La diabetes es una enfermedad crónica, que se caracteriza por el exceso de azúcar (glucosa) en la sangre. En los adultos la forma más frecuente es la diabetes tipo 2, que suele iniciarse cuando el organismo no responde adecuadamente a una hormona llamada insulina.

La insulina es muy importante para que la glucosa sea utilizada por muchos órganos, esto hace que la glucosa disminuya en la sangre. Con el tiempo los diabéticos tipo 2 disminuyen su producción de insulina por muchas causas.

¿Por qué decimos que tener diabetes puede ser doloroso?

El exceso de azúcar en la sangre puede pasar y acumularse en algunos tejidos que no necesitan de insulina para utilizar la glucosa, entre ellos está el tejido nervioso.

Los nervios, así como los ojos, los riñones y el endotelio vascular (tejido que recubre la cara interna de los vasos sanguíneos y el corazón) son muy sensibles al contacto permanente con el exceso de glucosa, lo cual provoca daños en los mismos. En el caso de los nervios, el daño se conoce como neuropatía.

La neuropatía diabética es la complicación más común en la diabetes, puede afectar a diferentes partes del cuerpo. Esto depende del número de nervios que se vean afectados, si están dañados desde la raíz (neuropatía proximal) o en las partes más alejadas (neuropatía periférica), si afecta a nervios que producen movimientos (neuropatía motora) o a nervios que transmiten sensaciones como el dolor (neuropatía sensitiva).

Aunque siempre se ha dicho que el daño nervioso ocurre en la diabetes establecida, un estudio demostró que entre 36% y 56% de personas con intolerancia a los carbohidratos (estado que antecede a la diabetes) pueden presentar alguna forma de neuropatía, e incluso que la presencia de la misma predice que ocurrirá una progresión hacia la diabetes.

¿Cuáles son los síntomas de la neuropatía diabética?

Los síntomas dependen del tipo de neuropatía que esté presente y pueden ser de leves a severos. También pueden variar según la gravedad de las personas afectadas, siendo más frecuentes en los miembros inferiores. Estos síntomas  incluyen:

  • Entumecimiento u hormigueo en los pies y piernas.
  • Dolor o sensación de ardor.
  • Pérdida de la sensibilidad en los pies o las piernas.

A veces, pero con menos frecuencia, estos síntomas pueden ocurrir en las manos o los brazos. Cuando se afectan los nervios desde la raíz, el dolor puede comenzar desde la cadera, las nalgas o los muslos y se acompañan de debilidad, adicionalmente aparecen en un solo lado del cuerpo.

El dolor por neuropatía diabética puede aparecer de repente, mejorar por unas semanas o meses y reaparecer cada vez con más frecuencia. Se manifiesta con sensaciones muy extrañas, a veces difíciles de describir, como pinchazos, quemaduras, corriente, ardor u otros.

Con el pasar del tiempo se pierde la sensibilidad, es decir, la capacidad de tener sensaciones en el área afectada, si esto ocurre en las manos, puede influir significativamente en la calidad de vida.

Hay complicaciones debido a la neuropatía diabética, cuando la pérdida de la sensibilidad ocurre en los pies, que es lo más frecuente, la persona con diabetes puede que no sienta molestias por el roce de los zapatos y termine presentando heridas que se van profundizando por la pérdida de piel y tejidos.

Estas heridas se infectan una y otra vez, condición conocida como pie diabético. Cuando las infecciones son frecuentes, graves o llegan al hueso, pueden terminar en amputación.

¿Se puede prevenir la neuropatía diabética?

Mantener la diabetes bajo control es la mejor manera de prevenir o detener la progresión de la neuropatía diabética. El médico puede aconsejarle sobre el mejor rango en el cual debe mantener sus niveles de glucosa en sangre, esto no es igual para todos los diabéticos.

El control estricto del azúcar en la sangre, no solo ayuda a prevenir o retrasar la neuropatía, también otras complicaciones de la diabetes. Evitar fumar, hacer ejercicio y llevar una dieta saludable son otras medidas que pueden contribuir a las personas con diabetes a obtener los mejores resultados a largo plazo.

¿Cómo se trata la neuropatía diabética?

Además del control estricto sobre los niveles de glucosa, es muy importante extremar las medidas de higiene, así como las recomendaciones en relación al uso de calzados apropiados y los cuidados de las uñas, para evitar heridas o traumatismos que se puedan infectar.

El manejo del dolor es fundamental, pues el mismo puede volverse persistente e incapacitante, dificultar las actividades de la vida diaria, interrumpir el sueño, impactar negativamente el ánimo y más.

Debido a que el dolor es ocasionado por un daño directo sobre las fibras nerviosas, los medicamentos como acetaminofén y los antiinflamatorios suelen tener pocos efectos. Las terapias ideales se fundamentan en regular la transmisión del dolor en el nervio, hay medicamentos especialmente indicados y que han demostrado tener una elevada efectividad. El daño a los nervios generalmente no se puede revertir una vez que ha ocurrido.

Adicionalmente, algunos tratamientos para la diabetes podrían influir en la presencia de neuropatía diabética, por ejemplo, la metformina, que es uno de los medicamentos más importantes hoy en día para el tratamiento de la diabetes tipo 2, puede afectar la absorción en el intestino de algunas vitaminas importantes para los nervios, como la vitamina B12.

Al acudir a la consulta es importante comentarle al médico todos los síntomas, como la presencia de dolor o sensaciones extrañas, para que él pueda identificar si se trata de una neuropatía diabética o no y realice todas las recomendaciones para mejorar el dolor y evitar otras complicaciones.

¿Cómo se diagnostica la neuropatía diabética?

La neuropatía diabética generalmente se diagnostica por los síntomas, el historial y el examen físico que hace el médico. Sin embargo, hay otras pruebas que pueden establecer definitivamente la afección, midiendo realmente la pérdida de la función nerviosa.

Entre estos estudios están los estudios de conducción nerviosa, que miden la velocidad de las señales nerviosas en los brazos y las piernas, mientras que la electromiografía mide las descargas eléctricas producidas en los músculos. Con estos estudios, alrededor del 45% al ​​50% de todos los pacientes con diabetes eventualmente serán diagnosticados con alguna forma de neuropatía.

En vista de lo frecuente y limitante que puede ser esta complicación, es necesario el control global de la enfermedad.

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