• Menstruación: Durante el periodo menstrual, las modificaciones corporales hormonales desatan innumerables procesos orgánicos entre los cuales se encuentra el edema de las piernas y el dolor.
  • Embarazo: Durante el embarazo, se aumenta el líquido que circula por las venas debido a que el útero comprime el sistema venoso; la sangre busca una alternativa para continuar su trayectoria y se expande fuera de las venas, produciendo edema.
  • Sedentarismo: Si los músculos están inactivos o se usan muy poco, el flujo de la sangre se dificulta y aparece la hinchazón.
  • Obesidad: Cuanto mayor sea el peso que las piernas sostienen, mayor es la posibilidad de que se hinchen las extremidades inferiores.
  • Medicamentos: Algunos antihipertensivos, antidepresivos, hormonas y antiinflamatorios, generan edema como efecto colateral.
  • Alta concentración de sal: Debido a la ingesta de comidas muy saladas.
  • Insuficiencia venosa: Este trastorno se presenta cuando existe una dificultad en el retorno venoso.