Una historia de Enfermedad tromboembólica

Sin previo aviso

Pocos días después de haber sido madre, mientras alimentaba a mi bebé,  comenzó una molestia en mi pierna derecha. No me preocupé porque pensé que estaba asociado a las molestias relacionadas con el reciente acontecimiento, sobre todo porque tenía sobrepeso considerable asociado al embarazo, pero al día siguiente, al querer levantarme de la cama, una gran limitación en mi pierna derecha no me permitía hacerlo…!mi pierna era inmensa! y estaba muy hinchada

No conocía mi riesgo

Acudí de inmediato al médico, quien indago en una serie factores que podrían asociarse a problemas de los vasos sanguíneos de las piernas, y me pregunto si fumaba, si usaba anticonceptivos orales,  si sufría de alguna arritmia cardiaca, si era hipertensa  o diabética, o si había hecho un largo viaje, o había permanecido mucho tiempo sentada, pero mis únicos antecedentes eran que había tenido recientemente una cirugía (cesárea) y tenía también unos kilos de más ganados en el embarazo.

¡Ahí estaba!

Me explicó, que por los síntomas que había tenido y probablemente por los cambios hormonales del embarazo recientemente, podría tener un coágulo en un vaso sanguíneo de mi pierna, y eso lo sabríamos  realizando un estudio llamado eco doppler (un estudio  ecográfico que observa el flujo de sangre que circula en los vasos sanguíneos).  Al realizar el estudio… ¡ahí estaba!…había un coágulo en una vena de mi pierna,  y el diagnóstico era  enfermedad tromboembólica venosa (trombosis venosa profunda), por lo cual inmediatamente comencé a recibir tratamiento con anticoagulantes, por varios meses.   

Un viaje inesperado

Luego de unos meses de cuidados, comencé con un plan de ejercicio intenso, autorizado por mi médico, para recuperar mi peso ideal, pero un día luego de la rutina sentí un dolor muy intenso en la pierna, que se acompañó de aumento de volumen nuevamente. Al día siguiente, comencé a presentar dificultad para respirar con tan solo caminar unos pocos pasos dentro de mi casa, por lo cual decidí acudir nuevamente al médico, encontrando que nuevamente había  la presencia de 2  coágulos, estando uno de ellos en el pulmón, conocida esta condición como tromboembolismo pulmonar, ya que uno de los coágulos se movió de la pierna y viajó al pulmón, por lo cual fue necesario realizarme otras pruebas para determinar por qué mi sangre formaba tantos coágulos.

La causa

Fui evaluada por un hematólogo quien me indicó un tratamiento continuo que evitaba que mi sangre formara coágulos, mientras me realizaban análisis diferentes para descartar problemas tanto en mi sangre, como en mis vasos sanguíneos, o problemas inmunológicos que pudieran dar origen a la formación de estos coágulos. También me comentó  que en ciertas ocasiones no existe una causa directa que origine esta alteración, y todo este proceso se deba a un desequilibrio en los factores que regulan la coagulación de mi sangre. 

Durante la consulta médica el Dr. me explicó que muy probablemente debido al antecedente de tener un familiar joven de 35 años que había muerto igualmente por la  formación de un coágulo, era muy posible que existiera alguna predisposición hereditaria que tendríamos que vigilar para evitar nuevos episodios o complicaciones mayores.

Experiencias que enseñan

Quise compartir mi historia para ayudar a las personas a conocer  la enfermedad tromboembólica, también conocida según el lugar del cuerpo donde se localicen como: tromoembolica como la trombosis venosa profunda (TVP) más frecuente en las venas de las piernas, tromboembolismo pulmonar (TEP) cuando el coágulo está en el pulmón,  o el accidente cerebrovascular (ACV) de origen trombótico, si el coágulo obstruye una arteria del cerebro. Conocer la importancia de cada uno de estos diagnósticos a tiempo, identificando los signos y síntomas  de los coágulos en la sangre, y reconocerlos lo más pronto posible, ayudará a tratar el problema a tiempo para evitar consecuencias mayores.

Que el miedo no te obstruya

El diagnóstico de enfermedad tromboembólica no es una sentencia de muerte, pero si  puede ser una sentencia de incapacidad física si no es diagnosticada, tratada y en muchos casos prevenida a tiempo. Es muy importante que en  el camino del abordaje para este diagnóstico, te rodees de un equipo con el que  te sientas a gusto, y que pueda atender tus inquietudes, que seguro surgirán.  En ciertos casos es difícil obtener la respuesta sobre el origen de la formación  de los coágulos en la sangre, pero tu médico trabajará  junto a ti  para que tengas una vida saludable con la mejor calidad.