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¿Qué es la conciencia?

La conciencia es un elemento propio de los seres humanos que permite regular los aspectos cognitivos, conductuales y emocionales. Su función, es representar la información sobre lo que está sucediendo dentro y fuera del organismo de tal modo que el cuerpo pueda evaluarla y actuar en consecuencia de acuerdo con sus conocimientos y valores morales. También es la capacidad propia de reconocerse a sí mismo, dominar sus sentidos y de tener la percepción de su propia existencia y de su entorno.

Una persona que no tenga conciencia de sí misma, probablemente tiene patologías mentales porque no puede controlar sus acciones, emociones, ni analizar las situaciones frente a lo que conscientemente es permitido y lo que no.  En otras palabras, la conciencia es lo que hace que tengamos los pies sobre la tierra, evitando vivir en un mundo de fantasía.

Nuestras acciones y actitudes ante la vida juegan un papel fundamental. Tomar conciencia puede ayudarnos a estar más saludables y sentirnos mejor con los demás y con nosotros. Como seres humanos tenemos la responsabilidad mantener un buen equilibrio entre nuestra salud física y mental, ya que ambas son importantes e imprescindibles para tener calidad de vida.

Tipos de conciencia

  • Conciencia individual: por medio de ésta, la persona establece qué es lo bueno y lo malo para sí; creando y dirigiendo su propio plan de vida, poniendo en marcha el instinto de supervivencia.
  • Conciencia social: por medio de ésta, las personas establecen aquello que es bueno o malo para la comunidad como un todo y se pone en marcha el instinto de protección. A partir de este análisis podemos desarrollar relaciones de empatía con otras personas.
  • Conciencia emocional: es aquella que se relaciona sobre el estado emocional del individuo. Tiene que ver con su estado de ánimo, sus sentimientos y reacciones frente a lo que le pasa. La realización «saludable» de esta conciencia se llama «inteligencia emocional».
  • Conciencia temporal: es la que tiene el individuo sobre el paso del tiempo en él y en el ambiente que lo rodea. Por medio de esta conciencia se distingue lo que es malo o bueno para la comunidad como un todo con respecto a su futuro. Cuando esta distinción se ejerce correctamente se conoce como «inteligencia racional».
  • Conciencia psicológica: es la que tiene el individuo sobre su propia presencia, de los hechos y objetos que se ubican fuera del propio yo y la reflexión de los actos propios.
  • Conciencia moral: es la que tiene el individuo sobre las reglas y normas morales y éticas. Por medio de esta conciencia, la persona se da cuenta de si su conducta moral es valiosa o no. Estos valores morales son los que hacen que la persona actúe de determinada manera, por lo que, las personas con conciencia siempre son cuidadosas en su accionar y respetan los límites sobre los cuales se vive de forma completamente ideal.
  • Conciencia histórica: educa a la persona a actuar en base a acontecimientos del pasado como experiencia. Permite que la humanidad tenga el reflejo de lo que se debe hacer y de lo que se debe evitar en el futuro para dejar de lado los acontecimientos desastrosos que han ocurrido en base a determinados eventos. 

¿Qué hacer para mantener la conciencia sana?

Educar a la conciencia para que sea capaz de abrirse a los valores que tendrán que ver con la responsabilidad, tolerancia, solidaridad, igualdad, autonomía, prudencia, esfuerzo y futuro. Se entiende por valor moral todo aquello que lleve al hombre a defender y crecer en su dignidad de persona.  Esto es debido a la falta de conciencia, ya que no podemos cuidar de algo de lo que no tenemos conciencia. El autocuidado implica conciencia y, para adquirir conciencia, tenemos que observar cuáles son nuestros hábitos diarios y no engañarse, ya que sabemos perfectamente lo que nos perjudica y lo que no.

A través de la conciencia, un individuo consigue tener una noción de sí mismo y de su entorno; es uno de los elementos que asegura la supervivencia de un ser vivo, pues le permite estar alerta a los peligros y actuar en consecuencia. Gracias a la consciencia pensamos, valoramos las cosas, resolvemos problemas y tomamos decisiones.

Importancia de la conciencia

Es indispensable tener la conciencia de lo que se siente en cada momento, ya que esto permite, que los pensamientos, acciones y sentimientos logren estar en armonía, y de esta manera poder identificar si lo que se está viviendo es lo que se quiere y de no ser así cambiarlo.

Es importante que cada persona permita conocerse. Cuando se logra identificar lo que molesta, lo que no le gusta o lo que no le hace feliz, es cuando se tiene la conciencia de cambiar las cosas y tomar decisiones desde el ser y no desde el ego.

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