Se puede mejorar el aporte de vitamina D a nuestro cuerpo de tres formas:

  1. Aumentar la exposición a la luz solar, colocándose al sol o realizando actividades al aire libre, por lo menos 3 a 4 veces por semana, con la mayor superficie de piel expuesta y sin el uso de protectores solares. En este punto es recomendable ser cautelosos, debido a los efectos adversos que ha demostrado tener la radiación solar sobre la piel.
  2. Aumentar la ingesta de alimentos ricos en vitamina D como el salmón rojo, caballa, anguilas, pez gato, etc.
  3. A través del uso de suplementos que contengan vitamina D3 o D2.