Los huesos son un tejido vivo que crece y se desarrolla como el resto de nuestro cuerpo. Sin ellos no podríamos caminar, trotar, sostenernos erguidos (de pie), y muchos de nuestros órganos más delicados como cerebro, corazón y pulmones estarían expuestos al medio externo. Es decir, los huesos nos dan soporte y protección. Para cumplir estas funciones deben ser muy fuertes y resistentes.

¿Qué necesitan los huesos para ser fuertes y resistentes?

La respuesta es calcio. El calcio es uno de los nutrientes más importantes para los huesos; es el mineral más abundante en el esqueleto y el que le confiere fortaleza y resistencia.

Desde el nacimiento hasta la edad adulta los huesos deben ganar calcio; por eso las madres están diseñadas para alimentar a sus bebés con leche materna (rica en calcio y otros nutrientes). Los huesos en crecimiento se forman, se desgastan y se vuelven a formar en un continuo balance llamado remodelado óseo.

El remodelado óseo durante los primeros 30 años está dominado por la formación de hueso o masa ósea. Después de los 40 años predomina la pérdida, que es mayor en algunas personas dependiendo de algunos factores predisponentes.

En los huesos más es menos y menos es más

Hay dos grandes factores que determinan la composición de los huesos y su fortaleza definitiva: uno está dado por la herencia y el otro por los hábitos. Usted como ser humano no puede hacer nada para modificar sus características genéticas, pero si puede tener hábitos que ayuden a sus huesos a ganar más masa ósea en los primeros años y a perder menos en las etapas siguientes.

Si Usted gana más masa ósea (calcio) en su juventud y pierde menos en la edad madura, tendrá con seguridad huesos más fuertes y difíciles de romperse.

Cuando el hueso no gana más y no pierde menos, tiene más posibilidades de descalcificarse más rápido y volverse frágil, es decir, desarrollará osteoporosis. Por lo tanto, la falta de calcio es perjudicial para nuestros huesos.

La osteoporosis (hueso poroso) es una enfermedad en la cual los huesos pierden tanto calcio que se debilitan y se rompen muy fácilmente. Se pueden romper al resbalar y caer de poca altura, tropezar, al toser, estornudar, etc. El hueso es realmente muy frágil.

¿Qué se puede hacer para prevenir la pérdida de hueso?

Debemos actuar para ganar más y perder menos:

  • El hábito más importante es garantizar un adecuado aporte de calcio y vitamina  (la vitamina D ayuda a absorber mejor el calcio)
  • Debemos hacer ejercicios; mantener los huesos en movimiento
  • Ingerir una alimentación balanceada (no ingerir proteínas en exceso)
  • No ingerir sustancias que favorezcan la pérdida de calcio (café, refrescos, tabaquismo)

Muchas veces asumimos que con la alimentación se cubren las necesidades de calcio diarias. Sin embargo, existen factores que impiden la absorción del calcio: malos hábitos de alimentación, como baja ingesta de calcio en la dieta bien sea por falsas creencias o por falta de acceso al alimento. Existe el mito que la leche engorda. También, en algunas personas, puede haber intolerancia a la lactosa y se limita el consumo de lácteos por esta causa. También el consumo excesivo de gaseosas y café disminuyen la absorción del calcio, así como la ingesta de ciertos medicamentos que inhiben la absorción del calcio.

¿Pero cómo sé si debo tomar calcio?

Si desea conocer si puede estar en riesgo para desarrollar osteoporosis por falta de calcio, tómese un minuto para completar el siguiente cuestionario.

Si contesta afirmativamente (sí) a más de una pregunta, indica  que puede estar en riesgo de padecer de osteoporosis y deberá consultar a su médico. Este le podrá indicar si se debe realizar una densitometría.

  1. ¿Alguno de sus padres fue diagnosticado con osteoporosis o se fracturó la cadera después de un golpe o caída leve?
  2. ¿Usted se ha roto algún hueso después de un golpe o caída leve? 
  3. ¿Ha tomado o se ha inyectado esteroides (por ejemplo: cortisona, prednisona, etc.) durante más de tres meses?  
  4. ¿Ha perdido más de 3 cm de estatura?  
  5. ¿Ingiere alcohol con frecuencia en alta cantidad?
  6. ¿Usted es fumador(a)?
  7. ¿Sufre frecuentemente de diarrea?
  8. ¿Tuvo su última menstruación (menopausia) antes de los 45 años?
  9. ¿Sus períodos menstruales cesaron durante 12 meses o más (que no sea por embarazo o menopausia)?  

Para mayor información sobre el tema, puede consultar aquí.

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