En la mayoría de los casos tener indigestión no es señal de tener un problema de salud, al menos que se presente junto a otros síntomas que pueden ser de alarma.

Usualmente las personas se quejan de sentir “el estómago pesado”, “tener muchos gases”, el abdomen se hincha y puede doler, eructos, náuseas y malestar en general. Si la causa de la indigestión es debido a la intolerancia a algún alimento en particular (como por ejemplo la dificultad que tienen algunas personas para digerir la lactosa), entonces puede aparecer diarrea.