Desde hace mucho, la mujer ha tomado un papel muy importante en la mejora de las condiciones socio-económicas y políticas de las sociedades. Es cierto que esto depende de la cultura o el lugar geográfico en el que se encuentre, pero en general hace mucho que la mayoría dejaron de estar circunscritas al ámbito netamente familiar, para contribuir con el desarrollo de mundo, sin dejar de ser madres, hijas, parejas o cualquier otro rol que le corresponda desempeñar.

La mujer multifuncional, no se escapa de algunos malestares o dolores que en ocasiones pueden afectar su día a día. Sin embargo, es poco probable que estos la frenen en sus actividades o mucho menos la detengan.

¿Cuáles son  los  dolores que pueden afectar a la mujer con más frecuencia?

Algunos malestares solamente se presentan en mujeres, como por ejemplo los cólicos menstruales o “dolores de vientre”, que se deben a una combinación de espasmos e inflamación de la musculatura del útero. Los cólicos menstruales pueden aparecer antes de la menstruación y su  intensidad puede ir de leve a severa.  

Existen medidas que pueden ser de ayuda como aplicar compresas de agua tibia sobre el vientre, o realizar algunos ejercicios, pero debido a que los cólicos son una combinación de inflamación con contracciones de la musculatura uterina lo más efectivo es el tratamiento antiespasmódico (contra los cólicos) y antinflamatorio.

Otra causa de dolor casi exclusiva de la mujer, es el dolor en las mamas, este suele estar acompañado con sensación de tensión o “llenura” mamaria, puede dificultar el dormir boca abajo o usar sostén, aparece cercano a la menstruación debido a su relación con los cambios hormonales propios de esta etapa.

Si se trata solo de una molestia, puede ser suficiente el uso de compresas o duchas de agua tibia, reducir el consumo de sal y si el dolor es de mayor intensidad se pueden emplear antiinflamatorios.

Los dolores musculares afectan tanto a los hombres como a las mujeres, lo que varía es la localización, por ejemplo, en la mujer en más frecuente el dolor en las piernas y en la parte baja de la espalda, debido al uso de calzado alto, por mantenerse de pie o por  insuficiencia venosa crónica (varices), que son consecuencia de lo anterior, sin olvidar el embarazo, que es un factor de riesgo para desarrollar varices.

La causa del dolor es por fatiga muscular y por inflamación, por lo que se recomienda el  reposo, mejorar el estado de hidratación, combinación con terapia física (calor local) y elevar las piernas para mejorar el retorno de sangre por las venas. Sin olvidar la importancia de usar calzado apropiado y realizar ejercicio físico que mejore la tonicidad muscular de piernas y espalda.

 En el caso de dolores persistentes o intensos están indicados los antiinflamatorios.

No podemos olvidar los dolores de cabeza (cefalea  tensional) o las migrañas, frecuentemente generadas por estrés.  La cefalea  tensional se da a ambos lados de la cabeza, a veces involucra los músculos del cuello y la espalda. Puede ser leve a moderada y asociarse a trastornos del sueño, mala posición al dormir o alguna angustia.

La migraña  suele aparecer de un solo lado de la cabeza, acompañada de nauseas, molestias a la luz o fotofobia  y  otros síntomas.

En el caso de cefalea tensional lo ideal es atacar los factores desencadenantes y emplear analgésicos antiinflamatorios, con respecto a la migraña que ya haya sido diagnosticada y controlada por el médico, lo ideal es emplear antiinflamatorios combinados, la combinación de analgésicos con cafeína ha sido recomendada por las pautas de manejo de la migraña, pues la cafeína potencia el efecto de los analgésicos.

Y tú como mujer ¿sufres de algún otro dolor constantemente? ¡Coméntanos a través de [email protected]!