El mentol y los ungüentos mentolados deben usarse con precaución en niños y evitarse en bebés y menores de 2 años, porque pueden afectar su respiración. Ante congestión en niños pequeños, lo más seguro es consultar al pediatra.
El mentol y los ungüentos mentolados deben usarse con precaución en niños y evitarse en bebés y menores de 2 años, porque pueden afectar su respiración. Ante congestión en niños pequeños, lo más seguro es consultar al pediatra.