Para aquellos pacientes conocidos con este problema, es importante seguir las siguientes recomendaciones:

  • Limpieza del dormitorio, el cual no debe contener reservorios de polvo (revistas, libros, alfombras, peluches, tapetes, etc.). Es importante que la limpieza se realice con aspiradora y trapo húmedo, con la finalidad de garantizar que se recoge el polvo, preferiblemente en ausencia del paciente.
  • Evitar insecticidas, aerosoles, olores penetrantes, algunos detergentes, pinturas, entre otros.
  • Evitar tener mascotas en casa, o al menos, impedir el acceso de las mismas al dormitorio.
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