La vitamina D es uno de los nutrientes más importantes para el cuerpo humano, entre muchas razones por su impacto en el sistema inmunológico.
Sus propiedades la convierten en uno de los principales antioxidantes que ayuda a combatir distintas enfermedades en el organismo.
Existen dos tipos de vitamina D que son muy importantes para el cuerpo humano:
- Ergocaciferol o vitamina D2: este tipo de vitamina D se obtiene principalmente de las plantas y levadura.
- Colecalciferol o vitamina D3: este tipo lo produce el cuerpo humano naturalmente a través del contacto con la luz solar.
Tabla de contenidos
- 1 Funciones de la vitamina D
- 2 Relación entre la vitamina D y el cáncer
- 3 ¿La vitamina D ayuda a prevenir el cáncer?
- 4 Comparación entre Vitamina D3 y Vitamina D2
- 5 ¿Qué otras vitaminas tomar para reducir el riesgo de cáncer?
- 6 ¿Qué enfermedades ayuda a prevenir la vitamina D?
- 7 ¿Por qué la vitamina D es una aliada para prevenir el cáncer?
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Funciones de la vitamina D
La vitamina D puede obtenerse a través de la exposición a la luz solar, la ingesta de alimentos ricos en vitamina D y suplementos. Una vez que está en el cuerpo se convierte en calcitriol e interactúa con el receptor de la vitamina D.
El receptor de vitamina D (RVD) está presente en gran número de tejidos y regula varios genes que controlan procesos como la proliferación celular, la diferenciación y la apoptosis (muerte celular programada). Estas funciones son esenciales para mantener el equilibrio y la salud de los tejidos (1).
Otro mecanismo importante es la modulación del sistema inmunológico. La vitamina D puede potenciar la respuesta inmunitaria innata y adaptativa, así como a las células relacionadas con la capacidad del cuerpo para detectar y destruir células tumorales. Asimismo, tiene propiedades antiinflamatorias, ya que puede modular la actividad de células productoras de citoquinas inflamatorias, las cuales están relacionadas con la progresión del cáncer.
Relación entre la vitamina D y el cáncer
Diversas investigaciones epidemiológicas han mostrado que las poblaciones del hemisferio sur, que están más expuestas a los rayos solares, tienen una menor posibilidad de desarrollar o morir de ciertos tipos de cáncer. Además, la vitamina D ha mostrado su eficacia al inhibir un tipo de célula que suele debilitar la respuesta del sistema inmune ante el cáncer (1).
Un estudio de 2019 publicado por el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos mostró que las concentraciones de vitamina D se asociaron con un menor riesgo de cáncer colorrectal y de vejiga (2). Por su parte, un metaanálisis publicado en 2017 y que involucró la participación de más de 26 mil personas en Europa observó una asociación entre bajos niveles de vitamina D y un mayor riesgo de mortalidad (3).
Si bien se trata de una línea de investigación que sigue abierta, los datos muestran una relación entre adecuados niveles de vitamina D y un riesgo menor a padecer ciertos tipos de cáncer o de mortalidad.
Sin embargo, a pesar de la evidencia prometedora, la relación entre la vitamina D y el cáncer no está completamente esclarecida. Otros factores como la genética, el estilo de vida y las condiciones ambientales juegan un papel activo en el desarrollo de enfermedades como el cáncer.
Lo que sí está claro es que mantener unos niveles adecuados de vitamina D es importante para mantener una buena salud general.
¿La vitamina D ayuda a prevenir el cáncer?
En estudios de células cancerosas y de tumores en ratones, se descubrió que la vitamina D tiene varias actividades que podrían retrasar o prevenir el desarrollo del cáncer, incluida la promoción de la diferenciación celular, la disminución del crecimiento de células cancerosas, la estimulación de la muerte celular (apoptosis) y la inhibición en la formación de vasos sanguíneos nuevos (angiogénesis).
Diferenciación celular
Este es el proceso mediante el cual las células inmaduras se convierten en células maduras con funciones específicas.
En el cáncer, esto describe qué tanto o qué poco se parece el tejido tumoral al tejido normal del que proviene. Las células cancerosas bien diferenciadas se parecen más a las células normales y tienden a crecer y diseminarse más lentamente que las células cancerosas pobremente diferenciadas o indiferenciadas.
Disminución del crecimiento de las células cancerosas
Algunos estudios en animales muestran que la vitamina D puede inhibir la carcinogénesis y retrasar la progresión tumoral, incluida la inhibición de la proliferación de células cancerosas, por los efectos antiinflamatorios, inmunomoduladores, proapoptóticos y antiangiogénicos.
Los niveles más altos de 25-hidroxivitamina D en el momento del diagnóstico se han relacionado con una supervivencia más prolongada en pacientes con cáncer.
La estimulación de la muerte celular
La vitamina D3 desencadena la apoptosis (muerte celular) en las células cancerosas epiteliales y los adipocitos maduros, mediante la inducción de un aumento sostenido y prolongado de la concentración de calcio intracelular.
Formación de vasos sanguíneos nuevos
En células con angiogénesis excesiva, la adición de vitamina D da como resultado una formación de vasos sanguíneos disminuida al reducir la activación, proliferación, migración y germinación de las células endoteliales.
Comparación entre Vitamina D3 y Vitamina D2
El estudio reunió un total de 75.454 participantes, y los resultados más destacados fueron los siguientes:
Los suplementos de vitamina D en general no reducen de forma significativa la mortalidad por todas las causas (cociente de riesgo 0.98, intervalo de confianza de 95% – 0.95 a 1.02), excepto cuando se separan en subgrupos de suplementos de vitamina D3 y vitamina D2.
Todas las causas de mortalidad fueron significativamente menores en los ensayos que emplearon vitamina D3 que en los ensayos que emplearon vitamina D2.
Los suplementos de vitamina D se asociaron a una reducción significativa de la mortalidad por cáncer en un 16% (cociente de riesgo 0.84, intervalo de confianza de 95% -0.74 a 0.95).
El análisis de metarregresión encontró que la mortalidad por todas las causas es significativamente menor cuando los ensayos con uso de suplementos de vitamina D tienen mayor tiempo de seguimiento.
Los resultados del presente estudio sugieren que el uso de suplementos de vitamina D reduce la mortalidad por cáncer en un 16%. Sin embargo, no disminuye la mortalidad por enfermedad cardiovascular, enfermedad cerebrovascular o cardiopatía isquémica. Estos resultados se diferencian de dos revisiones sistemáticas previas. Una revisión de Cochrane en 2014 encontró que el uso de suplementos de vitamina D disminuyó la mortalidad por cualquier causa en un análisis de 56 ensayos con un total de 95.286 participantes.
Otra revisión sistemática que incluyó 40 ensayos con un total de 81.173 participantes también puso en evidencia una reducción en la mortalidad. Los resultados de mortalidad por cáncer son consistentes con los resultados de un meta-análisis previo, también publicado en BMJ. Le invitamos a leer el estudio completo; en el siguiente enlace.
¿Qué otras vitaminas tomar para reducir el riesgo de cáncer?
Para reducir el riesgo del desarrollo del cáncer se han comprobado el efecto de otros dos suplementos fundamentales:
Al ser una aliada indispensable para el fortalecimiento del sistema inmunológico, contribuye a una salud más fuerte y menos propensa a contraer cáncer. Además por ser el antioxidante por excelencia, principal vitamina en barrer radicales libres
- Magnesio
El magnesio es fundamental para la regeneración de los tejidos y el buen funcionamiento de los órganos. Importante en la síntesis de ácidos nucleicos, principales componentes del material genético, necesarios durante la replicación celular.
¿Qué enfermedades ayuda a prevenir la vitamina D?
La vitamina D contribuye en distintas partes y funciones del cuerpo humano.
En el caso de los huesos, el déficit de vitamina D puede provocar osteoporosis, el raquitismo y fibromialgia.
En el sistema inmunológico, el déficit de vitamina D puede hacer a las personas más propensas a contraer infecciones, especialmente respiratorias.
La vitamina D y su función en el sistema nervioso central es muy importante debido a su acción en la correcta actividad neurocelular y su regeneración.
Estudios han asociado que la deficiencia de vitamina D en el sistema nervioso central puede contribuir con enfermedades como:
- Parkinson
- Deterioro cognitivo leve
- Esquizofrenia
- Alzheimer
- Demencia senil
¿Por qué la vitamina D es una aliada para prevenir el cáncer?
El funcionamiento de la vitamina D es fundamental en el correcto desarrollo celular dentro del cuerpo humano ya que evita el crecimiento inadecuado de las células y su posterior acumulación en un órgano en específico.
La vitamina D funciona como antioxidante y ayuda a mantener un sistema inmunológico óptimo debido a que es fundamental en la activación de linfocitos, células vigilantes de la presencia de células extrañas, incluidas las células cancerosas.
El cáncer es todavía una de las enfermedades más complejas de tratar, pero el constante cuidado personal y la reducción de los factores de riesgo puede ayudar a prevenir el temido escenario de convertirse en un paciente oncológico.




