hipertensión en el embarazo

El embarazo es el período en la vida de la mujer durante el cual alberga en su vientre un nuevo ser, o más de uno en el caso de embarazos gemelares. Durante el mismo, el organismo materno debe realizar una serie de cambios llamados “fisiológicos” para adaptarse a las necesidades del feto.

Estos cambios son impulsados esencialmente por hormonas producidas por la placenta y por la madre, y tienen como objetivo garantizar el aporte necesarios de nutrientes para el correcto desarrollo y crecimiento del bebé.

Uno de los efectos de estas hormonas, la progesterona, unida a otras sustancias es disminuir levemente la presión arterial durante los primeros 7 meses del embarazo (semana 28 a 30) a través de la relajación de los vasos sanguíneos de la madre.

¿Por qué sube la presión arterial durante el embarazo?

Algunos mecanismos de adaptación pueden fallar y en lugar de ocurrir una disminución de la presión, esta tiende a aumentar provocando la aparición de hipertensión. A la hipertensión que es inducida por el embarazo también se le conoce como hipertensión gestacional y afecta entre 5 a 10% de embarazadas, en Venezuela a 7% aproximadamente.

¿Cuántos tipos de hipertensión en el embarazo pueden aparecer?

La hipertensión arterial es una sola, lo que cambia es la causa que la produce y si se acompaña o no de otras alteraciones. A veces, está presente antes del embarazo, en otros casos se presenta durante el embarazo:

Hipertensión gestacional

Es cuando se detecta la presión arterial por encima de 140/90 mm Hg, por primera vez, después de las 20 semanas (4 meses) de embarazo. No se presenta un exceso de proteínas en la orina ni otros signos de daño en los órganos.

Preeclampsia

Es cuando la embarazada con hipertensión gestacional comienza a perder proteínas en orina, y como consecuencia de ello, presenta edemas (hinchazón) en algunas zonas de su cuerpo, especialmente pies, manos, cara y otras áreas. Si no se trata, la preeclampsia puede provocar complicaciones graves, como convulsiones (eclampsia), con riesgo tanto para la madre como para el bebé.

Eclampsia

Es la complicación más temida de la hipertensión gestacional, consiste en la presencia de convulsiones en una paciente que presenta preeclampsia.

Hipertensión crónica

Es la hipertensión diagnosticada antes del embarazo o durante las primeras semanas (es posible que la embarazada sea hipertensa pero no haya sido diagnosticada)

Antes, la preeclampsia solo se diagnosticaba si una mujer embarazada tenía presión arterial alta y proteínas en la orina. Actualmente, los expertos saben que es posible tener preeclampsia, aunque no haya proteínas en la orina.

6 complicaciones que pueden aparecer por la hipertensión en el embarazo

La presión arterial alta durante el embarazo presenta varios riesgos, entre ellos:

1. Menor flujo de sangre hacia la placenta

Lo cual disminuye la llegada de oxígeno y nutrientes hacia el bebé.  Esto puede provocar un crecimiento lento, bajo peso al nacer o parto prematuro. A su vez un nacimiento prematuro puede provocar problemas respiratorios, mayor riesgo de contraer infecciones y otras complicaciones.

2. Desprendimiento de placenta

El desprendimiento de la placenta consiste en la separación de esta de la pared interior del útero antes del parto. Cuando la superficie que se separa de la pared uterina es menor al 30%, se dice que el desprendimiento es leve y las complicaciones como hemorragia y riesgo de parto prematuro suelen ser bajas, sin embargo, los desprendimientos graves ponen en peligro la vida de la madre y el bebé.

3. Restricción del crecimiento intrauterino

La hipertensión podría causar un crecimiento menor al esperado, debido a las alteraciones en la entrega de nutrientes.

4. Daño en otros órganos

La hipertensión mal controlada, con o sin embarazo, puede dar lugar a lesiones en el cerebro, el corazón, los pulmones, los riñones y el hígado, así como en el resto de los órganos principales. En los casos graves, puede poner en riesgo la vida.

5. Parto prematuro

A veces, se necesita un parto prematuro para prevenir las complicaciones que pueden poner en riesgo la vida si tienes presión arterial alta durante el embarazo, en otras ocasiones, la presión elevada puede precipitar el trabajo de parto antes de que el bebé esté preparado desde el punto de vista de la madurez de sus órganos.

6. Enfermedad cardiovascular en el futuro

La hipertensión gestacional puede aumentar el riesgo de tener enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos en el futuro.

¿Se puede evitar tener hipertensión en el embarazo?

Es difícil evitar el desarrollo de la hipertensión gestacional, pero es posible reducir el riesgo de presentar preeclampsia y eclampsia. Estas dos complicaciones tienen el mayor impacto sobre la salud materna y del recién nacido.

La mayoría de las muertes relacionadas con la preeclampsia y la eclampsia podrían evitarse si las mujeres recibieran asistencia oportuna y efectiva, administrada de acuerdo con estándares basados en las pruebas científicas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha realizado diferentes recomendaciones para unificar los criterios en cuanto a los cuidados que debe recibir la embarazada en cualquier parte del mundo. Cabe mencionar que es importante:

  • El control prenatal, es clave para reducir el riesgo de múltiples complicaciones, no solamente la hipertensión gestacional, si es posible se debe comenzar desde el momento que se está planificando formar una familia.
  • Control de la presión arterial, es una parte importante del cuidado prenatal. Si ya existe hipertensión crónica, el obstetra lo tendrá en cuenta para realizar los ajustes necesarios al medicamento para la tensión que se recibe previamente y si hay que hacer algún cambio en función del embarazo, además de fijar las frecuencias de las consultas.
  • Control del peso, mantener un peso adecuado a la estatura contribuye a la salud en general, pero durante el embarazo en uno de los parámetros importantes a evaluar, los aumentos súbitos o más rápidos a lo esperado pueden ser una manifestación de que se está reteniendo líquido. 
  • Vigilancia sobre otras enfermedades, muchas mujeres inician en el embarazo con problemas de salud que pueden aumentar el riesgo de volverse hipertensas como son sobrepeso, diabetes, problemas de la tiroides, etc.
  • Ingesta de calcio, la OMS ha recomendado que en zonas donde la ingesta de calcio sea insuficiente, las embarazadas ingieran suplementos de calcio, antes de las 20 semanas.
  • Cumplimiento estricto del tratamiento, en las embarazadas hipertensas bajo tratamiento es crítico no dejar de cumplir el medicamento recomendadas por el especialista, además de informar cualquier síntoma.

6 síntomas que debes comunicar de inmediato al médico, si tienes hipertensión gestacional

1. Dolor de cabeza intenso

2. Trastorno de la visión: visión borrosa, perdida temporal de la visión, visión de manchas o moscas volantes y/o sensibilidad a la luz.

3. Orinas espumosas, puede ser una manifestación de pérdida de proteínas en la orina.

4. Nauseas o vómitos

5. Dolor en la parte superior del abdomen, debajo de las costillas o hacia el lado derecho.

6. Hinchazón de rostro, manos o pies, a veces aumentos repentinos de peso. No obstante, esto también ocurre en muchos embarazos normales, por lo que el aumento de peso y la hinchazón no se consideran signos fiables de preeclampsia.

¿Es seguro tomar medicamentos para la presión arterial durante el embarazo?

Algunos medicamentos para la presión arterial se consideran seguros durante el embarazo, y el especialista indicará los que son seguros, probados y aceptados para el control de la hipertensión durante el embarazo.

Los medicamentos se deben ingerir a la dosis y horas recomendadas, sin falta. No suspendas ningún medicamento ni ajustes la dosis por tu cuenta.

¿Parto vía vaginal o cesárea?

Presentar hipertensión durante el embarazo no necesariamente indica que el parto debe ocurrir por cesárea, esta decisión usualmente está sujeta a cómo ha transcurrido todo el embarazo o si se presenta alguna urgencia para interrumpir el mismo.

Además, también dependerá de otros factores, no necesariamente relacionados con los niveles de presión arterial.

¿Se puede amamantar al bebé si se está bajo tratamiento para la presión alta?

Se recomienda la lactancia en la mayoría de las mujeres, incluso en aquellas que toman medicamentos. El médico realizará los ajustes que se deben hacer en la medicación antes de que nazca el bebé. A veces se recomienda un medicamento alternativo para la presión arterial. Si quieres leer más información sobre preeclampsia haz clic aquí

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