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Vitamina D y caída del cabello: ¿Cuál es la relación?

vitamina D y caída del cabello

La caída del cabello es una preocupación común que afecta a millones de personas en todo el mundo. Entre los múltiples factores que pueden contribuir a este problema, la deficiencia de vitamina D ha ganado atención en la comunidad científica durante los últimos años. Esta vitamina, conocida principalmente por su papel en la salud ósea, también desempeña funciones importantes en diversos procesos corporales, incluido el ciclo de crecimiento del cabello.

¿Qué es la vitamina D y por qué es importante?

La vitamina D es un nutriente esencial que el cuerpo produce cuando la piel se expone a la luz solar. También puede obtenerse a través de ciertos alimentos y suplementos. Esta vitamina actúa más como una hormona que como una vitamina tradicional, regulando más de 1000 genes diferentes en el cuerpo humano. Su función más conocida es ayudar al cuerpo a absorber el calcio y mantener huesos fuertes, pero también participa en el funcionamiento del sistema inmunológico, la salud cardiovascular y el crecimiento celular (1).

El receptor de vitamina D (VDR) se encuentra presente en numerosos tejidos del cuerpo, incluidos los folículos pilosos. Esta presencia sugiere que la vitamina D juega un papel en el mantenimiento y función de estos folículos. Los estudios científicos han demostrado que la vitamina D es crucial para la creación de nuevos folículos pilosos, que son las pequeñas estructuras en la piel donde crece el cabello nuevo (2).

La conexión entre vitamina D y el ciclo del cabello

El ciclo de crecimiento del cabello consta de tres fases principales: anágena (crecimiento activo), catágena (transición) y telógena (reposo). La vitamina D influye específicamente en la fase anágena, que es cuando el cabello crece activamente. Los receptores de vitamina D presentes en los folículos pilosos son fundamentales para mantener este ciclo funcionando correctamente (3).

En los últimos años, la vitamina D ha despertado interés no solo por su papel en la salud ósea, sino también por su posible relación con la caída del cabello. Esta conexión no depende únicamente de la vitamina en sí, sino de su receptor, conocido como receptor de vitamina D (VDR), que se encuentra en las células del folículo piloso.

Los estudios científicos muestran que el folículo piloso puede formarse con normalidad incluso cuando este receptor no funciona correctamente. Sin embargo, el problema aparece más adelante: sin un VDR activo, el folículo pierde la capacidad de reiniciar nuevos ciclos de crecimiento. Esto significa que, tras completar su primer ciclo, el cabello que se cae no es reemplazado por uno nuevo, lo que con el tiempo se traduce en una pérdida progresiva de densidad capilar (4)

La investigación también ha demostrado que el VDR es especialmente importante en las células superficiales del folículo, encargadas de mantener su funcionamiento y equilibrio. Cuando este receptor está ausente o alterado, el folículo entra en una especie de estado inactivo, incapaz de volver a producir cabello de manera normal (4)

¿Cómo afecta la deficiencia de vitamina D al cabello?

La deficiencia de vitamina D se define generalmente cuando los niveles en sangre caen por debajo de 20 nanogramos por mililitro (ng/mL). En ese sentido, varios estudios han encontrado una asociación entre niveles bajos de vitamina D y diferentes tipos de pérdida de cabello, particularmente en condiciones como la alopecia areata y el efluvio telógeno (caída del cabello de forma difusa y repentina), dos condiciones que si bien son padecidas por ambos sexos, son más comunes en los hombres .

La alopecia areata es una enfermedad autoinmune que causa pérdida de cabello en parches. Se ha demostrado que las personas con esta condición frecuentemente presentan niveles significativamente más bajos de vitamina D en comparación con personas sin pérdida de cabello. En algunos casos, cuanto más severa es la alopecia areata, más bajos tienden a ser los niveles de vitamina D. Esto sugiere que podría existir una relación entre la gravedad de la pérdida de cabello y el grado de deficiencia (3).

El efluvio telógeno es otra forma común de pérdida temporal del cabello que ocurre cuando un número mayor de folículos pilosos entran prematuramente en la fase de reposo. Esta condición puede ser desencadenada por estrés, cambios hormonales, deficiencias nutricionales o enfermedades. Los estudios han identificado que la deficiencia de vitamina D puede ser uno de los factores contribuyentes en algunos casos de efluvio telógeno (5).

Poblaciones en riesgo de deficiencia

Ciertos grupos de personas tienen mayor riesgo de desarrollar deficiencia de vitamina D. Las personas con piel más oscura producen menos vitamina D cuando se exponen al sol, ya que, la melanina actúa como un protector solar natural que reduce la capacidad de la piel para sintetizar vitamina D al bloquear los rayos UVB necesarios. Los adultos mayores también producen menos vitamina D naturalmente, y las personas con obesidad pueden necesitar cantidades mayores porque la vitamina D queda atrapada en el tejido graso (1).

Las personas que viven en regiones con poca exposición solar, especialmente durante los meses de invierno, o aquellas que pasan la mayor parte del tiempo en interiores también corren riesgo. Las condiciones médicas que afectan la absorción de grasas, como la enfermedad de Crohn o la enfermedad celíaca, pueden interferir con la absorción de vitamina D, ya que es una vitamina soluble en grasa (1).

Evaluación y diagnóstico

Si sospechas que la deficiencia de vitamina D puede estar contribuyendo a tu pérdida de cabello, es importante consultar con un profesional de la salud. El diagnóstico se realiza mediante un simple análisis de sangre que mide los niveles de 25-hidroxivitamina D, que es la forma principal de vitamina D circulante en el cuerpo (1).

Los niveles óptimos de vitamina D generalmente se consideran entre 30 y 50 ng/mL, aunque algunos expertos sugieren que niveles entre 40 y 60 ng/mL podrían ser ideales para la salud general (1).

Es importante recordar que la pérdida de cabello puede tener múltiples causas, por lo que un profesional de la salud debe realizar una evaluación completa que incluya historial médico, examen físico y posiblemente otras pruebas de laboratorio para descartar otras condiciones .

Fuentes de vitamina D

Existen tres formas principales de obtener vitamina D: exposición solar, alimentación y suplementos. La luz solar directa sobre la piel desencadena la producción de vitamina D en el cuerpo. Aproximadamente 10 a 30 minutos de exposición solar varias veces por semana puede ser suficiente para muchas personas, aunque esto varía según la pigmentación de la piel, la ubicación geográfica y la estación del año (1).

Los alimentos naturalmente ricos en vitamina D son limitados. Los pescados grasos como el salmón, el atún y la caballa son excelentes fuentes. El hígado de res, el queso y las yemas de huevo contienen pequeñas cantidades. Muchos países fortifican alimentos como la leche, los cereales y el jugo de naranja con vitamina D para ayudar a prevenir deficiencias en la población general (1).

Suplementación: ¿cuándo y cómo?

La suplementación con vitamina D debe considerarse sólo bajo supervisión médica. La dosis adecuada varía según la edad, el nivel actual de vitamina D en sangre y otros factores de salud individuales.(1).

Es importante destacar que la vitamina D es liposoluble, por lo que se sugiere acompañar la ingesta con comidas que contengan grasas saludables.(1).

Expectativas realistas sobre el tratamiento

Si bien corregir una deficiencia de vitamina D puede beneficiar la salud del cabello, es importante tener expectativas realistas. Además, si la pérdida de cabello tiene otras causas subyacentes, como genética, cambios hormonales o enfermedades autoinmunes, la vitamina D por sí sola no resolverá completamente el problema.

La salud del cabello depende de múltiples factores nutricionales y no solo de la vitamina D. Otros nutrientes importantes incluyen hierro, zinc, biotina, proteínas y vitaminas del complejo B. Una dieta equilibrada que proporcione todos estos nutrientes es fundamental para mantener un cabello saludable. La deficiencia de hierro, por ejemplo, es otra causa común de pérdida de cabello, especialmente en mujeres en edad fértil (5).

El estrés crónico, ciertos medicamentos, cambios hormonales y condiciones médicas subyacentes también pueden contribuir a la pérdida de cabello. Un enfoque integral que aborde estos múltiples factores, en lugar de centrarse únicamente en la vitamina D, generalmente ofrece los mejores resultados. Mantener hábitos de vida saludables, incluyendo buena nutrición, manejo del estrés y cuidado adecuado del cabello, es esencial (5).

Los estudios actuales muestran resultados mixtos sobre la efectividad de la suplementación con vitamina D para mejorar el crecimiento del cabello. Se necesita más investigación de alta calidad para establecer recomendaciones definitivas sobre el uso de vitamina D específicamente para tratar la caída del cabello. Sin embargo, la suplementación, cuando es sugerida y tratada por un especialista, puede ayudar de forma importante a mejorar los niveles de vitamina D en casos de deficiencia.

Conclusión

La evidencia científica sugiere que existe una relación entre la deficiencia de vitamina D y ciertos tipos de pérdida de cabello. Los receptores de vitamina D en los folículos pilosos desempeñan un papel importante en el mantenimiento del ciclo normal del cabello. Sin embargo, la pérdida de cabello es un problema complejo con múltiples causas posibles, y la deficiencia de vitamina D es solo uno de varios factores que pueden estar involucrados.

Si experimentas pérdida de cabello, es recomendable consultar con un profesional de la salud para una evaluación completa. Un análisis de sangre puede determinar si tienes deficiencia de vitamina D, y tu médico puede desarrollar un plan de tratamiento apropiado que puede incluir suplementación si es necesario. Mantener niveles adecuados de vitamina D es importante no solo para la salud del cabello, sino también para el bienestar general del cuerpo. La prevención mediante exposición solar moderada, una dieta equilibrada y suplementación cuando sea apropiada puede ayudar a mantener niveles óptimos de esta importante vitamina.

Referencias

  1. National Institutes of Health. Vitamina D: Hoja informativa para consumidores [Internet]. Office of Dietary Supplements. 2022 [Consultado el 20 de enero de 2026]. Disponible en: https://ods.od.nih.gov/factsheets/VitaminD-DatosEnEspanol/
  2. Banihashemi M, Nahidi Y, Meibodi NT, Jarahi L, Dolatkhah M. Serum Vitamin D3 Level in Patients with Female Pattern Hair Loss. [Internet] Int J Trichology. 2016  [Consultado el 20 de enero de 2026]. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5007917
  3. Zubair Z, Kantamaneni K, Jalla K, Renzu M, Jena R, Jain R, Muralidharan S, Yanamala VL, Alfonso M.  [Internet] Prevalence of Low Serum Vitamin D Levels in Patients Presenting With Androgenetic Alopecia: A Review. Cureus. 2021 [Consultado el 20 de enero de 2026] Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8759975
  4. Demay MB, MacDonald PN, Skorija K, Dowd DR, Cianferotti L, Cox M. Role of the vitamin D receptor in hair follicle biology. [Internet] J Steroid Biochem Mol Biol. 2007 [Consultado el 20 de enero de 2026].  Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17223342/
  5. Nayak K, Garg A, Mithra P, Manjrekar P. Serum Vitamin D3 Levels and Diffuse Hair Fall among the Student Population in South India: A Case-Control Study. [Internet] Int J Trichology. 2016  [Consultado el 20 de enero de 2026] Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5387874


Autores

Dirección Médica de Laboratorios Farma y Gerencia de Asuntos Regulatorios

Dirección Médica de Laboratorios Farma y Gerencia de Asuntos Regulatorios

Material revisado por equipo multidisciplinario de profesionales de la salud, conformado por Médico Internista, Hematólogo, Anestesiólogo y Farmacéuticos.
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