Cuando se habla de vitamina D, casi siempre pensamos en huesos fuertes. Ese es, en efecto, su trabajo más conocido. Sin embargo, desde hace años la ciencia estudia los beneficios extraesqueléticos de la vitamina D, es decir, aquellos beneficios que van más allá de la estructura ósea. En este artículo repasamos qué se sabe, qué sigue en estudio y cómo cuidar los niveles de esta vitamina con tranquilidad.
Algunas funciones de la vitamina D están bien establecidas y otras todavía se investigan. Que algo sea posible en el laboratorio no siempre significa que tomar más vitamina D traiga un beneficio. Por eso, veremos cómo la vitamina D influye en el sistema inmunológico, el corazón, los músculos y el azúcar en sangre según las investigaciones más recientes.
Tabla de contenidos
- 1 ¿Cuáles son los beneficios extraesqueléticos de la vitamina D?
- 2 Sol y vitamina D. ¿Cómo obtiene el cuerpo esta vitamina?
- 3 ¿Cuáles son los niveles de vitamina D adecuados?
- 4 ¿Qué pasa con la deficiencia de vitamina D en Latinoamérica?
- 5 ¿Quiénes tienen más riesgo de deficiencia de vitamina D?
- 6 ¿Cómo influye la vitamina D en el sistema inmunológico?
- 7 ¿Qué relación hay entre la vitamina D y el cáncer?
- 8 ¿Puede la vitamina D mejorar el estado de ánimo?
- 9 ¿Qué pasa con la vitamina D y la diabetes?
- 10 Suplementos de vitamina D: ¿cuándo y cómo usarlos con seguridad?
- 11 Vitamina D: fundamental, pero con excepciones
- 12 Referencias
- 13 Autor
¿Cuáles son los beneficios extraesqueléticos de la vitamina D?
La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio, uno de los principales componentes de los huesos. Pero su trabajo no termina ahí. También juega un papel en los sistemas nervioso, muscular e inmunitario. A estas funciones se las llama extraesqueléticas, porque ocurren fuera de los huesos (1).
Sol y vitamina D. ¿Cómo obtiene el cuerpo esta vitamina?
El cuerpo produce vitamina D cuando la piel descubierta recibe luz solar. Sin embargo, las condiciones climáticas, el esmog, la edad avanzada y la piel de color oscuro reducen la cantidad que se produce. Por otra parte, como la radiación ultravioleta puede causar cáncer de piel, conviene limitar el tiempo de exposición y usar protector solar con factor 15 o más si se va a estar al sol más que unos pocos minutos (2).
Pocos alimentos contienen vitamina D de forma natural. Los pescados grasos, como la trucha, el salmón, el atún y la caballa, y los aceites de hígado de pescado están entre las mejores fuentes. El hígado de vaca, la yema de huevo y el queso aportan cantidades pequeñas. Algunos hongos y ciertos productos, como cereales, yogures o jugos, también tienen vitamina D agregada, por lo que conviene leer la etiqueta (2).
Entonces, queda claro que la vitamina D se obtiene principalmente de la exposición a la luz solar, en menor medida de los alimentos y, cuando ambas fuentes son insuficientes, se requiere la suplementación para compensar el déficit.
¿Cuáles son los niveles de vitamina D adecuados?
Lo que se mide en un análisis de sangre es la 25-hidroxivitamina D. Es la forma que el hígado produce a partir de la vitamina D que recibimos del sol, los alimentos y los suplementos. Hasta ahora no hay consenso, el Instituo de Medicina de Estados Unidos platea que por debajo de 30 nmol/L (12 ng/mL) hay deficiencia y que 50 nmol/L (20 ng/mL) son niveles adecuados, sin embargo, la Asociación Americana de Endocrinólogos Clínicos, así como la Fundación Internacional de Osteoporosis (entre otras organizaciones) plantean que lo ideal es un nivel igual o mayor a 75 nmol/L (30 ng/mL), valor que es tomado como ideal en la mayoría de los laboratorios que procesan este estudio. Por encima de 125 nmol/L (50 ng/mL) podría no observarse mayores beneficios (3).
Los niveles de vitamina D siguen en discusión. Una revisión científica señala que todavía es controvertido cuánta vitamina D se necesita, cómo darla (a diario, cada semana o cada mes) y qué nivel es el óptimo. En esa misma revisión, se alinea con las sociedades médicas mencionadas, y aconseja mantener al menos 30 ng/mL (75 nmol/L) y preferiblemente entre 40 y 60 ng/mL, con mayor ingesta y una exposición solar sensata (4).
¿Qué pasa con la deficiencia de vitamina D en Latinoamérica?
La guía de la Federación Latinoamericana de Endocrinología (FELAEN) recoge una revisión sistemática sobre la deficiencia de vitamina D en América Latina y el Caribe. En algunos países, la deficiencia no se considera un problema de salud pública o es leve. En la mayoría se clasificó como un problema de leve a moderado, con una prevalencia de entre 20 y 39,9%, y en ciertos casos como un problema grave, de 40% o más. La guía también menciona que en la región se han descrito dificultades para alcanzar los niveles deseados solo con fuentes naturales (5).
Esa misma guía propone un enfoque estandarizado para que los profesionales de la región aborden la insuficiencia de vitamina D. Se centra en la salud ósea y contempla varios grupos de personas: adultos sanos, personas con osteopenia u osteoporosis y adultos mayores que viven en instituciones. Esto recuerda que la decisión de tomar suplementos no es igual para todos y debe evaluarse en cada caso (5).
En Sudamérica, un metaanálisis de estudios en adultos sanos estimó que cerca de 35% tenía deficiencia, tomando como punto de corte menos de 20 ng/mL. Fue más frecuente en adultos mayores, en mujeres, en zonas más alejadas del ecuador y en otoño e invierno. Esto sorprende, porque muchos países de la región reciben abundante sol. Los autores aclaran que los resultados varían mucho entre estudios y piden métodos estandarizados y datos más representativos de cada país (6).
¿Quiénes tienen más riesgo de deficiencia de vitamina D?
Algunas personas tienen más riesgo. Entre ellas están los bebés que toman leche materna, que necesitan un suplemento de 400 unidades internacionales (UI) al día, y los adultos mayores. También las personas de piel oscura, quienes tienen obesidad o se operaron del estómago para bajar de peso, y quienes padecen enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa o enfermedad celíaca. La enfermedad renal o hepática crónica y algunos medicamentos, como ciertos fármacos para el colesterol, anticonvulsivos y corticoides, también pueden bajar los niveles (1).
¿Cómo influye la vitamina D en el sistema inmunológico?
La vitamina D interviene en las dos grandes ramas de la defensa inmunitaria: la innata y la adaptativa. La innata es la primera barrera del cuerpo y reacciona con rapidez frente a los agentes patógenos. En este frente, la vitamina D refuerza la respuesta al estimular la síntesis de catelicidinas y defensinas, compuestos antimicrobianos que eliminan bacterias, hongos y virus al abrir orificios en sus membranas. Este proceso se ha investigado sobre todo en el contexto de la tuberculosis y de varias infecciones respiratorias. (7)
En cuanto a la inmunidad adaptativa, de acción más lenta pero específica y duradera, la vitamina D actúa como moduladora: promueve la tolerancia inmunológica y limita la inflamación excesiva. El calcitriol frena la diferenciación de los linfocitos Th1 y Th17, relacionados con respuestas inflamatorias intensas y con ciertas enfermedades autoinmunes, a la vez que impulsa la generación de linfocitos T reguladores (Treg), encargados de preservar el equilibrio y de impedir que el sistema inmune ataque los tejidos propios. (7)
¿Qué relación hay entre la vitamina D y el cáncer?
Antes de mencionar la relación entre la vitamina D y el cáncer es importante conocer el papel de los telómeros en esta ecuación. Los telómeros son el «tapón» que protege los extremos de nuestro ADN. Su trabajo es cuidar que la información genética de la célula se mantenga intacta y segura. Cada vez que una célula se divide para regenerar tejidos, el telómero pierde un pedacito de su tamaño. Cuando el telómero se vuelve demasiado corto, deja de proteger al ADN. La célula detecta este deterioro, deja de dividirse y envejece o muere.
El acortamiento progresivo de los telómeros en las células se asocia con el envejecimiento biológico y un mayor riesgo de desarrollar cáncer, afecciones cardiovasculares y otros padecimientos crónicos. Ante esto, la ciencia busca alternativas para frenar dicho desgaste celular.
Un ejemplo reciente es el ensayo clínico VITAL, que analizó durante cinco años a más de veinticinco mil adultos estadounidenses mayores de cincuenta años para evaluar el impacto de un suplemento de vitamina D3 y los ácidos grasos omega-3 en este proceso. La elección de la vitamina D se debió a su rol en la regulación celular; de hecho, en el mismo estudio se observó que su ingesta diaria disminuyó un diecisiete por ciento los casos de cáncer avanzado y un veintidós por ciento las enfermedades autoinmunes. Tras analizar más de dos mil mediciones en un subgrupo durante cuatro años, los investigadores descubrieron que tomar dos 1000 UI diarias de vitamina D3 frenó de forma significativa la pérdida de longitud en los telómeros de los leucocitos, logrando un promedio superior de 0,035 kb por año frente al grupo que no la recibió.(8)
En conclusión, el estudio VITAL-Telomere determinó que la suplementación con vitamina D3 ayuda a preservar el tamaño de los telómeros, lo que refuerza su potencial antienvejecimiento celular y sus beneficios frente al deterioro biológico asociado a la edad.(8)
¿Puede la vitamina D mejorar el estado de ánimo?
Algunos estudios habían observado que las personas con niveles bajos de vitamina D tenían más riesgo de depresión. Para probar si los suplementos ayudaban, el estudio VITAL-DEP asignó al azar a 18.353 adultos de 50 años o más a recibir 2000 UI de vitamina D3 al día o placebo. El riesgo de depresión y de síntomas depresivos relevantes no fue significativamente distinto entre ambos grupos. (9).
Una revisión sistemática de 2021 no demostró que tomar vitamina D mejore la salud mental en adultos sanos. Las pruebas a favor se limitaron a unos pocos estudios enfocados únicamente en la depresión. Además, algunas investigaciones sugieren que la vitamina D sólo ofrece resultados positivos cuando se combina con ejercicio físico. (10)
¿Qué pasa con la vitamina D y la diabetes?
En la diabetes tipo 2 se observó que los niveles bajos de vitamina D se asocian con mayor riesgo. El ensayo D2d probó si 4000 UI diarias evitaban que la prediabetes avanzara a diabetes. Participaron 2423 adultos de alto riesgo, a quienes se siguió durante unos dos años y medio. La diferencia no fue estadísticamente significativa (293 casos con vitamina D frente a 323 con placebo), y los efectos adversos fueron similares en ambos grupos (11).
En la revista Anales de Medicina Interna se publicó un metaanálisis de 3 estudios con 4190 participantes (este tipo de estudio soporta la mayor evidencia) en los que se investigó el uso de suplementos de vitamina D sobre el riesgo de progresión a diabetes en prediabéticos. Además, se evaluó si la vitamina D podía regular la glucosa una vez que la diabetes estaba establecida.
El estudio encontró que la vitamina D produce una reducción de riesgo relativo de desarrollar diabetes de 15%, independientemente de otros factores. Sin embargo, el hallazgo más notable fue que los participantes tratados con colecalciferol (Vitamina D3) que mantuvieron niveles séricos de vitamina D más altos, tenían un riesgo más bajo de diabetes, hasta 76% cuando los niveles séricos de 25-hidroxivitamina D fueron iguales a 50 ng/ml.
Además, la vitamina D aumentó la probabilidad de regresión a la regulación normal de la glucosa en un 30 %. Según este estudio la vitamina D en personas con prediabetes fue beneficiosa para disminuir el riesgo de diabetes y aumentar la probabilidad de regresión a la regulación normal de la glucosa.
Suplementos de vitamina D: ¿cuándo y cómo usarlos con seguridad?
Las cantidades recomendadas por día son 400 UI en bebés hasta los 12 meses, 600 UI entre 1 y 70 años, incluidas las embarazadas y las mujeres en lactancia, y 800 UI desde los 71 años. Los suplementos de vitamina D existen como D2 y D3. Ambas elevan el nivel en sangre, aunque la D3 podría elevarlo más y por más tiempo. Como es una vitamina que se disuelve en grasa, se absorbe mejor con una comida que contenga algo de grasa (2).
Cuando existe deficiencia de vitamina D, el tratamiento son los suplementos, y su médico indicará cuánto tomar, con qué frecuencia y por cuánto tiempo. Tomar demasiado puede ser perjudicial. Los signos de exceso incluyen náuseas, vómitos, falta de apetito, estreñimiento, debilidad y pérdida de peso, y los niveles muy altos pueden dañar los riñones y elevar el calcio en la sangre. La mayoría de estos casos ocurre por abuso de suplementos, ya que el sol no produce exceso de vitamina D (1).
Vitamina D: fundamental, pero con excepciones
La vitamina D cumple funciones importantes fuera de los huesos. Participa en la inmunidad, los músculos y el sistema nervioso, y se la relaciona con el corazón y el metabolismo del azúcar, entre otras. Sin embargo, lo más sólido sigue siendo prevenir la deficiencia de vitamina D. Una dieta variada, algo de sol con protección y el control de los niveles en personas de mayor riesgo, como bebés amamantados, adultos mayores o personas con enfermedades renales, hepáticas o digestivas, ayudan a lograrlo. Si la deficiencia ya existe, tratarla a tiempo ayuda a evitar complicaciones.
En la práctica, puede empezar por estos pasos:
- Incluir en su alimentación pescados grasos, huevo y otros alimentos que aportan vitamina D.
- Tomar sol de forma breve y con protección, sin buscar quemaduras ni bronceado.
- Evitar la automedicación con dosis altas de suplementos de vitamina D. La suplementación sólo debe tomarse con indicación médica.
Referencias
- Deficiencia de vitamina D [Internet]. MedlinePlus; 2024 [Consultado el 7 de octubre de 2026]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/vitaminddeficiency.html
- Oficina de Suplementos Dietéticos, Institutos Nacionales de la Salud. Vitamina D: hoja informativa para consumidores [Internet]. NIH; 2022 [Consultado el 7 de octubre de 2026]. Disponible en: https://ods.od.nih.gov/factsheets/vitamind-datosenespanol/
- Office of Dietary Supplements, National Institutes of Health. Vitamin D: fact sheet for health professionals [Internet]. NIH [Consultado el 7 de octubre de 2026]. Disponible en: https://ods.od.nih.gov/factsheets/VitaminD-HealthProfessional/
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- Gómez O, Campusano C, Cerdas-P S, Mendoza B, Páez-Talero A, de la Peña-Rodríguez MP, et al. Clinical practice guidelines of the Latin American Federation of Endocrinology for the use of vitamin D in the maintenance of bone health: recommendations for the Latin American context [Internet]. Archives of Osteoporosis; 2024 [Consultado el 7 de octubre de 2026]. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11162390
- Mendes MM, Gomes APO, Araújo MM, Coelho ASG, Carvalho KMB, Botelho PB. Prevalence of vitamin D deficiency in South America: a systematic review and meta-analysis [Internet]. Nutrition Reviews; 2023 [Consultado el 7 de octubre de 2026]. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36882047/
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- Zhu H, Manson JE, Cook NR, Bekele BB, Chen L, Kane KJ, Huang Y, Li W, Christen W, Lee IM, Dong Y. Vitamin D3 and marine ω-3 fatty acids supplementation and leukocyte telomere length: 4-year findings from the VITamin D and OmegA-3 TriaL (VITAL) randomized controlled trial. [Internet] Am J Clin Nutr. 2025 [Consultado el 26 de octubre de 2026]. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40409468/
- Okereke OI, et al. Effect of long-term vitamin D3 supplementation vs placebo on risk of depression or clinically relevant depressive symptoms and on change in mood scores: a randomized clinical trial [Internet]. JAMA; 2020 [Consultado el 7 de octubre de 2026]. Disponible en: https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2768978
- Guzek D, Kołota A, Lachowicz K, Skolmowska D, Stachoń M, Głąbska D. Association between Vitamin D Supplementation and Mental Health in Healthy Adults: A Systematic Review. [Internet] J Clin Med. 2021. [Consultado el 7 de octubre de 2026]. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34768677/
- Pittas AG, Dawson-Hughes B, Sheehan P, et al. Vitamin D supplementation and prevention of type 2 diabetes [Internet]. New England Journal of Medicine; 2019 [Consultado el 7 de octubre de 2026]. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31173679/


