La vitamina D es una sustancia muy importante para los seres humanos, garantiza un adecuado aprovechamiento del calcio que ingerimos, contribuyendo a tener huesos fuertes y saludables. También es un factor importante para garantizar que los músculos, corazón, pulmones y cerebro funcionen bien y que el cuerpo pueda combatir las infecciones.

Nuestro cuerpo puede producir su propia vitamina D en la piel, cuando esta recibe luz solar. También puede obtener vitamina D en pequeñas cantidades desde algunos alimentos y a partir de suplementos.

La vitamina D que se forma desde la piel, y la vitamina D que ingerimos, tiene que ser modificada por el cuerpo varias veces antes de que pueda usarse. Una vez que esté lista, el organismo la emplea para administrar la cantidad de calcio en la sangre, los huesos y el intestino y para ayudar a que las células de todo el cuerpo se comuniquen correctamente.

¿Qué hace la vitamina D?

El vínculo entre la vitamina D y los huesos fuertes y saludables se produjo hace muchos años cuando los médicos se dieron cuenta de que la luz solar, que permite producir vitamina D, o tomar aceite de hígado de bacalao, que contiene vitamina D, ayudó a prevenir una afección ósea llamada raquitismo en los niños. Hoy en día, la vitamina D se considera una parte vital de la buena salud y es importante no solo para la salud de sus huesos. El calcio y el fósforo son esenciales para desarrollar la estructura y la fuerza de los huesos, y se necesita vitamina D para absorber estos minerales. Incluso si se consumen alimentos que contienen una gran cantidad de calcio y fósforo, si no hay suficiente vitamina D, la absorción y utilización de los mismos es menor.

Las investigaciones recientes ahora muestran que la vitamina D puede ser importante para prevenir y tratar una serie de problemas de salud graves a largo plazo, es importante para una buena salud en general.

Si el organismo no recibe suficiente vitamina D para mantenerse saludable, esto se llama deficiencia de vitamina D. La deficiencia grave de vitamina D a veces puede causar raquitismo en los niños y una afección llamada osteomalacia en adultos. Ambas condiciones causan huesos blandos, delgados y frágiles. La falta de vitamina D también se ha relacionado con otras afecciones, como cáncer, asma, diabetes tipo II, presión arterial alta, depresión, Alzheimer y enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple, la enfermedad de Crohn y la diabetes tipo I.

Por todo lo anterior, podemos decir que la vitamina D es muy importante para mantener una adecuada salud en general, más allá de la salud de los huesos, y debemos garantizar un óptimo aporte de la misma a nuestro organismo, bien a través de la exposición a la luz solar, con precaución, o a través de una adecuación en la ingesta, con alimentos ricos en vitamina D o suplementos de vitamina D.

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