[et_pb_section bb_built=»1″ admin_label=»section» _builder_version=»3.0.47″][et_pb_row admin_label=»row» _builder_version=»3.0.47″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat»][et_pb_column type=»4_4″][et_pb_text admin_label=»Text» _builder_version=»3.12.2″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat»]
Tabla de contenidos
- 1 ¿Qué es la deficiencia de vitamina D?
- 2 Síntomas de la vitamina D baja en adultos
- 3 Causas de la deficiencia de vitamina D
- 4 Niveles de vitamina D: ¿cuándo hay deficiencia o insuficiencia?
- 5 ¿Cómo corregir y prevenir la falta de vitamina D?
- 6 ¿Cómo obtenemos vitamina D?
- 7 ¿Cuándo acudir al médico?
- 8 Autores
¿Qué es la deficiencia de vitamina D?
La deficiencia de vitamina D ocurre cuando los niveles de esta vitamina en sangre son demasiado bajos para que el cuerpo cumpla funciones esenciales, como absorber el calcio y mantener un sistema inmunológico fuerte. Es una de las carencias nutricionales más comunes en el mundo y, con frecuencia, pasa desapercibida porque sus síntomas son inespecíficos.
El contenido aquí presentado es únicamente para fines educativos. Si sospechas que tienes la vitamina D baja, consulta a tu médico para confirmarlo con un análisis de sangre.
Síntomas de la vitamina D baja en adultos
- Fatiga y debilidad general: sensación constante de cansancio y poca energía.
- Dolor óseo y muscular: molestias en huesos y músculos, sobre todo en la espalda baja y las piernas.
- Fragilidad ósea: mayor riesgo de fracturas por pérdida de densidad ósea.
- Cambios en el estado de ánimo: irritabilidad, ansiedad o síntomas depresivos.
- Infecciones frecuentes: defensas debilitadas y mayor propensión a enfermar.
- Caída del cabello y dificultad para concentrarse.
Causas de la deficiencia de vitamina D
- Poca exposición solar: la vitamina D3 se produce en la piel gracias a la luz del sol; vivir en interiores, cubrirse en exceso o usar siempre protector solar reduce su sintesis.
- Dieta inadecuada: pocos alimentos la contienen de forma natural (pescados grasos, huevos, hígado y alimentos fortificados).
- Problemas de absorción: enfermedad celíaca, enfermedad de Crohn o fibrosis quística.
- Edad avanzada: la piel produce menos vitamina D y los riñones la activan con menor eficiencia.
- Enfermedades hepáticas o renales
- Uso de ciertos medicamentos: anticonvulsivos y glucocorticoides.
Niveles de vitamina D: ¿cuándo hay deficiencia o insuficiencia?
El estado de la vitamina D se mide con un análisis de sangre llamado 25-hidroxivitamina D [25(OH)D]. Estos son los rangos de referencia más utilizados:
| Estado | Nivel de 25(OH)D (ng/mL) |
|---|---|
| Deficiencia | Menor de 20 ng/mL |
| Insuficiencia | 20 a 29 ng/mL |
| Suficiencia (óptimo) | 30 a 100 ng/mL |
| Posible toxicidad | Mayor de 100 ng/mL |
Los valores de referencia pueden variar levemente entre laboratorios. La interpretación siempre debe hacerla un profesional de la salud.
¿Cómo corregir y prevenir la falta de vitamina D?
Para corregir un déficit confirmado, el médico puede indicar suplementos de vitamina D3 en dosis adaptadas a tus niveles. Como medidas preventivas generales se recomienda una exposición solar moderada, una dieta que incluya pescados grasos, huevos y alimentos fortificados, y mantener controles periódicos si perteneces a un grupo de riesgo.
Hay personas que son más propensas que otras a tener deficiencia de vitamina D
Los seres humanos podemos producir vitamina D cuando nuestra piel recibe suficiente radiación solar (rayos ultravioletas B). La segunda fuente de esta vitamina son algunos alimentos derivados del mar. A pesar de esta capacidad que tenemos de producir vitamina D, la deficiencia de la misma es un problema global, es decir, está presente en casi todas las poblaciones del mundo.
¿Cómo obtenemos vitamina D?
1.- Se requiere un tiempo de exposición solar mínimo para que la producción de vitamina D sea eficiente. Además, hay que hacerlo de manera regular porque la producción debe ser continua:
- Según algunos grupos de investigación, se requieren de 15 a 30 minutos de exposición solar. Dependiendo de la hora del día,
si es antes de las 10 am, necesitaremos más tiempo que cerca de las 12 m. o por lo menos lo suficiente para que la piel alcance un nivel de enrojecimiento. Con este tiempo de exposición se produce cantidad suficiente para un día o dos. Mantener concentraciones de vitamina D adecuadas requiere exposición solar con más del 10% de la superficie corporal al descubierto.
2.- Los alimentos que la contienen son los pescados grasos (salmón, bagre, arenques y sardinas), la yema de los huevos y algunos frutos secos. En algunos países los cereales, leche y jugos son fortificados con vitamina D, pero no es una política general en otros países en vías de desarrollo.
Entonces, ¿por qué hay personas deficientes en vitamina D, si todos tenemos la capacidad de producirla o ingerirla?
Como ya observamos, se requieren unos tiempos mínimos, regularidad y un porcentaje de piel descubierta para que la producción de vitamina D sea efectiva y permanente. O requerimos ingerir alimentos ricos en vitamina D por lo menos tres veces por semana. Sin embargo, en la vida cotidiana, si:
- Tenemos la piel oscura, tenemos una protección natural contra la radiación solar,
es decir, tendremos una capacidad menor de producir vitamina D. - De forma regular usamos camisas o pantalones, tendremos pocas zonas de nuestro cuerpo expuestas.
- Por razones culturales o sociales, nuestra vestimenta debe cubrir casi todo nuestro cuerpo (religiosos y practicantes, militares, policías, etc.)
- Salimos temprano de casa y volvemos en la tarde tenemos menos oportunidades de recibir luz del sol. Igualmente ocurre si nos desplazamos en la calle con la luz del sol en su momento más bajo, o viajamos en metro.
- Pasamos el día bajo techo o en espacios interiores (casa, trabajo, escuela, universidad, etc.)
- Usamos cremas hidratantes con protectores solares con filtro USP 15, este es suficiente para bloquear la producción de vitamina D.

- Cuando la luz del sol está intensa nos protegemos o usamos paraguas, disminuimos nuestra capacidad de producción de vitamina D.
- Tenemos sobrepeso, la vitamina D que producimos la almacenamos en el tejido graso.
- Hemos envejecido, nuestra piel tiene menor capacidad de producirla.

- No comemos salmón, arenques o sardinas por lo menos tres veces por semana, durante todo el año, o alimentos fortificados, la ingesta puede ser baja.
- Estamos gestando (embarazadas) o estamos en proceso de crecimiento (niños y adolescentes), requerimos más vitamina D.
- Permanecemos mucho tiempo hospitalizados o en casas de cuidado (ancianatos), estamos restringidos para exponernos a la luz del sol. Lo mismo ocurre con otras formas de institucionalización (cuarteles).
- Vamos a la playa a “llevar sol” solamente una vez por semana o menos, no estamos garantizando vitamina D para el resto del tiempo.
- Le tenemos miedo al cáncer de piel porque este se asocia a una mayor exposición a la radiación solar, probablemente no recibamos luz solar suficiente.
Las Sociedades de Dermatología aconsejan no exponerse al sol de forma recurrente, como medida preventiva dado el creciente número de casos de cáncer de piel.
Entonces, si Usted está en uno de estos grupos de personas probablemente pueda tener menos vitamina D que la que su organismo requiere para una salud óptima.
Si desea conocer nuestro producto Farma D® haga clic aquí.
Si necesita más información o tiene dudas sobre la vitamina D lo invitamos a que haga clic aquí.
¿Cuándo acudir al médico?
Conviene consultar si presentas fatiga persistente, dolores óseos o musculares sin causa aparente, fracturas ante golpes leves o infecciones recurrentes. Un análisis de sangre permitirá confirmar el diagnóstico y definir el tratamiento más adecuado para tu caso.
[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

si es antes de las 10 am, necesitaremos más tiempo que cerca de las 12 m. o por lo menos lo suficiente para que la piel alcance un nivel de enrojecimiento. Con este tiempo de exposición se produce cantidad suficiente para un día o dos. Mantener concentraciones de vitamina D adecuadas requiere exposición solar con más del 10% de la superficie corporal al descubierto.
es decir, tendremos una capacidad menor de producir vitamina D.

Las Sociedades de Dermatología aconsejan no exponerse al sol de forma recurrente, como medida preventiva dado el creciente número de casos de cáncer de piel.


