Durante los primeros seis meses de vida, la leche materna es el alimento más completo que existe para un bebé. Sin embargo, cuando hablamos de vitamina D en la lactancia exclusiva, aparece un tema que genera muchas dudas entre las madres: ¿es necesario dar un suplemento adicional al bebé? En este artículo te explicamos, de forma clara y sencilla, por qué esta vitamina es tan importante, qué dice la evidencia científica al respecto y cómo cuidar la salud ósea de tu hijo desde sus primeros días.
Tabla de contenidos
- 1 ¿Qué es la vitamina D y por qué la necesitan los bebés?
- 2 ¿La lactancia materna exclusiva cubre todas las necesidades de vitamina D?
- 3 ¿Qué pasa si un bebé no recibe suficiente vitamina D?
- 4 ¿Cómo se recomienda suplementar la vitamina D durante la lactancia exclusiva?
- 5 Poblaciones de bebés con mayor riesgo de deficiencia
- 6 La importancia de los niveles de vitamina D en la madre
- 7 Lactancia materna exclusiva en Latinoamérica: contexto regional
- 8 Mitos comunes sobre la vitamina D y la lactancia
- 9 ¿Cómo se administra el suplemento de vitamina D al bebé?
- 10 Vitamina D: un aliado para la salud del bebé
- 11 Autor
¿Qué es la vitamina D y por qué la necesitan los bebés?
La vitamina D es una sustancia que el cuerpo necesita para absorber correctamente el calcio, uno de los minerales esenciales para formar huesos fuertes. A diferencia de otras vitaminas, la mayor parte de la vitamina D no proviene de los alimentos, sino que se produce en la piel cuando se expone a la luz solar.
En los bebés, la vitamina D cumple un papel clave en el desarrollo óseo y en el funcionamiento del sistema muscular, nervioso e inmunitario. A diferencia de otras vitaminas, la vitamina D se produce principalmente en la piel gracias a la radiación solar. Los alimentos que la contienen de forma natural son escasos y suelen aportar cantidades insuficientes para cubrir las necesidades diarias, por tanto, se necesita de su suplementación [1].
¿La lactancia materna exclusiva cubre todas las necesidades de vitamina D?
La lactancia materna exclusiva es la forma de alimentación recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF durante los primeros seis meses de vida, ya que brinda todos los nutrientes necesarios para un crecimiento óptimo, además de anticuerpos que protegen contra infecciones [2].
Sin embargo, la leche materna tiene una limitación conocida: su contenido de vitamina puede variar. Esto significa que un bebé alimentado exclusivamente con leche materna, sin exposición solar ni suplementación adicional, podría no recibir la cantidad de vitamina D que necesita para un desarrollo óseo adecuado [3].
Es importante aclarar que esta situación no depende de la calidad de la leche materna en general, sino específicamente del nivel de vitamina D que tenga la madre en su propio organismo. Si la madre presenta niveles bajos de esta vitamina, su leche también tendrá poca cantidad, y el bebé estará en mayor riesgo de desarrollar una deficiencia [3].
¿Qué pasa si un bebé no recibe suficiente vitamina D?
La consecuencia más conocida de la deficiencia de vitamina D en la infancia es el raquitismo, una afección poco frecuente que provoca el ablandamiento y debilitamiento de los huesos en los niños que todavía están en pleno crecimiento. Esto ocurre porque, sin suficiente vitamina D, el cuerpo no puede regular adecuadamente los niveles de calcio y fósforo, dos minerales esenciales para la formación ósea [4].
Entre los signos que pueden aparecer están el dolor o la sensibilidad en los huesos, dificultades en el crecimiento y, en casos más avanzados, deformidades óseas como piernas arqueadas. Los bebés alimentados exclusivamente con leche materna, sin la suplementación adecuada, se encuentran entre los grupos con mayor riesgo de desarrollar esta deficiencia [4].
Además del raquitismo, un déficit importante de vitamina D en los primeros meses de vida se ha relacionado también con hipocalcemia (niveles bajos de calcio en sangre), que en casos graves puede acompañarse de convulsiones. También existen investigaciones que asocian los niveles bajos de esta vitamina con un mayor riesgo de infecciones respiratorias y del tracto urinario en la infancia [3].
¿Cómo se recomienda suplementar la vitamina D durante la lactancia exclusiva?
La suplementación con vitamina D en bebés amamantados de forma exclusiva es una práctica respaldada por sociedades científicas internacionales desde hace varias décadas. La recomendación general para lactantes sanos nacidos a término es de 400 UI (unidades internacionales) al día, y esta indicación debe mantenerse mientras el bebé no reciba esa cantidad a través de otras fuentes, como fórmulas fortificadas [5].
Esta dosis diaria busca compensar la baja concentración de vitamina D en la leche materna y prevenir complicaciones asociadas a la deficiencia. Es importante recordar que esta recomendación no cuestiona los beneficios de la lactancia materna, que sigue siendo el alimento más completo para el bebé; simplemente reconoce una limitación puntual de esta forma de alimentación en algunos casos. En este sentido, sólo un médico especialista puede determinar si el bebé requiere suplementación y en qué dosis.
Por otra parte, una revisión sistemática de estudios clínicos comparó dos estrategias distintas: dar el suplemento directamente al bebé o administrar dosis altas de vitamina D a la madre lactante. Los resultados sugieren que, en poblaciones con mayor riesgo de deficiencia, suplementar directamente al lactante podría ser más efectivo para asegurar niveles adecuados de esta vitamina, aunque la certeza de la evidencia sobre los beneficios en la salud ósea a largo plazo todavía es limitada [6].
Poblaciones de bebés con mayor riesgo de deficiencia
Aunque la recomendación de suplementar aplica a los lactantes con lactancia materna exclusiva, existen algunos grupos que requieren una atención especial por parte del equipo de salud.
Bebés de madres con deficiencia de vitamina D durante el embarazo. Cuando la madre presenta niveles bajos de esta vitamina durante la gestación, el bebé nace con reservas más limitadas y desarrolla la deficiencia con mayor rapidez si no recibe suplementación temprana [3].
Bebés con piel más pigmentada. La mayor cantidad de melanina en la piel reduce la capacidad de producir vitamina D a partir de la luz solar, lo que incrementa el riesgo de niveles bajos, especialmente en climas con menor exposición solar [7].
Bebés con trastornos digestivos. Condiciones como la celiaquía pueden influir en la producción y absorción de la vitamina D [4].
En todos estos casos, es fundamental que la familia converse con el pediatra para definir si se necesita algún ajuste adicional en la dosis o en el seguimiento del bebé.
La importancia de los niveles de vitamina D en la madre
El bebé depende casi por completo de la vitamina D que recibe de su madre a través de la placenta. Esto significa que, si la embarazada tiene niveles bajos, es probable que el recién nacido también presente una deficiencia de vitamina D desde el nacimiento [8].
Diversas investigaciones han relacionado la deficiencia de vitamina D durante el embarazo con un mayor riesgo de complicaciones, como diabetes gestacional, preeclampsia y parto prematuro. También se ha asociado con un mayor riesgo de bajo peso al nacer y con alteraciones en el desarrollo óseo del bebé durante los primeros meses de vida [8].
Los científicos también estudian el posible papel de la vitamina D en la llamada programación fetal, un proceso mediante el cual las condiciones del embarazo pueden influir en la salud del niño a largo plazo. Aunque aún se necesitan más estudios para confirmar algunos de estos efectos, mantener niveles adecuados de vitamina D durante la gestación se considera una medida importante para favorecer un embarazo saludable y el desarrollo del bebé. [8].
Lactancia materna exclusiva en Latinoamérica: contexto regional
En la región de América Latina y el Caribe, la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses todavía no alcanza los niveles recomendados por los organismos de salud. Se estima que menos de la mitad de los lactantes de la región reciben este tipo de alimentación de forma exclusiva durante ese periodo [2].
Este fenómeno contribuye a la aparición de otras condiciones como desnutrición aguda, sobrepeso y obesidad [2]. Esto hace aún más relevante que las familias y el personal de salud conozcan la importancia de la suplementación de vitamina D en bebés durante los primeros meses. Fortalecer esta comunicación permite aprovechar al máximo los beneficios de la lactancia materna exclusiva, sin dejar de lado la prevención de la deficiencia de esta vitamina.
Mitos comunes sobre la vitamina D y la lactancia
«Si como bien, mi leche tendrá suficiente vitamina D.» Esto no siempre es así, ya que incluso con una alimentación saludable, la concentración de vitamina D en la leche materna puede ser baja si no hay niveles adecuados de esta vitamina en la madre [3].
«El raquitismo ya no existe.» Aunque es una afección poco frecuente en la actualidad, sigue presentándose en bebés que no reciben la suplementación recomendada, sobre todo en quienes tienen factores de riesgo adicionales [4].
«Dar un suplemento significa que la lactancia no es suficiente.» La suplementación de vitamina D no reemplaza ni compite con la lactancia materna. La lactancia materna sigue siendo el alimento más completo para el bebé [5].
¿Cómo se administra el suplemento de vitamina D al bebé?
En la mayoría de los casos, el suplemento se presenta en forma de aerosol o gotas orales que se administran directamente al bebé [9].
La dosis y la forma de administración deben ser indicadas siempre por el pediatra, quien tomará en cuenta la edad, el peso y los factores de riesgo particulares del bebé [5].
Es importante no modificar la dosis por cuenta propia ni suspender el suplemento sin consultar antes con el profesional de salud, ya que tanto la deficiencia como el exceso de vitamina D pueden tener efectos negativos en la salud [1].
Vitamina D: un aliado para la salud del bebé
La vitamina D en la lactancia exclusiva es un tema que merece atención, no porque la lactancia materna sea insuficiente, sino porque esta forma de alimentación tiene una limitación puntual y bien identificada en cuanto a esta vitamina. La suplementación diaria recomendada en los casos que lo requieran, junto con el acompañamiento del pediatra, permite prevenir el raquitismo y otras complicaciones asociadas a la deficiencia, sin afectar en absoluto los enormes beneficios que la leche materna aporta al bebé.
Cuidar la salud ósea desde los primeros meses de vida es una inversión a largo plazo para el bienestar del bebé. Por eso, ante cualquier duda sobre la suplementación de vitamina D, la exposición solar adecuada o el crecimiento, lo más recomendable es siempre consultar con un profesional de salud antes de tomar cualquier decisión relacionada con la alimentación o el tratamiento de tu hijo.
Fuentes:
- Vitamin D: Fact Sheet for Consumers. National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements. [Internet]. 2024 .[Consultado el 22 de julio de 2026]. Disponible en: https://ods.od.nih.gov/factsheets/VitaminD-Consumer/
- Organización Panamericana de la Salud. Protección de la lactancia materna en América Latina y el Caribe. [Internet]. Washington, D.C. OPS 2025. [Consultado el 22 de julio de 2026]. Disponible en: https://www.paho.org/es/temas/lactancia-materna-alimentacion-complementaria
- Mansur JL. Vitamina D en pediatría, embarazo y lactancia. [Internet]. Arch Argent Pediatr. 2018. [Consultado el 22 de julio de 2026]. Disponible en: https://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0325-00752018000400033
- Raquitismo. [Internet]. MedlinePlus. [Consultado el 22 de julio de 2026]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/rickets.html
- Vitamina D para bebés: necesidad de suplementos. [Internet] Mayo Clinic. 2024.[Consultado el 22 de julio de 2026]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/infant-and-toddler-health/expert-answers/vitamin-d-for-babies/faq-20058161
- Administración de suplementos de vitamina D a lactantes de término alimentados con leche materna para la prevención de la deficiencia de vitamina D y mejorar la salud de los huesos. [Internet]. Cochrane. [Consultado el 22 de julio de 2026]. Disponible en: https://www.cochrane.org/es/evidence/CD013046_vitamin-d-supplementation-term-breastfed-infants-prevent-vitamin-d-deficiency-and-improve-bone
- Deficiencia de vitamina D. MedlinePlus. [Internet]. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. [Consultado el 22 de julio de 2026]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/vitaminddeficiency.html
- Urrutia-Pereira M, Solé D. Vitamin D deficiency in pregnancy and its impact on the fetus, the newborn and in childhood. Rev Paul Pediatr. 2015. [Consultado el 22 de julio de 2026]. Disponible en: https://www.elsevier.es/en-revista-revista-paulista-pediatria-english-edition–409-articulo-vitamin-d-deficiency-in-pregnancy-S2359348215300361
- Unsur EK. Vitamin D levels of the healthy infants using oral spray or drop form of vitamin D supplement in the first year of life. [Internet] North Clin Istanb. 2021. Consultado el 22 de julio de 2026]. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7881425/