El término «postprandial» significa «después de comer». Por lo tanto, los vómitos postprandiales se refieren a la expulsión forzada del contenido del estómago que ocurre poco después de haber ingerido alimentos o líquidos. El primer paso para controlarlos es la hidratación con sueros y líquidos claros en pequeños sorbos.
Si es persistente, es fundamental consultar a un médico para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado, que puede incluir antieméticos recetados y el manejo de la condición subyacente.