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La disfunción eréctil (DE) es una condición de salud que se presenta en algunos hombres adultos y que se caracteriza por la dificultad para lograr o mantener una erección.

Aunque es más frecuente en personas mayores, puede presentarse en hombres de todas las edades y puede tener diferentes causas, entre ellas factores físicos, por ejemplo, enfermedades cardiovasculares, diabetes, predisposición genética, ciertos hábitos de vida, o como consecuencia del cáncer de próstata.

¿Cómo el cáncer de próstata puede afectar las erecciones?

El cáncer de próstata puede afectar directamente a las erecciones debido a que el desarrollo de la enfermedad produce, entre otros efectos, un agrandamiento anormal de la glándula prostática que afecta a los nervios y tejidos que la rodean.

Esos nervios y tejidos que rodean a la próstata también están asociados a la función eréctil. Si esos nervios o tejidos son presionados por el agrandamiento de la próstata, se pueden presentar dificultades para lograr o mantener una erección normal.

Adicionalmente, la mayoría de los tratamientos disponibles en la actualidad para el cáncer de próstata implican intervenciones (cirugías, radioterapias, quimioterapias o terapias hormonales) que también pueden generar daños o afectaciones a esos nervios y tejidos y, por lo tanto, causar disfunción eréctil como consecuencia de los tratamientos.

Cuando hay cáncer de próstata ¿hay erección?

Depende. El cáncer de próstata es una enfermedad que, en sus inicios, se desarrolla lenta y silenciosamente, generalmente sin presentar síntomas evidentes, de modo que, en sus etapas tempranas es posible que la persona presente erecciones normales.

Sin embargo, en etapas más avanzadas de la enfermedad, la próstata puede agrandarse de forma anormal, lo cual presiona y afecta a los nervios y tejidos a su alrededor, y la persona puede comenzar a presentar dificultades para lograr y mantener las erecciones.

Es muy importante señalar que existe otra condición de salud que produce un agrandamiento anormal de la próstata, llamada hiperplasia prostática benigna (HPB)

Esta condición (HPB) no está asociada al cáncer de próstata ni aumenta la probabilidad de que ocurra un cáncer de próstata, pero algunos de sus síntomas son similares y podrían generar confusión. 

¿Cómo afecta el cáncer de próstata en las relaciones sexuales?

El cáncer de próstata afecta de diversas formas las relaciones sexuales. En primer lugar, esta enfermedad afecta a los nervios y tejidos circundantes, lo cual está asociado a problemas de disfunción eréctil.

Por otra parte, el cáncer de próstata genera alteraciones en la función prostática, lo cual a su vez ocasiona desequilibrios hormonales que están asociados, entre otros efectos y síntomas, a una alteración o disminución del deseo sexual.

Adicionalmente, la disfunción eréctil y alteración del impulso sexual asociadas al cáncer de próstata pueden generar ansiedad, depresión, problemas de autoestima y otros efectos psicológicos y emocionales negativos sobre la persona que padece la enfermedad y, eventualmente, estos estados psicológicos y emocionales podrían afectar también a su relación de pareja.

Cuando un hombre se opera de la próstata ¿se pierde la erección?

Cuando un hombre se opera de la próstata va a experimentar algún tipo de dificultad para lograr y mantener erecciones durante un tiempo después de la cirugía, normalmente entre los primeros 18 y 24 meses después de la intervención quirúrgica.

Por este motivo, es importante consultar a su médico sobre todas las características, consecuencias para su salud y todos los aspectos relacionados a una operación de próstata antes de someterse a una intervención quirúrgica de este tipo.

Tratamientos disponibles para la disfunción eréctil después del cáncer de próstata

Es natural que los pacientes que han sufrido de cáncer de próstata, y que padecen de disfunción eréctil como consecuencia de los tratamientos oncológicos recibidos, se pregunten ¿qué pueden hacer para recuperar su vida sexual?

En este sentido, existen varias alternativas disponibles para el tratamiento de la disfunción eréctil después del cáncer de próstata, los cuales incluyen la administración de medicamentos, el uso de ciertos dispositivos y la aplicación de prótesis.

Medicamentos

Una alternativa muy común para el tratamiento de la disfunción eréctil después de un cáncer de próstata es la administración de medicamentos orales, de los cuales los más usados son el Sildenafilo, Tadalafilo, Vardenafilo y Avanafilo.

Todos estos fármacos se comercializan en forma de comprimidos (pastillas) y su efecto consiste en mejorar la función eréctil mediante un mayor flujo de sangre hacia los tejidos del pene. 

Sin embargo, en algunos pacientes pueden producir efectos secundarios adversos tales como dolor de cabeza, malestar estomacal, congestión nasal, dolor de espalda, entre otros.

Todos estos medicamentos tienen un mayor efecto positivo entre 18 y 24 meses después de la aplicación del tratamiento contra el cáncer de próstata (cirugía, radioterapia, quimioterapia o terapia hormonal) y deben ser administrados bajo la supervisión del médico tratante.

Como también algunos dispositivos y prótesis.

Tipos de tratamiento para el cáncer de próstata y sus efectos sobre las erecciones

Existen diferentes tipos de tratamientos para el cáncer de próstata, entre ellos los más comunes son las cirugías, las radioterapias, las quimioterapias y las terapias hormonales. 

Todos estos tratamientos afectan en mayor o menor grado a los nervios asociados a las erecciones y, por lo tanto, tienen el potencial de ocasionar disfunción eréctil en los pacientes después de la aplicación del tratamiento.

Cirugía

La prostatectomía radical es la cirugía que se practica para la extracción de la próstata y las vesículas seminales debido al cáncer de próstata. Es útil cuando las células cancerígenas no se han propagado fuera de la próstata. Puede ser retropúbica, laparoscópica, cirugía robótica o perineal.

La próstata y las vesículas seminales son los órganos encargados de la producción del semen. Cuando se extirpan estos órganos debido al cáncer de próstata, la persona podrá tener erecciones e incluso alcanzar el orgasmo, pero sin producción de semen, denominadas “eyaculaciones secas”.

Radioterapia

Es una técnica muy común usada en el tratamiento del cáncer de próstata. Sin embargo, la radioterapia ocasiona daños a los tejidos nerviosos y vasculares, generando en los pacientes que siguen este tratamiento problemas para alcanzar y sostener erecciones con normalidad.

Entre los efectos negativos de la radioterapia se encuentran la pérdida de flexibilidad de los tejidos, especialmente las arterias y el tejido vascular, lo cual dificulta la irrigación sanguínea normal y eso, a su vez, ocasiona dificultad disfunción eréctil en diversos grados de intensidad.

Adicionalmente, la probabilidad de sufrir disfunción eréctil después de recibir tratamiento de radioterapia es mayor en función de la edad de las personas. 

Del mismo modo, los hombres que tenían problemas de erección antes del cáncer de próstata también tienen mayor probabilidad de padecer disfunción eréctil después de someterse a las radioterapias.

Quimioterapia

Los tratamientos de quimioterapia no tienen un efecto físico directo sobre las erecciones, pero sí pueden producir alteraciones hormonales, dificultades para alcanzar el orgasmo y disminución del deseo sexual, las cuales a su vez pueden generar efectos psicológicos y emocionales negativos en los pacientes que siguen este tipo de tratamientos.

Aunque los medicamentos usados en la aplicación de quimioterapias para el tratamiento del cáncer de próstata no causan disfunción eréctil, debido a que no afectan directamente a los nervios involucrados en las erecciones, sí pueden generar infertilidad en los pacientes.

Terapia hormonal

Las terapias hormonales son uno de los tratamientos más comunes para el cáncer de próstata. Generalmente, consisten en terapias de privación de andrógenos (ADT), las cuales pueden ocasionar disfunción eréctil, pérdida del apetito sexual y problemas para alcanzar el orgasmo.

Estos síntomas aparecen en los primeros meses de la aplicación del tratamiento, y pueden desaparecer o no cuando se suspende la terapia hormonal. En estos casos, los fármacos que se utilizan normalmente para el tratamiento de la disfunción eréctil no son efectivos.

Comentarios Finales

El cáncer de próstata es uno de los problemas de salud más frecuentes en hombres de avanzada edad y, tanto la enfermedad como las terapias actualmente disponibles para tratarla, generan efectos secundarios adversos en los pacientes, entre los cuales uno de los más comunes es la disfunción eréctil.

Sin embargo, también existen alternativas para el tratamiento de la disfunción eréctil después de haber sufrido un cáncer de próstata, tales como la administración de medicamentos, el uso de dispositivos especiales o el implante de prótesis.

Todas estas alternativas para el tratamiento de la disfunción eréctil presentan mejores resultados después de los 18 a 24 meses de la aplicación de las terapias para el tratamiento del cáncer de próstata y su uso debe ser decidido por el paciente junto con el médico tratante, después de valorar distintos factores de salud físicos y emocionales, así como las preferencias del paciente.