El efecto protector de la vitamina C sobre el resfriado fue planteado por el premio Nobel de Química, Dr. Linus Pauling, dado los hallazgos en algunas de sus investigaciones. Sin embargo, estudios posteriores han concluido que el ácido ascórbico (vitamina C) no evita la ocurrencia del resfriado, pero si acorta la duración de este.

¿Qué es la vitamina C?

La vitamina C es un micronutriente que junto al complejo B pertenece a la familia de las vitaminas hidrosolubles y los seres humanos no la podemos producir. Ejerce un rol muy importante en diversas funciones vitales del organismo.

¿Para qué sirve la vitamina C?

Históricamente, la vitamina C se utilizó para prevenir y tratar el escorbuto, enfermedad debida a una producción inadecuada de colágeno y que se caracteriza por fragilidad de la piel y las mucosas, facilidad para presentar hemorragias y por cicatrización inadecuada.

Hoy se sabe que la vitamina C es crucial en la integridad y funcionamiento de múltiples tejidos:

  • Niveles bajos de glóbulos rojos. La vitamina C mejora la absorción de hierro, con lo cual reduce el riesgo de anemia por esta causa.
  • Resfriado común. Existe controversia sobre la eficacia de la vitamina C para prevenir el resfriado, pero las investigaciones muestran que puede acortar el curso de este.
  • La vitamina C después de una cirugía o una lesión en extremidades, parece prevenir el desarrollo del síndrome de dolor regional complejo, además, garantizar su ingesta durante 6 semanas mejora el dolor y reduce el uso de analgésicos.
  • Enrojecimiento de la piel causado por lesión o irritación (eritema). El uso de una crema para la piel que contenga vitamina C disminuye el enrojecimiento de la piel después de terapias antienvejecimiento.
  • Colesterol alto. La ingesta de vitamina C contribuye con la reducción del colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL o «malo») en personas con colesterol alto.
  • Alta presión sanguínea. La ingesta de vitamina C junto con medicamentos para disminuir la presión arterial ayuda a disminuir la presión arterial sistólica. Pero no parece reducir la presión diastólica (el número inferior).
  • Envenenamiento por plomo. El consumo de vitamina C en la dieta reduce los niveles de plomo en sangre.
  • Algunas personas que toman medicamentos para problemas cardiovasculares pueden desarrollar tolerancia al efecto de estos y estos disminuyen su efectividad. La ingesta de vitamina C favorece que medicamentos como la nitroglicerina, actúen durante más tiempo.
  • Enfermedad de Alzheimer. Una mayor ingesta de vitamina C de los alimentos está relacionada con un menor riesgo de enfermedad de Alzheimer.
  • Daño al estómago e intestinos causado por la aspirina. Algunas investigaciones muestran que la ingesta de vitamina C podría prevenir el daño gástrico causado por la aspirina. Pero otras investigaciones muestran resultados contradictorios.
  • Es un potente antioxidante. Reacciona con radicales de oxígeno que tienen la capacidad de alterar a las proteínas en los tejidos.

¿Cuánta vitamina C hace falta?

No podemos producir vitamina C y necesitamos 75 a 90 mg al día. La mayoría de los expertos recomiendan obtenerla desde una dieta rica en frutas y verduras.

Su absorción depende directamente de la cantidad ingerida, si la ingesta es menor a 100 mg diarios (2-3 frutas y/o verduras), se absorbe entre el 80 y el 90%; mientras que si es de 200 mg diarios (4-5 frutas y/o verduras), se absorbe totalmente.

Se presenta una disminución progresiva de la absorción de vitamina C con dosis mayores a 500 mg. Aunque La vitamina C se elimina por orina, la ingesta de grandes cantidades puede provocar diarrea y otros síntomas.

Algunas personas necesitan más vitamina C

Aproximadamente 20% de la población mundial ingiere menos vitamina C que lo recomendado, pero una deficiencia franca se asocia a estados de malnutrición general, presentándose principalmente en ancianos, alcohólicos, desnutridos y en personas con algunas enfermedades crónicas como la diabetes,pancreatitis aguda, enfermedades cardiovasculares einfecciones.

Las personas que fuman presentan niveles de vitamina C bajos en sangre, la suspensión del tabaquismo favorece un aumento de las concentraciones al cabo de 4 semanas de dejar de fumar.

¿Dónde hay vitamina C?

La vitamina C está presente en diversas frutas y vegetales, siendo más conocida su presencia en las frutas cítricas, que aportan el 44% de su ingesta.

El resto del aporte diario de vitamina C está dado por el consumo de verduras, como el tomate y la coliflor, y por el consumo de bebidas, salsas, lácteos y huevos.

Las frutas que presentan mayores concentraciones de vitamina C son el kiwi, la naranja, mandarina, limones y fresas. La lechosa, el brócoli, los pimentones rojos y las espinacas tienen alto contenido de vitamina C.

Sin embargo, la vitamina C es muy inestable al calor, se oxida rápidamente y se puede perder hasta 90% con la cocción.

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