostró no reducir las complicaciones cardiovasculares ni la mortalidad, hasta una visión más general. Actualmente se están adaptando las metas según las características individuales de cada paciente, sus complicaciones y otros factores de riesgo cardiovasculares, más allá del control glicémico intensivo.

Recomendaciones para el manejo del paciente con diabetes tipo 2

En sintonía con las nuevas evidencias, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) ha publicado un documento que recoge las recomendaciones más importantes para el manejo integral del diabético, tomando en cuenta:

  • Las características y preferencias de cada paciente.
  • Que el objetivo de la HbA1c debe adaptarse al entorno clínico y que es susceptible de modificarse en el tiempo.
  • Que la valoración de los niveles de HbA1c tiene que estimarse junto con los niveles de glucemia basal y posprandial.
  • Las recomendaciones nutricionales deben establecerse en conjunto con el paciente de acuerdo a su realidad. Hay que considerar que no hay dietas únicas que le sean útiles a todos los pacientes.
  • La importancia de concientizar sobre la necesidad del ejercicio físico como parte de la terapia. Este debe ser frecuente, gradual en intensidad y convertirse en un hábito duradero.
  • La terapia farmacológica debe ser la más idónea, ajustada a las condiciones clínicas del paciente, que garantice el alcance de las metas de HbA1c, pero sin poner al paciente en riesgos de hipoglucemias. Además, los fármacos seleccionados deben estar disponibles, garantizando que la adherencia sea factible.
  • Las comorbilidades asociadas a la diabetes deben detectarse y abordarse.
  • Es importante establecer la presencia de otros factores de riesgo cardiovasculares y tratarlos en forma enérgica.
  • Es indispensable evaluar al paciente en forma periódica, vigilando el cumplimiento de las metas, ya que es importante NO CAER EN LA INERCIA CLÍNICA.

•  Diabetes gestacional

La diabetes gestacional ocasiona complicaciones durante el embarazo y el parto. Este tipo de enfermedad conlleva que exista un aumento del riesgo por parte de la madre y sus hijos de padecer diabetesl tipo 2 en el futuro. 

 

¿Cómo prevenir la diabetes?

Aunque se desconoce cómo prevenir la diabetes tipo 1 y cuál es su causa, se puede prevenir la diabetes tipo 2 y sus complicaciones con las siguientes recomendaciones:

  1. Realizar actividades físicas: hacer ejercicios de manera moderada o de alta intensidad por 30 minutos ayuda al cuerpo a estar sano.
  2. Dieta alimenticia: tener buenos hábitos de alimentación es muy importante para controlar y prevenir la diabetes. Una vez que la persona es diagnosticada deberá cumplir un regimen alimentario saludable, sin azúcar ni grasas saturadas.
  3. No fumar: el tabaco es la principal causa de diferentes enfermedades. Fumar aumenta el riesgo de sufrir diabetes y problemas cardiovasculares.  

 

Tratamientos para la diabetes

Los tratamientos para la diabetes requieren hacer un cambio drástico en los hábitos de una persona. 

Además:

  • Las personas con diabetes de tipo 1 necesitan inyectarse insulina para tener un control de sus niveles de glucemia.
  • La medicación vía oral se aplica con la diabetes tipo 2; sin embargo, hay pacientes que requieren de la insulina.
  • Se recomienda mantener una buena higiene de los pies, tener un calzado adecuado, tratar las úlceras y, preferiblemente, realizar un control para examinar los pies. 

 

Mitos y verdades sobre la diabetes

El panorama mundial de la diabetes es desalentador. Sólo en las Américas, el número de adultos que viven con esta condición se ha triplicado en las últimas 3 décadas, según un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Este incremento está relacionado con el aumento de los factores de riesgo ya que 2/3 partes de los adultos tienen sobrepeso y sólo el 40% se ejercita regularmente.

Aunque las causas que originan la condición son desconocidas, hay hábitos sencillos de alimentación y estilo de vida, que pueden retrasar o evitar el desarrollo de la diabetes. Sin embargo, la falta de acceso a servicios médicos, dificultad para acceder a tratamientos o a falsas creencias sobre los factores de riesgo ocasionan que aproximadamente el 40% de los adultos que padecen la enfermedad, no lo sepan.

A continuación, desmentimos con base sólida, algunos de los mitos más populares sobre la diabetes:}

  • No es una enfermedad grave y puede curarse

La diabetes es una condición crónica que afecta a más de 62 millones de personas en la Américas y, de acuerdo con la OPS, en 2019 fue la sexta causa de muerte, cobrando 284.000 vidas. 

Quienes no llevan un control glucémico apropiado pueden presentar complicaciones como ceguera, insuficiencia renal, ataques cardíacos, derrames cerebrales y amputación de miembros inferiores. La diabetes no es curable pero controlar los niveles de glucemia, hacer cambios en los hábitos alimenticios y estilo de vida sostenidos en el tiempo, disminuyen el riesgo de complicaciones y garantizan una vida normal.

  • Sólo afecta a personas mayores o con sobrepeso

Si bien el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para la diabetes tipo 2, la realidad es que personas de cualquier peso pueden desarrollarla. De hecho, un informe del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés) confirma que el 11% de los diabéticos en ese país no tiene sobrepeso.

Por otra parte, la diabetes tipo 1 es una condición que afecta a casi 9 millones de personas en el mundo de todas las edades, de las cuales 1,5 millones tienen menos de 20 años, según cifras de la Federación Internacional de Diabetes (IDF por sus siglas en inglés). Y aunque se desconocen las causas que la originan, las investigaciones apuntan a que un componente genético puede estar involucrado.

  • La diabetes de tipo 2 afecta más a las mujeres por genética

Existen múltiples factores de riesgo que pueden predisponer a una persona a padecer diabetes, sin embargo, el género no es uno de ellos. El principal factor genético relacionado es la prevalencia de la enfermedad en familiares directos como padres y hermanos, según el CDC.

Las mujeres a lo largo de su vida, pueden enfrentar desafíos como el síndrome de ovarios poliquísticos, la menopausia y la gestación, que pueden aumentar el riesgo de sufrir diabetes debido a los cambios hormonales, más que por la carga genética. No obstante, estas condiciones médicas por sí solas no tienen una vinculación directa con altos niveles de azúcar en sangre.

  • Comer azúcar en exceso causa diabetes

El azúcar por si sola, no causa diabetes. La diabetes se caracteriza por una producción insuficiente de insulina (tipo 1) o el uso inadecuado de la insulina (tipo 2) en el organismo, lo que aumenta la concentración de azúcar (glucemia) en la sangre. Así, el origen de la enfermedad proviene de un mal funcionamiento del páncreas, no del consumo de azúcares.

No obstante, mantener hábitos alimentarios inapropiados en general sí es un factor de riesgo para la salud. Por esto, se recomienda regular el tamaño de las porciones, incluir frutas, verduras y frutos secos en la dieta diaria, disminuir el consumo de jugos de frutas y bebidas azucaradas.

  • Los diabéticos no pueden comer carbohidratos

La Asociación Americana de Diabetes asegura que incluir las cantidades adecuadas de carbohidratos, proteínas y grasas en la dieta puede ayudar a controlar la glucosa.

Debido a que los carbohidratos se convierten en glucosa, es importante  establecer con el asesor nutricional las raciones a combinar con los demás grupos alimenticios, todo depende del menú y la carga glicémica que contengan esas comidas.  

 

La epidemia de la diabetes en cifras

Gran parte de las falsas creencias que existen respecto a la diabetes, provienen de la falta de información sobre las causas y factores de riesgo para desarrollar la enfermedad. Creer que no es una afección seria sigue ocasionando un aumento acelerado de casos en el mundo. Aquí algunas realidades globales relacionadas con la enfermedad:  

  • Actualmente, 537 millones de personas entre 20 y 79 años de edad viven con diabetes, lo que representa el 10,5% de la población adulta. 
  • Las proyecciones indican que para 2045, 1 de cada 8 adultos vivirá con diabetes. Representa un aumento del 46% de la situación actual. 
  • La diabetes mal controlada o sin control aumenta las posibilidades de complicaciones como ceguera, ataques cardíacos, derrames cerebrales, amputaciones e insuficiencia renal. (Diabetes, s.f.-a)
  • Las complicaciones de la diabetes tipo 2 se pueden retrasar o prevenir en 60% controlando los niveles de glucosa, presión arterial y colesterol. 
  • Mantener una alimentación saludable y el ejercicio regular previenen o retrasan la aparición de diabetes tipo 2. 
  • Dejar de fumar reduce entre 30% y 40% el riesgo de desarrollar diabetes.  

 

Día Mundial de la Diabetes: prevención y tratamientos contra la enfermedad

De acuerdo con cifras de la OMS (2022), el número de personas con diabetes creció de 108 millones a nivel mundial en 1980 a 422 millones en 2014, lo que representa un aumento de casi 300%.

Sin embargo, la tasa de mortalidad por diabetes entre el 2000 hasta el 2019 solo aumentó 3%.

La OMS define la diabetes como “una enfermedad crónica que se presenta cuando el páncreas no secreta suficiente insulina o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce”

La insulina es la hormona encargada de regular la glucosa en la sangre, es decir, la glucemia. 

•  ¿Qué es y por qué es importante el Día Mundial de la Diabetes? 

El Día Mundial de la Diabetes se creó en 1991 por la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la OMS, celebrándose cada 14 de noviembre en conmemoración a Frederick Banting, pues fue él quien, junto a su compañero Charles Best, descubrió la insulina en octubre de 1921.

La OMS destaca que este día es “una oportunidad para concienciar sobre la diabetes como problema de salud pública mundial y sobre las medidas que pueden tomarse colectiva e individualmente, para mejorar su prevención, su diagnóstico y su tratamiento”.

•  ¿Dónde se celebra el Día Mundial de la Diabetes?

El Día Mundial de la Diabetes se celebra en más de 160 países realizando eventos locales para la concientización de esta enfermedad. La Federación Internacional de Diabetes, ONGs, departamentos sanitarios y empresas privadas del área de la salud realizan encuentros informativos, jornadas deportivas, campañas y mucho más. 

•  El logotipo del Día Mundial de la Diabetes

El logotipo del Día Mundial de la Diabetes es un círculo azul , creado como parte de la campaña “Unidos por la Diabetes”. El significado del logo en muchas culturas simboliza la vida y la salud, mientras que el color representa el cielo que une a las naciones. 

 

¿Por qué decimos que tener diabetes puede ser doloroso?

El exceso de azúcar en la sangre puede pasar y acumularse en algunos tejidos que no necesitan de insulina para utilizar la glucosa, entre ellos está el tejido nervioso.

Los nervios, así como los ojos, los riñones y el endotelio vascular (tejido que recubre la cara interna de los vasos sanguíneos y el corazón) son muy sensibles al contacto permanente con el exceso de glucosa, lo cual provoca daños en los mismos. En el caso de los nervios, el daño se conoce como neuropatía.

La neuropatía diabética es la complicación más común en la diabetes, puede afectar a diferentes partes del cuerpo. Esto depende del número de nervios que se vean afectados, si están dañados desde la raíz (neuropatía proximal) o en las partes más alejadas (neuropatía periférica), si afecta a nervios que producen movimientos (neuropatía motora) o a nervios que transmiten sensaciones como el dolor (neuropatía sensitiva).

Aunque siempre se ha dicho que el daño nervioso ocurre en la diabetes establecida, un estudio demostró que entre 36% y 56% de personas con intolerancia a los carbohidratos (estado que antecede a la diabetes) pueden presentar alguna forma de neuropatía, e incluso que la presencia de la misma predice que ocurrirá una progresión hacia la diabetes.

Diabetes y calor ¿Cómo controlarlo?

Las altas temperaturas pueden plantear desafíos adicionales para las personas con diabetes. El calor puede afectar el control de la glucosa en sangre y con ello el tratamiento general de la diabetes. Por esta razón es fundamental comprender cómo manejar la diabetes ante este tipo de situaciones.

Las personas con neuropatía diabética tienen una mayor sensibilidad al calor. Esto se debe a que ciertas complicaciones derivadas de esta enfermedad, como el daño a los nervios y vasos sanguíneos, afectan la regulación de la temperatura corporal. Esto hace que en ante las altas temperaturas, el cuerpo no pueda enfriarse con la misma rapidez que una persona sana, lo cual puede traer como consecuencias una mayor predisposición a sufrir golpes de calor.

Además, el calor puede generar deshidratación, lo que puede tener consecuencias serias en pacientes diabéticos.

Hidratación y diabetes durante el calor

Una de las principales consecuencias de los días calurosos es la predisposición para la deshidratación, que puede agravar los problemas de glucosa en sangre de quienes padecen diabetes. La deshidratación puede hacer que los niveles de azúcar en sangre se eleven, así que para evitar esto, es necesario considerar ciertas medidas:

  • Beber agua regularmente: llevar una botella de agua y establecer recordatorios para beber puede ayudar a mantenerse hidratado.
  • Evitar bebidas azucaradas: en momentos de calor, parece razonable tomar bebidas con azúcar para saciar la sed, pero las bebidas azucaradas como refrescos y jugos pueden elevar la glucosa en sangre, causando problemas a quienes padecen de diabetes. Si no es posible tomar agua, las infusiones frías (como el té helado sin azúcar) o el agua con limón pueden funcionar para evitar la deshidratación.
  • Monitorear la glucosa con frecuencia: controlar tus niveles de glucosa en sangre más a menudo de lo habitual en climas cálidos permite ajustar el tratamiento en caso de ser necesario.

Actividad física y altas temperaturas

El verano a menudo invita a la actividad al aire libre, pero para las personas con diabetes, es importante tomar precauciones adicionales para mantenerse seguras.

  • Usar protección solar: antes de salir de casa es importante aplicar protector solar para evitar quemaduras, ya que estas pueden afectar los niveles de glucosa.
  • Vestir ropa adecuada: vestir ropa ligera y de manga larga, usar sombreros o gorras y buscar sombra cuando sea posible. También es importante evitar estar descalzo.
  • Planificación de las actividades: evitar salir o estar activo durante las horas de mayor temperatura. Es mejor usar las primeras horas de la mañana o esperar hasta el atardecer.
  • Prepararse para posibles emergencias: se recomienda tener a la mano los medicamentos de uso diario para el control de la diabetes, así como alimentos que puedan ayudar a la recuperación en caso de hipoglicemia.
  • Evitar la humedad: cuando sudamos, la evaporación del sudor ayuda a que el organismo autorregule su temperatura, lo cual ayuda a sentirnos más frescos. Pero si hay humedad, el sudor no se evapora tan rápido, lo cual aumenta la temperatura corporal e influye en los procesos de producción de la insulina, lo que puede resultar peligroso para los pacientes con diabetes.

El calor y los medicamentos para la diabetes

Además del cuerpo humano, los medicamentos y los equipos para controlar la diabetes también sufren los embates de las altas temperaturas. Por eso es necesario:

  • Llevar los medicamentos y suministros refrigerados: no se debe aplicar agua fría o hielo directamente sobre los medicamentos. Deben estar en una nevera o contenedor portátil que los mantenga fríos. En estos casos es fundamental mantener la cadena de frío.
  • Alejar los medicamentos y suministros del calor directo: no se deben dejar en el carro, bajo la luz directa del sol o sobre la arena de la playa.

 

Descompensaciones agudas de la diabetes

La cetoacidosis diabética (CAD) y el síndrome hiperosmolar hiperglucémico (SHH) son emergencias por descompensación metabólica en pacientes con diabetes tipo 1 y 2. Su ocurrencia había disminuido a partir de la introducción de la insulina. Sin embargo, los costos de la misma o la falta de disponibilidad por diferentes problemas sociales han provocado que estas complicaciones, que comprometen la vida de los diabéticos, presenten un repunte en algunos países. Adicionalmente, hay un renovado interés en la cetoacidosis euglicémica (CDE). Esto debido al ingreso de nuevos hipoglucemiantes al arsenal terapéutico, como los inhibidores del co-transporte sodio/glucosa SGLT2 (por sus siglas en inglés), que pueden desencadenar este trastorno. Estos fármacos, así como otras condiciones, pueden favorecer el enmascaramiento de descompensaciones agudas de la diabetes y contribuir con el retraso en el diagnóstico por parte del clínico.

La revisión abarca la fisiopatología, manifestaciones clínicas, complicaciones y abordaje de la CAD y del SHH. 

•  Factores precipitantes de la CAD

Las infecciones son el desencadenante más común, seguidas de las omisiones en el tratamiento, que en países desarrollados suelen asociarse a factores inherentes al paciente. Un estudio reveló que 7% de las fallas en el cumplimiento de insulina ocurren en pacientes hospitalizados. Los inhibidores de SGLT2 se han identificado como agentes causales de CDE en particular en pacientes con diabetes autoinmune latente, sometidos a cirugía, con dietas muy bajas en carbohidratos o en quienes se ha reducido la dosis de insulina.

•  Manifestaciones clínicas

La sintomatología clásica del paciente con CAD es bien conocida. Cabe destacar las diferencias observadas en los pacientes con CDE. En ellos, la polidipsia y poliuria suelen ser menos intensas debido a la menor concentración de glucosa plasmáticas. Además, suelen cursar con malestar general inespecífico, anorexia, taquicardia y taquipnea.

•  Tratamiento

Manejar a los pacientes siguiendo un protocolo o guía de actuación ha demostrado reducir el tiempo de duración del trastorno metabólico, las complicaciones e incluso la estancia hospitalaria. La presente revisión ofrece dos guías de manejo ampliamente aceptados. Estas son las recomendaciones de la Sociedad Americana de Diabetes (ADA por sus siglas en inglés) y  la Guía de Diabetes del Reino Unido (UK clinical diabetes  guideline). En relación con el manejo de la cetoacidosis, los objetivos a alcanzar por ambas guías son:

  1. Restaurar el volumen intravascular a través de la administración de soluciones cristaloides
  2. Corregir las alteraciones de electrolitos, particularmente de potasio, considerando que los pacientes en cetoacidosis tienen una deficiencia corporal del mismo
  3. Subsanar la acidosis metabólica, contrarrestando la lipólisis y la cetogénesis con la administración de insulina
  4. Corregir la hiperglucemia (en caso de que exista) o prevenir la hipoglucemia.

•  Tratamientos emergentes

Se están evaluando algunas alternativas de atención dentro del manejo convencional de la CAD. Entre ellos se destacan dos estudios en diferentes fases de investigación:

  1. Clinicaltrials.gov NCT02930044. Evaluará el impacto de la administración temprana de insulina glargina subcutánea versus la atención estándar en el momento de la infusión de insulina en pacientes con CAD. Los pacientes incluidos en este estudio recibirán la dosis de glargina de acción prolongada (0.3 unidades / kg con una dosis máxima de 30 unidades) dentro de las dos horas posteriores al inicio de la infusión de insulina regular IV, sin otros cambios en el resto del manejo. Este estudio proporcionará información adicional sobre el uso de preparaciones de insulina de acción prolongada en forma temprana en el curso del tratamiento de la CAD.
  2. Clinicaltrials.gov NCT03717896. Evaluará si la administración de tiamina intravenosa (200 mg en solución salina normal dos veces al día durante dos días) dará lugar a una resolución más rápida de la acidosis y acortará la estancia hospitalaria. Determinará si la tiamina mejora el consumo de oxígeno a nivel celular. El fundamento de este estudio se basa en reportes previos que asocian la deficiencia de tiamina con la severidad de la cetoacidosis.

Conclusión

Vivimos en un mundo en el que es de suma importancia tomar conciencia sobre la diabetes, muchas personas sufren consecuencias graves por no tratarse correctamente y muchas otras ni siquiera saben que la padecen.

Según la Organización Mundial de la Salud, más de 1.5 millones de personas mueren por diabetes anualmente, lo cual la hace una de las causas de muertes más comunes en el mundo.

Además de esto, la OMS también advierte que el número de casos y muertes está incrementando cada año.

 

Fuentes: