Si, las personas que tienen persistentemente azúcar alta en la sangre (diabetes mellitus) tienen 2 a 4 veces más probabilidades de presentar infartos y otras enfermedades cardiovasculares que las personas no diabéticas.

Además, las enfermedades cardiovasculares no solamente son más frecuentes, también son más complejas y con mayor riesgo de complicarse. Esto es especialmente cierto en el caso de personas con diabetes tipo 2, como lo han demostrado diversos estudios de investigación.

Esta y otras conclusiones fueron compartidas por un grupo de cardiólogos, internistas y endocrinólogos en una importante reunión científica celebrada en la ciudad de Caracas, Summit Cardiometabólico Farma, dicho evento reunió a representantes de las Sociedades Médicas Venezolanas relacionadas con la investigación y atención de los pacientes con enfermedades cardiovasculares y del metabolismo.

Diabetes en números

La diabetes mellitus (DM) es una de las enfermedades crónicas con mayor prevalencia en el mundo (más frecuente), más de 500 millones de adultos la presentan y casi la mitad no lo sabe según los datos reportados por la Federación Internacional de Diabetes (IDF, por sus siglas en inglés), adicionalmente 541 millones de personas ya presenta alguna prueba de tolerancia a los carbohidratos alterada, lo cual los predispone a progresar a diabetes.

La DM se caracteriza por un exceso de glucosa (azúcar) en la sangre, debido a que hay dificultades para utilizar la glucosa (resistencia a la insulina) o por una deficiencia en la producción de insulina por daño inmunológico del órgano que la produce, entre otras causas menos frecuentes que finalmente llevan a los mismos síntomas.

Se estima que la prevalencia de diabetes tipo 2, por resistencia a la acción de la insulina, continuará en aumento debido al incremento en la frecuencia de la obesidad y por la inactividad física en la población. Se estima que para el año 2045 existirán más de 700 millones de personas en el mundo con DM.

¿Por qué los diabéticos tienen más riesgo de presentar infartos?

Se ha descrito que por cada 1% de aumento en la hemoglobina glicosilada (un parámetro de control en diabetes) se aumenta el riesgo cardiovascular entre un 11-16%. 1

De igual modo se relaciona la glicemia en ayunas que, a partir de 105 mg/ dL por cada 18 mg/dL que aumente, se eleva el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular en un 12% aproximadamente y es que la DM tiene relación estrecha con el desarrollo de la aterosclerosis (formación de placas de grasa que obstruyen las arterias).

La afectación de la pared interior de las arterias provoca un estrechamiento y disminución del paso de sangre con oxígeno y nutrientes por estos conductos a todos los órganos, incluido el corazón.

Cuando afecta a las arterias coronarias provoca cardiopatía isquémica y sus manifestaciones (angina, infarto), estas suelen ser más graves en los diabéticos, pues la afectación es más difusa y extensa.

  1. La diabetes afecta el metabolismo de los lípidos favoreciendo:
  2. Aumento de los triglicéridos
  3. Predominio de colesterol LDL (colesterol malo)
  4. Disminución de colesterol HDL (colesterol bueno)

Las moléculas de colesterol LDL son muy vulnerables a alterarse en presencia de hiperglucemia y a depositarse en la pared de las arterias.

  • La diabetes afecta también al músculo cardíaco (miocardio) y a los nervios que llegan al corazón, de esta forma afecta la capacidad de contracción y el ritmo normal de los movimientos.
  • Al afectar los nervios se reduce la sensibilidad al dolor, esto último explica por qué una persona diabética puede sufrir infartos y no sentir el típico dolor que ocurre durante estos temibles eventos.

¿Qué puede hacer una persona con diabetes para prevenir las enfermedades cardiovasculares?

Disciplina es la palabra clave.

  1. Adherirse y cumplir con el tratamiento recomendado por el especialista.
  2. Mantener un estilo de vida saludable con una dieta baja en carbohidratos, azúcares refinados y baja en grasas, ajustada a las necesidades calóricas, de ser posible bajo las recomendaciones de un médico nutriólogo o un nutricionista.
  3. Realizar actividades físicas regulares, ajustadas a la edad y condiciones de salud.
  4. Eliminar o evitar otros factores que contribuyen, por si solos, a aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares como es el tabaquismo.
  5. Controlar de forma enérgica otras enfermedades, que en conjunto con la diabetes afectan directamente al corazón: la hipertensión arterial, las dislipidemias (colesterol y triglicéridos elevados), el sobrepeso u obesidad, enfermedades de la tiroides y otras (consultar al médico).
  6. Mantener un control regular para vigilar en conjunto con su médico la efectividad del tratamiento en el tiempo y la potencial aparición de complicaciones asociadas a la diabetes como: afectación cardiovascular, la vista, los riñones, los nervios periféricos, salud sexual y otros.

Recuerde, las complicaciones de la diabetes por falta de un adecuado control son las que conllevan a la muerte.